Entradas

Mostrando entradas de abril, 2011

Lo que me salva

Lo que me salva...¿cómo decirlo? quizá no sea el CI, que no suele obrar milagros. Lo que me salva, de alguna manera, es mi capacidad de mantenerme a medias en los peores momentos, de callar cuando siento que puedo explotar, de llorar cuando estoy triste o siento miedo, de girarme hacia mí y preguntarme qué quiero realmente y seguir teniendo fuerzas para querer intentarlo, aunque sea difícil. Lo que me salva es ir poco a poco conociéndome, sintiéndome, identificándome a mí y a mi circunstancia. También tumbarme en un diván y llorar lo que creía que no merecía la pena. Soñar con que todo puede cambiar. Contar con vosotros. Saber que estais al otro lado del teléfono, o en la misma mesa que yo y mis problemas tomando cañas para pasar un buen rato, caminando a mi lado, manteniendo el tipo, hablándome con sinceridad desde lo que cada uno de vosotros sois. Lo que me salva es saber que todo pasa, y esa frase de que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante. Pensar que tengo toda ...

PARANOIA

Una idea. Un segundo. Ya está dentro. Y crece. Está creciendo. No puedes pararla. Todo es cierto, es cierto pero algo...algo no cuadra. Y no sabes si es lo que hay en tu mente o fuera, pero con urgencia quieres que alguien te diga si te estás volviendo loca o si es que ves la realidad de repente, una realidad escondida que se manifiesta en toda su crudeza. No es más que miedo. Un miedo extremo, imposible de controlar. Tu peor pesadilla de pronto ahí, rebotando contra las paredes de tu cráneo una y otra vez, flotando en el líquido raquídeo. Es ridículo. Es ridículo, lo sabes. Y piensas en todos tus antecedentes: alguien en tu familia quizá empezó por eso, por un momento de duda sobre el mundo que le rodeaba mientras intentaba darse una ducha para limpiar lo sucio que había en él. Y si abro la mampara igual todo cambia...y si sigo respirando así estaré hiperventilando y me habré provocado a lo tonto un ataque de pánico, imposible de frenar. Te dices: todo pasa. Todo pasa. No es cierto, n...

Tú.

Tú. No sé cómo expresarlo, pero verte me perturba el pensamiento. Me conduces a fantasear contigo en historias interminables hasta que desapareces de mi vista, con un acercamiento casi casto ahí afuera, pero el roce de tu mano en mi brazo durante un instante y esos besos distintos a los otros, marcados con tus labios en mi rostro, a modo de sello que perdura unas cuantas horas más...esos besos me hacen tiritar por dentro, querer seguirte en secreto por las calles a las que tú me llevaras, y cambiar el curso de la historia, convirtíendome en tu amante o en el motivo de tu risa, de tus miradas, de tu cuerpo. Me estoy volviendo loca, me digo. Y por eso le doy rienda suelta aquí, en este pequeño espacio. Aquí puedo decirme a mí misma que quiero una escena de película contigo como protagonista. Puedo decirme que ardo en un deseo físico y mental de tu cuerpo y tu sentido del humor. Que intento no mirarte demasiado para que no se me note. Pero cuánto querría un momento a solas, en una casa va...

Abstracto

Lo dibujé. De modo abstracto, con ceras manley, cubriéndolo todo de blanco para poder mezclarlo con ganas y movimientos circulares. Lo dibujé, a modo de experimento. Y de repente, todo mi caos interior cesó. Desapareció entre colores, tiempo y energía. Se diluyó en el papel. Y yo fui simplemente esa rosa amarilla que se hace un hueco entre colores imposibles en la naturaleza.

Cinco minutos

Escucho el Canon de Pachelbel y dejo que la luz penetre en mi interior. Me lleva a lugares donde nada se cayó ni se vio corrompido por las desgracias y el tiempo. Me lleva a la libertad de volar como un pájaro sin mano en la que posarse. Las praderas verdes, la alegría, la energía de vivir. Así me imaginaba yo la vida. Se me rompió la mía cuando él decidió jugar con el azar de la enfermedad y el vacío. Se me llenó de cicatrices el alma, de heridas sangrantes sin cura posible. Se me llenó de días grises. Y la realidad vino a ponerse delante de mí, cual fantasma. Le dije "pero tú qué haces aquí" y ya nunca más me pudo abandonar. He intentado correr para que no me persiguiera, guarecerme en lugares recónditos de mi imaginación. Poner un paraguas a modo de escudo, sacar espadas y luchar por hacer pedazos este mundo. Pero aquel fue el punto de inflexión para todo lo demás. Cuando me quise dar cuenta debía ser adulta, y me entró tanto miedo que no quise mirar. Entonces me calcé la ...

Pasos hacia atrás

No dos, sino cinco. Vaya...Casi hubiera preferido otra expresión. ¿Me pongo exigente y tiquismiquis si digo esto? Pero no sé, ya sabes que hay algunas que se quedan rondando en mi mente con mayor facilidad. Un error...No sé desde cuándo tú y yo fuimos un error. Está bien, nos equivocamos en ciertas cosas, pero no es para definirlo todo así a estas alturas. Creo que al final es imposible dar un paso atrás con cualquier cosa que hagas en esta vida. Creo que al final todo son pasos hacia delante, más bien. Pasos que se quedan en simples pasos, o actos que pueden ser una recaída o recordar a etapas anteriores. Pero ya sabes, ni siquiera el cangrejo camina hacia atrás, sino más bien de lado. Yo diría quizá es como rodear algo, dar vueltas sobre un mismo punto. Prefiero hablar de eso. Pero bueno... eso me suele gustar. Ahora no quiero pensarlo más.

Cuando la pareja no funciona...

A mí siempre me pasa lo mismo: me suelo hacer casi "experta" en aquello que en la práctica peor se me da. Hoy leía sobre la terapia de pareja, y parece relativamente fácil. Para empezar, cuando una pareja no funciona suele ser porque hay un exceso de interacciones negativas, y muy pocas positivas. Por tanto, lo primero que se fomenta es el reforzamiento positivo. Un ejercicio para llevarlo a cabo (que me gusta especialmente) es la caja de los deseos: se trata de poner en papelitos lo que a cada uno le gusta para que, llegado el día en que el otro te quiera sorprender, abra un papelito y realice aquello que tantas ganas tenías de hacer con él. Otra forma de hacerlo es fijarse, en la interacción diaria, en aquello que el otro miembro de la pareja realiza de manera positiva (no sólo respecto al otro, sino en general) Es decir, "volver a poner la atención en lo bueno del otro". Otro aspecto que es predictor de las rupturas es la forma en que se resuelven los conflictos,...
Hoy mi mente es un lugar difícil de habitar. Me siento perdida en un mar de dudas. Perdida entre el pasado, el presente y el futuro. Tengo ganas de llorar y no sé por qué. Pero quizá sólo debería llorar por si acaso...por todo lo perdido. Sí, me hubiera gustado que tú fueras quien me llevara de la mano en estos días complicados y confusos. Pero no me atrevo a decirte directamente que me ayudes, y me cuesta expresarme ante ti. Porque decirte que me ayudes sería dar más de un paso hacia atrás, y quizá ni tú (eso está claro) ni yo queremos darlos en realidad. No puedo escapar de una mala situación por ti. Ni contigo. Porque no estás aquí. Supongo que las palabras han dejado de tener un contenido entre tú y yo. Y que ya no puedo hablarte como antes. Supongo que es que ya no eres el mismo de antes, ni en la realidad ni en mi mente. Y que duele no encontrarte más que en el recuerdo, que no quiero recordar. Me iría de viaje, como harás tú en poco tiempo, saldria de aquí lejos. Pero creo que ...

El laberinto

A veces, cuando quiero pasear, me introduzco en un laberinto con muros de hormigón, y llenos de puertas que conducen a alguna parte. Es un laberinto un tanto extraño, pero siempre encuentras algo en él. Dentro el tiempo no sigue las pautas del reloj. Es un tiempo distinto, etéreo. Más bien flota,y a veces puede ir muy deprisa y otras muy despacio, incluso pararse. Puedes encontrarte caminando kilómetros sin saberlo, pero en él las distancias se miden más bien pasos. Cada ciertos pasos suele haber una puerta. Las puertas tienen letreros, aunque alguna no está etiquetada y sorprende al entrar. Los letreros suelen ser bastante extraños... En una pone "primavera" y el tiempo es cálido, agradable, no tiene techo y el cielo es azul claro, con un gran sol a lo lejos que te alumbra nada más entrar. Las paredes a veces se derriten, y dan paso a una gran explanada verde, donde habitan pequeños bichitos que saltan y vuelan. Se suele ver en ella muchas mariposas blancas que auguran feli...
Estoy esperando bajo el sol. Tengo buenas sensaciones de domingo. Te veo aparecer en tu coche, con la ventanilla bajada y me saludas con el brazo de tu tatuaje. Llevas el pelo más largo y te has hecho una coleta. Gafas de sol y una camisa oscura. Pareces un motero sin moto, y esa imagen me resulta familiar y a la vez extraña. No me cuesta saludarte pero no sé ya quién eres. Sólo me gusta tu nueva imagen. Es fácil empezar a hablar cuando piensas que tienes frente a ti a esa persona con la que has compartido casi dos años de tu vida, casi a diario. Esa persona a la que le has contado tus pensamientos inconfesables, tus mayores temores, tus ideas de vida. Me he desnudado ante ti muchas veces, pero ahora estoy frente a un desconocido que conozco demasiado bien, y sólo puedo ser yo misma, espontánea y sonreírte. Porque una sonrisa, casi por reflejo, genera otra si te están mirando. Me cuentas y te veo tan...cambiado, tan bien. Estás bien sin mí y yo me alegro. Ambos hemos avanzado por nuest...

La libertad

De nada sirve lamentarse. Sólo entender. Cuando algo se entiende se puede actuar sobre ello. Hasta el momento yo he dejado que pasaran los años queriendo entender sin saber dónde encontrar las preguntas que me llevarían a abrir puertas. Ahora que la caja de Pandora ha sido abierta, puedo representarme mi historia de otra manera. Dejar de culparme por cada cosa que hice, y saber que respondía a una carencia. Una carencia que nunca he querido aceptar y que, sin embargo, es la base de la vida. Si tuviera que decir cómo he ido llegando hasta aquí diría que me he dedicado a sobrevivir más que a vivir. Cuando creía precisamente que vivía, sobrevivía malamente. Y cuando he creído que no vivía estaba, quizá, viviendo más que en ningún otro momento. Ahora estoy algo más serena y tranquila, mientras me fumo un cigarro (una herencia que algún día cambiaré)y escribo estas líneas. Al final va a ser cierto aquello de que no hay mal que por bien no venga. Más bien no hay mal que se decida vivir que n...

Gitanos de la cava

Estaba sentada en el pasillo de una casa enorme, ajena. Estaba cogiéndome las rodillas con las piernas mientras escuchaba cómo en una de las habitaciones caía el agua de la ducha, a modo de lluvia. De fondo y en alto sonaba una canción. Por lo demás, todo era silencio de una tarde de verano caluroso y confuso. Me quedé quieta escuchando esa melodía inundar la casa, intentando no pensar en lo que tenía en verdad entre manos: la decisión de irme o quedarme, sin poderla postergar por propia salud mental. Sé que él saldría y pondría buena cara como si nada estuviera pasando. Y yo callaría una vez más. Por eso me encerré en mí misma y en la melancolía del sonido de trompeta y voz desgarrada del flamenco. Aquella canción se hizo eterna. Pero sólo he podido comprobarlo al volverla a escuchar tiempo después. Ahora pienso que es demasiado corta para poder generar en mí cualquier tipo de emoción asociada. Pero aquel día...aquel día fue como un lamento largo, prolongado...el lamento a la soledad ...

Anécdota de transición

No me conoces aún y ya te asustas. Quizá te asustas por lo que puedas conocer, o porque estás acostumbrado a no conocer más que el sabor de una boca. Tanto miedo...y mira que te repetí hasta la saciedad que no, que no me enamoro de la noche a la mañana y que tú precisamente no serías el candidato perfecto. Creo que en el fondo me veías superior, en ese empeño por representarse al otro...mucho arroz para tan poco pollo. Pero a mí no me interesaba si yo estaba encima o tú debajo, sólo estar. Qué quieres que te diga, besabas bien. Aunque tanto arrumaco en el cuello y las orejas, y tanto besito en la cara empezaba a resultarme aburrido, y no me manejo bien en el cariño fingido. Los besos no son nada si no llevan a más. A un sentimiento, a una llama que crece o a un deseo. Te asustaste al verlo, ¿no? fue eso: que yo pudiera desear a alguien como tú. Yo también me asusté, pero ahora he entendido el por qué, y me gusta más que tú. En cualquier caso, no estoy ahora para cuidar de niños, dicho ...

La mujer que hay en mí

Tengo ganas de hacer un dibujo de mí, o enmarcar una foto mía y ponerla en mi habitación. Alguien podría pensar que no es más que egocentrismo. Habrá quien incluso a estas alturas me considere así, por hablar a menudo de mí misma. Yo sigo pensando aquello de Nietzsche, que hablar mucho de uno mismo es una forma de esconderse. Además, la gente no sabe que realmente esto es aquello de lo que puedo escribir hacia fuera. Pero que una gran amiga me regaló la sucesión de una serie de cuadernos estrenados este año en los que escribo lo que está siendo realmente mi proceso interno, que al final guardo para mí. A mí lo de la foto me parece un buen indicio. Tengo ganas de quererme bajo el sol, de contemplar mi piel morena, y acepto mi pérdida de kilos no como un signo de algún tipo de enfermedad, sino de que me cuido más que nunca. La gente me dice que últimamente estoy más guapa. Quizá es que soy más yo. Me he hecho con un armario de ropa india de algodón y seda, de pañuelos en la cabeza y de g...

D.

Hace unos meses nos dijimos claramente muchas cosas. Sobre todo, que no éramos la solución el uno del otro. Después de un tiempo tengo muchas cosas que decirte. Para empezar, que era cierto, y que me alegro de no haberlo teñido todo, confundido todo una vez más. Ahora me siento yo cuando tú estás. Después de las múltiples lágrimas y Heineken's de los viernes. Nos salvamos algún domingo que otro. Y fue todo algo extraño, es cierto. Pero quizá las personas vienen y se van también de forma extraña. Siento que puedo contarte cualquier cosa, que puedo decirte "tengo miedo", o hablarte de mis sentimientos y reconocer mis locuras abiertamente. Me gusta que me estés acompañando en esta etapa, que seas el último que se va de la fiesta, que no huyas de lo que ves. Quizá la tolerancia sea eso, y la amistad también. Poder escribir un mail cuando apetece, poder decirle a alguien que le echas de menos sin pensar que quizá serás malinterpretada. Poder reír con alcohol en las venas, o po...

Locos

Éramos dos locos plasmados en imágenes, canciones, dibujos, letras. Éramos dos locos enamorados, ilusionados, felices, pletóricos...viviendo una vida en común. Éramos dos personas que se quisieron mucho. Éramos la complicidad y la risa, el tiempo parado en conversaciones, la eternidad. No sé qué falló, ni cómo pasamos de esas fotos a discutir constantemente. En cualquier caso sé que lo que se perdió no puedo olvidarlo todavía, ni creo que lo olvide de repente, en un día que despierte sin pensarte. Éramos amor. Sería mayor locura que tú y yo ahora lo quisiéramos negar. Nos creimos ser los encontrados por fin. Y ahora, sin embargo, cada uno hace su vida pero yo...No dejo de sentirlo mucho, pequeño. Ni de echarte de menos. Loca todavía de amor a lo que sigues siendo.

Tony14

A veces te veo por casualidad y me pregunto cómo hubiera sido mi vida si nuestra historia hubiera sido diferente. Intentando encontrar un origen, sitúo el comienzo en un punto concreto. Pero si miro más atrás me doy cuenta de que debió de ser algo mal aprendido, mal representado mucho antes...mucho antes de lo que quiero imaginarme. Soñaba entonces con encontrar a alguien con quien sentirme cuidada y protegida. No han cambiado mucho las cosas, porque el cambio de representaciones lleva su tiempo, y la psique sigue su propio proceso, a veces incluso muy alejado del tiempo real que marca el reloj. Recuerdo con cariño el ver una y otra vez la película de Grease, y cantar las canciones en español y en inglés. Recuerdo ir de la mano contigo, fuera del barrio, aquel día que se perdió mi perra, y todo era como una gran aventura en la que me acompañabas. Recuerdo reunirnos para ver todos los días Médico de familia, porque tú tenías entonces una televisión por cable con todos los canales imagin...

El silencio

El silencio a veces es sólo silencio. En él proyectamos nuestras propias interpretaciones, que provienen siempre de nuestra mente y su flujo constante. Pero no se puede decir que hable más que las palabras, en la medida en que las palabras son nuestra mejor herramienta de comunicación. Con ella aclaramos cuestiones, damos nuestra opinión, expresamos lo que hay dentro... Puede el silencio ser, no obstante, significativo en ciertos contextos: en una terapia, cuando se comienza por el silencio estamos mostrando con él nuestra defensa, nuestra resistencia a abrirle un mundo a un desconocido. Tras una interpretación el silencio puede ser una forma de asentir, o puede indicar que estamos procesando la información, o que lo que oímos nos duele. En la música un silencio a tiempo puede marcar la diferencia entre una obra maestra o una sucesión de ruidos sin sentido. El silencio es el respeto por el público, la reflexión simbólica. El silencio aquí es tan importante como una nota, pero hay que s...

Felicidades

Todavía faltarían unas horas. Si no recuerdo mal naciste un lunes, pequeño ariano lunático, a las nueve y pico de la noche. Y aquello no sé si marcó más o menos tu carácter algo excéntrico, pero de cualquier manera estoy segura de que no nació nadie como tú. Eras un bebé con alas y sonriente que posaba para una cámara de unos padres orgullosos, rubio como un ángel. Venías ya preparado para volar, para volar libre buscando lo que serías con el paso de los años. Naciste del amor que rompe las barreras, y estoy segura de que te quisieron de una forma especial y grande. A los cinco años ya eras algo chulito, y descartabas los libros como un regalo provechoso, lanzándolos al aire sin previo aviso. Pero después creo que encontraste en muchos de ellos las palabras que faltaron. También bailabas Michael Jackson, para decirte a ti mismo que (a pesar del buen intento) sería mejor cantar para la próxima. Creo que lo tuviste todo: unos padres que te adoraban, un hogar, una gran familia...pero algo...

Mantenerse

Lanzo una pregunta al ire y su voz contesta, como si viniera como un eco desde el fondo del vacío. Son las cuatro menos cuarto de un martes doce de abril, y estoy tumbada en un sofá morado. Al entrar mi primer comentario ha sido "tenía ganas de venir hoy, porque llevo varios días sin sentirme protegida en ningún lugar, y aquí puedo sentirlo" Estoy angustiada, pensando en miles de frentes que quiero resolver ya, maldita impaciencia, por no aguantar más la incertidumbre de un presente que en ocasiones se me presenta como algo más complicado de lo que esperaba. Recuerdo tu pregunta sobre si he tocado ya fondo en la terapia y me respondo que sí, que quizá ya he tocado fondo y que este sea realmente el punto de partida. Sólo hay dolor. Dolor. Muchos duelos sin resolver, girando en mi mente en forma de imágenes. Sonrío cuando digo que sólo quisiera verle sonreír, que cuando él sonreía todo estaba bien. Sonrío cuando digo que él era mi protector. Y se mezclan las sensaciones al dec...

Despertares

Me despierto con sensación de angustia, de nuevo. No consigo adivinar a posteriori cuáles han sido mis sueños, pero me generan esta sensación de querer temblar toda la mañana y volver a la cama. Sé que hay algo que no consigo tramitar, algo que me está avisando. Buscando el desencadenante, tengo una ligera idea. Pero si son las mismas ideas que venían acompañándome no sé qué ha cambiado ahora para estar pensando en días de vacaciones, para querer aislarme o caminar mientras pienso y estructuro. No sé por qué vuelvo a querer escaparme este verano un tiempo al extranjero yo sola, o plantearme un añito fuera de aquí. Hay algo de este buen tiempo que me hace recordar, una sensación casi de alergia al sol en estas condiciones. Sé que ya no puedo recurrir a lo de antes, que ya no me funciona esa regresión a lo seguro porque todo es como un gran paso hacia delante, donde hacia atrás no puedo ni tomar impulso. Me veo arrastrándome a mí misma a estar en un presente incierto. Y esa incertidumbr...

Simbolismo en imágenes

Imagen

My protector

Hoy siento la necesidad de protegerme, pero no sé de qué. Hace tiempo que no sé muchas cosas que pensaba saber. No sé cuánto me quisiste, pero parece que la cantidad ya no tiene sentido. Sin embargo yo cumplo veintitrés sin ti, y tu ausencia es una poderosa manera de hacerse notar entre el silencio de una habitación a oscuras. Abro la cama en la que dormimos juntos un día de hace no sé cuántos días ya, y me digo que no piense, que no lo piense más. Que ya no estás. Y me queda en ese día llevarte conmigo dentro, tu representación más o menos equivocada, el crecimiento por el que atravesé junto a ti. Y me quedan tus palabras, y la imaginación. En mi escena me siento ante ti y te repito esas palabras "quiero despeinarte y desvestirte" pero caen en el silencio. Sin embargo algo tan tonto me hace poder dormir, eso de sentirte cerca con tantas metáforas olvidadas por los meses y recordadas en una noche de calor. El paso de estaciones siempre me recordó a ti, y hacía vivir nuestro a...

Aquellas pequeñas cosas (a todos a los que os quiero)

En la soledad de mi habitación, en ese momento que una tiene a solas y repasa mentalmente el día y sus sensaciones, se me vienen a los ojos lágrimas de emoción. Ya sabeis que llevo un tiempo estando más sensible a ratos. A otros más "cojonuda", como alguna de vosotras me habeis comentado con cariño y entre risas. Todo forma parte de una etapa en la que empiezo a ver la luz, pero que no ha sido fácil, como bien sabeis. y he de deciros que vosotros formais una parte importante de ese apoyo, de esa fuerza que me ha tocado sacar de dentro cada mañana para levantarme y tener la esperanza de que todo cambiaría algún día no muy lejano. Formais parte de mi vida, de mi historia, cada uno de forma diferente, individual. Sin vosotros todo hubiera costado un poco más, pero las risas compartidas, la confianza que depositais en mí, el respeto y la aceptación que nos tenemos, la amistad que nos une, me ha hecho romper los muros entre los que me he sentido encerrada para valorar el compartir...

Mi tío Ángel

Es curioso. Escribo sobre mis años y de pronto, me acuerdo de ti. Te he pensado al saber que presiento en ocasiones mi yo a través de mi imagen y me siento tranquila, aunque sepa que aún no ha llegado ese momento de encontrarme del todo. Te pienso y pienso que tú llegaste a perderte en aquel mirarte. Te pienso cuando temo llegar a estar en el mismo punto que tú. Y de alguna manera (aquí es donde me emociono sin poderlo evitar), te siento cerca. Me gusta fantasear con que estés viéndome ahora emocionarme al recordarte y que me digas "no llores más, preciosa" Tu pérdida fue un golpe duro. Te echo tanto de menos cada día. Y siempre, aunque sea de forma latente, me acuerdo de ti. Sonrío cuando se apaga la luz de mi habitación sin previo aviso, porque me gusta decirme a mí misma que estás conmigo en ese momento a oscuras. A veces eres tú quien haces que dentro de mí surja esa fuerza que me empuja a seguir, sin saber muy bien por qué. A veces quiero verte, alucinarte un momento sol...

Edad percibida

Voy a cumplir 23 y...¿sabes? el mundo no es muy diferente ahora. He pasado ya por unas cuantas cosas, aunque lo mejor es que aún puedo bromear sobre mi juventud e incluso sentirme afortunada porque me quede más de dos tercios del camino, como quien dice. Me recuerdo madurando demasiado pronto, y puede ser que lo que viví me hiciera estar ahora donde estoy. Cuando hablan del destino quizá se refieran a esto, ¿no? a que uno va construyendo paso a paso lo que es en cada momento, en cada nuevo año, como si fuera una concatenación de sucesos que se ponen en movimiento tras un solo paso. Creo que a esto lo llaman el efecto mariposa. Entra dentro de mis curiosidades del mundo. La cuestión es que quedan pocos días para dejar atrás un año más. Porque diría que para mí empieza el año en el momento en que cumplo con otro, no tanto en esa fatídica nochevieja a la que nunca le he visto mucho interés. Es más bien cuando pienso que cae uno más (porque los años, en español, nos caen) y me planteo si h...