Notas suspendidas
Averiguar lo que tú eras no es fácil. Está condensado en ti todo lo que no pudo ser tramitado, y por eso no me abandonas. Por eso, si en algún momento siento que puedes irte, te agarro con todas mis fuerzas. Porque si te fueras tú se iría quizá mi pasado contigo. Lo que fui, lo que pretendía ser. Lo que me mantuvo en pie. Y acepto la idea de que ya no existes como yo te conocí. Que esa persona murió en algún punto, asfixiado por las circunstancias. Sin embargo, dentro de mí intento encontrarte una y otra vez. Por ver quién quise ser. Por entender algo. Sólo una pequeña parte, sólo entender qué eres, quién eres, quién era yo entonces y quién soy ahora. Nunca se me dio muy bien el juego de las siete diferencias. Cada uno de nosotros parecíamos demasiado iguales. Hubiera querido esa singularidad. Intenté encontrarla brillando, pero las luces de noche se apagan y las bombillas se agotan, y las luces de neón se fundieron en sus propios matices de color. No sé cómo hablarte dentro de mí. No ...