Lo que me salva
Lo que me salva...¿cómo decirlo? quizá no sea el CI, que no suele obrar milagros. Lo que me salva, de alguna manera, es mi capacidad de mantenerme a medias en los peores momentos, de callar cuando siento que puedo explotar, de llorar cuando estoy triste o siento miedo, de girarme hacia mí y preguntarme qué quiero realmente y seguir teniendo fuerzas para querer intentarlo, aunque sea difícil. Lo que me salva es ir poco a poco conociéndome, sintiéndome, identificándome a mí y a mi circunstancia. También tumbarme en un diván y llorar lo que creía que no merecía la pena. Soñar con que todo puede cambiar. Contar con vosotros. Saber que estais al otro lado del teléfono, o en la misma mesa que yo y mis problemas tomando cañas para pasar un buen rato, caminando a mi lado, manteniendo el tipo, hablándome con sinceridad desde lo que cada uno de vosotros sois. Lo que me salva es saber que todo pasa, y esa frase de que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante. Pensar que tengo toda ...