Dos lecciones importantes hoy. Joder, vienen de dos en dos y encima en el mismo día. Un respiro, sólo pido eso. Pero cada uno está demasiado metido en su vida como para ser conscientes de la de otros, supongo. El egoísmo. O quizá nos mueves cosas distintas, puede ser. Puede que tenga que empezar a asumir quién es quién ahora, y dónde estoy yo, y que la vida es injusta por naturaleza. Está bien. También creo firmemente que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Sólo me queda confiar en eso, en que todo salga, antes o después. De dentro de mí y hacia fuera. Y que cada cual entonces reflexione, si es que quiere hacerlo, de las historias que se ha montado en su cabeza. Al menos yo lo hago, libremente, y muchas cosas encajan. Lo que pasa es que los indicios no suelen ser bien recibidos en el mundo de la ciencia. Pero mis indicios nunca me han fallado. Ya sé que a veces no hay final posible, o que el final es aprender, o descubrir cosas de otros que nunca pensaba posibles. Pues que sean bienvenidas si eso me hará ser más fuerte, en algún momento. Pero joder...cuidado con lo que se dice, y con cómo se dice. Cuidado con olvidar y maquillar y camuflar cuestiones obvias.
Saldré a la luz en muchos sentidos, y si al menos sirve para que os cuestioneis una mínima parte de lo que creisteis como cierto, será suficiente. Incluso con quien has pasado dos años no sabe aún quién eres o cómo eres, o qué hay detrás, incluso delante de sus propios ojos.
Si te agobias, te agobias tú. Si sientes presión, te presionas tú. Si te echas a temblar, el cuerpo te habla. Si sientes cabreo, te cabreas con algo de ti mismo. Si te da miedo algo, nada tiene que ver conmigo.
Aprender a ser una pantalla en blanco que refleje, que expulse, que no deje traspasar lo que no quiera.
Bienvenida a tu mundo, Alexandra.
Saldré a la luz en muchos sentidos, y si al menos sirve para que os cuestioneis una mínima parte de lo que creisteis como cierto, será suficiente. Incluso con quien has pasado dos años no sabe aún quién eres o cómo eres, o qué hay detrás, incluso delante de sus propios ojos.
Si te agobias, te agobias tú. Si sientes presión, te presionas tú. Si te echas a temblar, el cuerpo te habla. Si sientes cabreo, te cabreas con algo de ti mismo. Si te da miedo algo, nada tiene que ver conmigo.
Aprender a ser una pantalla en blanco que refleje, que expulse, que no deje traspasar lo que no quiera.
Bienvenida a tu mundo, Alexandra.
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