Entradas

Mostrando entradas de julio, 2011

Notas suspendidas

Averiguar lo que tú eras no es fácil. Está condensado en ti todo lo que no pudo ser tramitado, y por eso no me abandonas. Por eso, si en algún momento siento que puedes irte, te agarro con todas mis fuerzas. Porque si te fueras tú se iría quizá mi pasado contigo. Lo que fui, lo que pretendía ser. Lo que me mantuvo en pie. Y acepto la idea de que ya no existes como yo te conocí. Que esa persona murió en algún punto, asfixiado por las circunstancias. Sin embargo, dentro de mí intento encontrarte una y otra vez. Por ver quién quise ser. Por entender algo. Sólo una pequeña parte, sólo entender qué eres, quién eres, quién era yo entonces y quién soy ahora. Nunca se me dio muy bien el juego de las siete diferencias. Cada uno de nosotros parecíamos demasiado iguales. Hubiera querido esa singularidad. Intenté encontrarla brillando, pero las luces de noche se apagan y las bombillas se agotan, y las luces de neón se fundieron en sus propios matices de color. No sé cómo hablarte dentro de mí. No ...

Panta Rey

No sé por qué la risa de un niño me hace sentir que la vida tiene su parte feliz. Cuando me encuentro peor, en esos días de confusión, los niños me alegran el momento. Ante ellos me transformo y vuelvo a mi parte infantil, esa que guardaba la tristeza para cuando fuera mayor. Intento que todo se convierta en una fiesta, que se ilusionen con los pequeños detalles, que aprendan mediante el juego, que consigan apreciarse. Intento decirles que los adultos están para protegerlos, que serán grandes personas y que deberán luchar por ello. Intento que la fantasía se multiplique y que no agoten sus días transparentes con ninguna emoción contradictoria. Si en los cuentos aparecen brujas, prefiero saltarme esa parte porque no sufran. Lo que tenga que venir, irá llegando sin esperarlo. Así que considero un error la forma en la que ahora se acorta la infancia en pos de una moda o de un deseo de crecer. Y menudo error meterse a querer con quince años. Nadie dijo que crecer fuera fácil, y deberían av...

La mujer en la ventana

Todavía soy aquella que dice en las fiestas que tiene 23 y lo hace sonriendo, pero lo cierto es que en las fotos me noto la piel distinta, cambiada, cual serpiente que muda de casa. He ido dejando tantas escamas como espinas, para convertirme en pájaro y rosa, y cumplir aquello de "días de vino y rosas" He perdido capacidad de respirar y a veces me gusta dejar mis pulsaciones al mínimo para notar que, incluso en el peor de los casos, me mantengo con vida. Una pequeña caída y después, arriba. Aún hay días en que me asquea lo que veo a mi alrededor. Gente que viene y que va, que pasa sin ton ni son, que se pegan como lapas y te absorben sin haberlo percibido. Gente que pensará de mí que exploto mi vena paranoica o que soy mala persona, o que me hayan tomado por tonta e intenten ocultar la verdad a unos ojos que todo lo escrutan sin ninguna compasión. Precisamente porque siento dentro más que otros, mis sueños se agitan cuando menos me lo espero y me despierto angustiada por la ...