Land

Quiero encontrarme contigo en un lugar común: un momento compartido, un escrito o mil, una letra que tiende a la derecha, un espacio que flota en la distancia en una nada cibernética pero que tiene sentido. Claro que tiene sentido...y que se siente a través de las palabras.

Un Leivmotiv, un motivo principal. Ya es más que suficiente. Si la respuesta llega no es forzada. Si no viene, no se puede forzar, eso creo. Ahora la embestida con los cuernos por delante...cierra la puerta si se clavan, ya sabes. Sólo uno mismo tiene la llave. No tengas miedo. Si llueve siempre te quedará el paraguas.

Dejé de escribir hace mucho tiempo. Dejé de creer en muchas cosas, en el poder de las palabras. Le di tanta importancia a la conversación (con sus miradas, sus silencios, sus escalofríos, el lenguaje no verbal...)que me olvidé de hablarme y de hablar realmente. Tu llegada (o mi llegada, ojalá)fue un motivo también para escucharme, para leerte, para sacar y dar, para recibir. Para convertir en palabras lo nunca dicho, lo sentido, lo no sentido...para darle un sentido a algo. Me has impulsado en ello al darme un feedback de silencios y respuestas. No es sencillo imaginar que tus ojos estén detrás de todo esto. También guardan lugares oscuros que son sólo tuyos. Tu mirada llega lejos.

Así que me alegro, de haber podido darte una bofetada y que te hayas decidido por fin a escribir, a buscar palabras dentro, a leerte y a mirarte. Yo seguiré escribiendo a la nada, y tú seguirás teniendo un lugar al que acudir entre la A y el resto.

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