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Mostrando entradas de mayo, 2011

AZul ibiZenco

Bajo la luz de una vela que impregna el aire con olor a mango, la persiana bajada sólo la mitad, y las sábanas recién lavadas, me tumbo contemplando la pared azul ibicenco. Pienso que me gusta ese azul, algo atrevido, en la principal, y en la cantidad de veces que lo veré a partir de ahora. Pienso en cómo lo llamaría yo (¿añil?) en cualquier caso, todo tiene nombre propio ahora, y al final me parece relativo. Me haces cosquillas. Te ha molestado, lo sé. Pero no puedo decirte todo así, de repente. Necesito pensar todavía que me queda espacio para poder echarme atrás si no me convence. Necesito engañarme y no verme en las mismas otra vez, contemplando paredes mientras se dibujan miles de preguntas en ellas. Pero te abrazo desde abajo, y me llega tu olor tibio y tu sonrisa. Te me quedas mirando en silencio y haces un gesto más...aún no sé. No sé qué significa ese, pero ahora quiero averiguarlo. Te separo el pelo de los ojos y los miro directamente, tan cerca. Y de pronto sé que no volveré...

Desastre

Pequeño desastre...te me vienes a la mente y no puedo más que intentar ahuyentarte. Cuántas veces tu rostro será confundido en el camino. Cuántas lágrimas más, en cuantos coches, en cuantos pisos. Desde el primero no podría rebotar y alzarme sobre el cielo que aquel día compartimos. No podrías escucharme llorar. Tienes los oídos cerrados desde hace un tiempo ya. Y sólo quiero pedirte que me dejes disfrutar. Cuando alguien esté a mi lado sonriendo de manera diferente a la tuya, con otro color de ojos, con otro cielo de fondo...que me dejes de cantar en la memoria, de bailar en las salas repletas de gente. Que me dejes de vivir tan dentro. Que te vayas. Sin despedidas. Que simplemente salgas cuando abra la puerta por las mañanas para ventilar la casa. Que no fuiste lo mejor, ni lo único. Pero quisiste ocupar el lugar privilegiado y yo te lo di con tantas ganas de que lo llenaras en verdad que casi me olvidé del resto, que era yo. Y ahora te llevo conmigo. Te llevo al respirar, al cantar,...

Cambio

Lo dije hace años, cuando los españoles no paraban de quejarse de los inmigrantes que venían. Las puertas del país abiertas para quien no podía quedarse en realidad. Me quejé de esas maravillosas frases de mis compatriotas sobre los países de origen de dichas personas, y me di cuenta de esa parte humana que me caracteriza. Me puse en su lugar, y ahora no puedo decir que no siga estando en él. Apuesto por las mezclas, la diversidad, la convivencia y la libertad. Apuesto por el progreso. Y la mezcla es progresar. Dije "España tiende a radicalizarse, y dentro de unos años no me extrañaría que la derecha extrema tomara el poder por mayoría, volviendo con ello a esos tiempos donde los jóvenes se quejaban porque un hombre bajito y acomplejado había decidido gobernarnos a todos, así sin más" Y nadie me escuchó. Esta mañana me he puesto a analizar después de haber escuchado la radio y estaba contenta. Me siento orgullosa de que la población de mi edad se mueva y se coloque en sol par...

Quizá

Estaba cansada. Deseando apoyar la cabeza sobre mi almohada y dormir. Dormir...últimamente le doy la importancia que tiene precisamente por no tener horas para hacerlo, o dedicarlas a otras cosas. Pero me despertaste el cuerpo sobre un asiento de tela inclinado hacia atrás, y no pude más que seguir el deseo que inspirabas. Y así, hora tras hora, nos sorprendimos amaneciendo un nuevo día y yo dije "está amaneciendo" y él quiso olvidar el tiempo. Pero yo, tumbada en aquella cama desconocida aún, me di cuenta de que el tiempo deja huella cuando pasa, y que el miedo no deja de acompañarme. Quizá más que el miedo la duda. Y me escucho pensando si eso será realmente lo que quería. Si mi vida se torció en un momento del camino...pero qué quieres que diga ante eso: que ya es sólo pasado. Y que no puedo hacer más con lo que se escapó de mis manos, lo que está lejos, lo que no es sólo mío. No hay tiempo, sin embargo, para lamentarse más. He decidido simplemente adaptarme por primera ve...

Piernas entrecruzadas

Me enredo. Respirando acelerada a tu lado, a dos centímetros de tu piel. Muñeco, no sé cómo lo has hecho pero yo no soy así...No suelo quedarme a dormir, ni tomar cafés por las mañanas, ni apostar en la ruleta rusa por si la bala me dispara. Pero todo tu cuerpo abraza al mío y de pronto entiendo que todo está bien así, que todo está bien allí, en ese piso silencioso y tranquilo, ordenado y recogido. Todo está bien entre tus sábanas, y mi cabeza descansa apoyada en tu almohada. Dame cinco minutos para entender qué es lo que pasa. Cómo he saltado de una cosa a otra, cómo he sido capaz de dejar estos últimos meses atrás y caminar con paso firme. Cómo apareciste a mi lado. Cómo tus besos son la mezcla de una vida, y eres tantas personas a la vez. Cómo puede ser que todo gire tan deprisa. Me puedo imaginar muchas mañanas, muchas noches más, muchas miradas. Y da miedo pensarlo. Cómo entras de esa manera tan temprana y sorprendente. Cómo te quedas un buen rato, bailando juntos a través del ti...

Sístole y Diástole

Cuando la fantasía se hace real...un paréntesis, nada más. Un instante de comunión con los impulsos, con lo que había de mí tan antiguo y olvidado. "No eres como antes..." y me pregunto cómo era antes. En el fondo no era más que lo que tú querías ver de mí. Pero la fantasía no puede mantenerse. Cae por su propio peso. Demasiado alto, demasiado alegre, demasiado todo. Así que luego el día se convierte en algo extraño. Me siento ya dividida por miles de Alex: la niña, la adulta, la calmada, la sexual, la emocional...y todas dando vueltas a mi alrededor diciéndome sin cesar "elígeme a mí" pero no quiero escucharlas. Sólo necesito dormir. Comer y dormir. Y hacer eso hoy será suficiente. Hay un punto del día de hoy donde siento que llego a una desestructuración. Quizá tengo el inconsciente más abierto, el corazón más abierto, la mente más limpia para lo sucio. Ya no sé. El no sé...viene con frecuencia. La necesidad de seguridad se vuelve ansias de libertad por momentos. ...
Se dirigió hacia su casa. Iba buscando respuestas con unas llaves en la mano. Las cogió uno de esos días que él dormía encerrado por decisión en el cuarto de al lado. Quizá no debería haberlo hecho, eso de cogerlas sin permiso. Le conocía y él no se las hubiera dado. Lo hubiera considerado una falta de respeto de esas en las que tanto le gustaba pronunciarse. Hubiera dicho "entrará en mi intimidad, y todo estará perdido. Se dedicará a romper lo que quede de mí, en un intento de destruir" Ella lo sabía. Pero había querido tenerlas en su poder igualmente. Poco le importaban ya las consideraciones, esas que habían brillado precisamente por su ausencia cuando más las habría necesitado. Así que ahora no tenía miramientos para introducir la llave principal en la puerta blindada y penentrar en su espacio privado. Al final en ese espacio ella había sido, de alguna manera, ella y su sombra. Ella y la marioneta movida por hilos que se hacían llamar amor idílico. Caminando desnuda por a...

Hacer

Haces del miedo la risa, del peligro la experiencia. Haces que todo suene casi casual, improvisado, serio a la vez. Las horas vuelan y la noche desierta nos lleva caminando por sus calles sin parar de hablar. Hay tanto que decir...Y a pesar de que cueste, de que se atraviese el sentimiento en la garganta, de que se mezclen unos cuantos sin avisar cuando te tengo delante gesticulando y riendo, haces que todo sea fácil. Y la vida así se ve desde otra perspectiva. La confianza, la apertura, lo positivo flotando en el aire. Prefiero vivir que escribir, pero no puedo dejar de intentar perfilarte en este pequeño espacio de mi mente por si te vas algún día poder recordarte tal cual fuiste en este mayo distinto a los anteriores. Y decirme a mí misma que todo fue bien después de llegar a creer que se habían perdido muchas cosas de dentro, que ahora me doy cuenta, yo generaba. Empezaban y terminaban en mí, del mismo modo que lo haces tú.
Quiero creer que es cierto. Que es posible sentir de nuevo, el huracán por dentro. Pero me asusta por momentos el pensar cuánto tiempo durarán tus fundamentos. Si alimento tus deseos y te digo que me quedo ¿cuánto tiempo? ¿cuántas veces más hasta cansarte, o agotarme de llamarte sin respuestas? Que lamento, más que haber perdido en el camino tu recuerdo, haber apostado sin remedio, haberme consumido al esperarte, como el cigarro entre mis dedos como la luz de la mirada que se apaga y que no alcanza para encender tu adormecida confusión. Y ahora dile al corazón, que no hay posible solución mas que volver a empezar y jugarse los días al azar, así, sin más. Sin añorar sin apelar a la razón. Borrando todo con tus pasos. Rompiendo lazos que me ataron a una vida sin sentido ni salida. Dime que te entienda y que te crea Que te vea con un nombre y una voz Con un tal vez... dame un por qué quitarme el disfraz que me viste, para ser sólo yo y contigo. o yo... contigo.

Presente

No quiero que pase el tiempo y darme cuenta en algún momento, a modo de insight, de que sigue habiendo un obstáculo emocional dentro de mí con nombre propio. No quiero pensar que lo que tuve puede ser mejor que lo que está por venir. No quiero decirme a mí misma que tal vez vuelva cuando menos lo espere. Y que todo mi mundo entonces me pille temblando ante la novedad, y me lleguen las dudas y las confusiones. Quiero dejar el pasado atrás del todo. Introducirme en la burbuja del presente y no plantearme lo que he ido dejando en el camino. No puedo pensar más en sus ojos. Ni comparar. Necesito ir cerrando etapas, una puerta con la llave echada, blindada. Y que nada pueda traspasarla. No quiero descubrir que no he podido olvidar lo que sentía por alguien cuando comience a sentir cosas nuevas. Ni que la paradoja me persiga donde quiera que vaya, sin acabar, renovándose, haciéndose presente en la ausencia. Tengo miedo de que el pasado me aplaste cuando consiga anclarme en el presente, pudie...
Volviendo a casa tarde, conduciendo por carreteras oscuras, escucho esa canción en la noche del sábado. Se me mezclan los rostros y me doy cuenta...me doy cuenta que hace un tiempo que no estoy atada a nadie.

"Let it be me"

Déjame ser yo mientras río, mientras hablo sin parar o las cervezas se me suben a la cabeza y no digo más que tonterías. Déjame decir intensamente que mi sueño es poder cambiar en algo este mundo, poder ayudar a alguien con lo que soy y conozco. Déjame ponerme esos pantalones con el estampado raro que tanto me gustan, y taparme la boca cuando río a carcajada limpia. Déjame leer todos esos libros de psicoanálisis y dedicarme a ello, o creer que es posible alcanzar la ecuanimidad y felicidad a través del budismo. Déjame quejarme de lo que me parece injusto, y decirte que en ocasiones la vida me ha tratado mal. Poder hablar de la supervivencia del que lucha hasta el final, y de las canciones, los libros y los amores que salvan. Déjame decirte que esto no es tan fácil como me lo pintaron, que la decepción me cayó sobre los hombros cuando menos la esperaba, pero que aún me quedan restos de esperanza para pasar lo que me queda. Y decirte que me vuelvo activa con el sol, y que la lluvia me de...

1 y 1

Jueves cinco de mayo. Antes de irme a dormir. Estoy pensando en ti. Quizá te parezca extraño descubrir que estas palabras no van dirigidas al destinatario de siempre, sino a ti. No me gusta cuando utilizas la palabra comodín y a ratos en estos días se me viene como un eco a los oídos, y pienso que quiero escribirte algo. Siempre tengo algo que decirte. Y esta vez es, simplemente, que no quiero volver a escucharlo, ni en la escena real ni en mi mente. Porque no es cierto. Porque a estas alturas ya deberias saberlo, y no permitir que tu mente lo use de manera inconsciente como una defensa ante mí, como una pregunta en el aire quizá. Eres la persona que siempre responde cuando pregunto si hay alguien más ahí. Y me llega tu voz, o tus palabras escritas, o noto tu presencia. Cuando caminas a mi lado, eso también lo recuerdo. Tú como una figura alta y con presencia propia, con nombre propio desde hace meses. Tú con tu barba, o tu camisa a cuadros y tu pantalón azul oscuro de deporte, tu caza...

Cuando lo oscuro se deja ver claramente

Las personas solemos manejarnos en un marco de actuación más o menos estable, rutinario, conocido. Entonces hablamos de nuestro mundo, o nuestra vida, o nuestro modo de ver ambos. Pero otras veces descubrimos, generalmente a través del boca a boca, todo "otro mundo" que se nos escapa. Un mundo que no habíamos experimentado, ni visto, ni siquiera en muchas ocasiones intuido. Un mundo que, en otras, no queremos ver. Y por eso habita paralelamente al otro, pero por debajo del otro. No me refiero al contraste entre aquel que se acuesta cuando otros cogen el metro para irse a trabajar. Va mucho más allá. Yo diría que es más bien todo un juego de la mente, o la oscuridad que se deja ver con tanta claridad que abruma. Hablo del mundo de las sombras, de lo oculto, de lo no dicho, de lo que constituye socialmente un tabú, de aquello que no nos enseñaron nuestros padres ni nuestros amigos suelen tener entre sus citas habituales. Es aquello de lo que todos quieren saber y nadie sabe, en...

El pulso equivocado

Es doloroso. Contar los episodios de ese tipo. Contar mis emociones a un público silencioso pero sobre todo público. Es más doloroso contármelas pasado el tiempo. Verme a mí misma a modo de imágenes en aquellos derroteros. Verme luchando por nada, quemándome en mi propio sentimiento, helándome al tocarte cuando estabas frío. Y ahora sólo quiero seguir, dejar esto atrás, dejar de pensar que algo debo perdonarme. No creo que hiciera nada mal, al menos no de la forma en la que tú parecías querer hacérmelo ver. Cometí errores, casi de principiante, porque en el amor he sentido tantas veces que es un volver a empezar, volver a iniciar...que olvidaba lo aprendido por la emoción, por la que me dejaba llevar. Y yo era una eterna chica de quince años pidiendo permiso, deseando ser querida, escuchando una y otra vez un "no te quiero" que intentaba asociar con un comentario anterior "creo que me estoy enamorando de ti" y no había nexo. Yo era esa chica asustada, esa chica con ...

La puerta cerrada

No podías entender mi desesperanza, mi angustia. En aquellas noches negras en que surgía, sin verla venir, una discusión entre nosotros, a modo de nube gris, de bloque de hielo que no sabría cuándo romper ni cómo contigo. Te levantabas de tu propia cama y sin decir nada, cogías una manta del armario y te ibas a la habitación de al lado. Yo intentaba que te giraras en algún momento para hablar, aunque a menudo eran las tantas de la madrugada y ambos estábamos muy cansados. Pero no entendía tu huida repentina, tu silencio, el giro de la situación en un momento por algo que se solía quedar a modo de pregunta enorme y con entonación ascendente en mi cabeza, provocándome un llanto imparable, una sensación de desamparo, de no poder decir ni expresar, de no poder darle salida, de no poder hacerme cargo de algo que no entendía. Intentaba detenerte antes de que llegaras a la puerta, con la esperanza de que volvieras a acurrucarte a mi lado y me abrazaras, haciendo que aquella noche no fuera una...

Estoy de vuelta

Tras fantasmas, tras una época oscura donde estaba echándome un pulso a mí misma, preguntándome quién de todos mis yoes ganaría la partida, quién de todos mis fantasmas...estoy de vuelta yo. Y vuelve la tranquilidad de ser, de sentirme tomando decisiones sobre mi vida, de no tener miedo a seguir y a coger las riendas. Algo se ha roto, y algo se está construyendo de nuevo con lo vivido detrás, sin que suponga por fin una carga insoportable. Meses enteros con una obsesión en la cabeza, sin sentir que podía hacer algo por cambiarlo y ahora sé que todo está en mí, que soy yo la única que puede decirse "adelante" y que puede reafirmarse en cada acto, en cada pensamiento. Un nudo tenía que desatarse, y comienza a ir deshilachándose, desenrendándose lentamente, a través de encontrar su sentido y a través de ir dejando atrás imágenes de mí misma que me hicieron daño, corazas, defensas, miedos, preocupaciones, luchas que me iban desgastando. He soltado amarras. Y encuentro grandes ben...

Protesta

Desde que tengo uso de razón de recuerdo protestando por algo. No sé de dónde me vino ese impulso social que me llevó a plantearme seriamente acudir a una manifestación tras otra y añadir a mi discurso habitual la frase de "los jóvenes ahora no luchamos por aquello que nos afecta" o "me hubiera gustado nacer en los 70"...en fin. Esta vez me toca protestar por aquello que yo llamo "intentar poner en contra" o "sacarle los colores de forma rastrera a alguien" Cuando veo una injusticia, algo completamente injustificado hacia una persona que conozco y encima expresada de forma pública, no me callo. No lo hago porque no me parece bien, y porque sé que me gustaría que sacaran la cara por mí si yo estuviera en su posición. Porque estoy harta de tanta tontería, y de tanto intento por manipular y sacar las cosas de quicio, y ponerle la cara colorada a quien hace las cosas como debe hacerlas, ni más ni menos. Así que ya puedes ser quien quieras ser, pero s...

Perfiles psicológicos: la Histeria

Ahí está ella: siempre queriendo seducir por seducir. No sintiéndose satisfecha nunca: ni con su imagen, ni con su valía como mujer. De hecho, no se considera mujer aunque la envidia, a esa idea que tiene de lo que debe ser una mujer (contraria a las características que ella ve en sí misma) Se enfrenta a los demás, siempre con el "no puedo" que no es más que la zancadilla que le sirve como excusa para mantener una queja larga y prolongada, a modo de lamento hacia lo injusto de la vida y de sus relaciones. Aparecerá ante ti con una imagen de seguridad fingida, exagerando sus rasgos femeninos cada vez más, como si eso fuera lo importante. Querrá, sobre todo, que el otro la desee. Sólo por sentirse deseada, para poder decir siempre que no a ese deseo. Para mantener la tensión de la cuerda que la haga situarse en un lugar. Se identificará con todo aquello que pueda, imitará a los demás en su forma de hablar, en sus gestos, en su careta. Intentará mostrar lo que no es, por miedo a...

La bragueta bajada

Estamos reflexionando sobre un tema y Sira quiere dar su opinión. La expone, y una vez terminado el discurso se dirige a su compañera de al lado y le dice: "súbete la bragueta, hermana" Y yo en ese momento tengo ganas de reír a carcajadas y aplaudir a un mismo tiempo. Recuerdo también ese anuncio donde una pareja está cenando y al chico le cae una maceta en la cabeza. La chica le dice tranquilamente: "hazte así" mientras hace un movimiento de alejar algo de la cabeza con la mano. ¿Qué me sorprende de esto? ¿Qué es lo que me hace reír? La claridad. Las personas no estamos muy acostumbradas a que seamos claros en ciertas cosas, y hay una serie de situaciones sociales que nos resultan difíciles de solventar, o en las que preferimos callar por no saber cómo expresarlo abiertamente. La claridad a veces puede ser como un bofetón en la cara, y me hace pensar que quizá solamos vestirnos con máscaras antes de salir de casa, diciéndonos ante el espejo "sí, esta me queda ...