Los otros
En mi vida sigo una serie de normas. La primera y más importante, intentar no hacer daño a los demás. Parece baladí, algo manido, pero poco usado en general. La segunda, no repetir. Y en esto incluyo estados, situaciones, ambientes, y sobre todo palabras o frases. También novios y recuerdos. Porque repetir no tiene nada de divertido. Menos aún si vemos escritas para otras personas las mismas palabras que un día se dirigieron a nosotros. Por ejemplo, en los apelativos cariñosos es muy poco creativo eso de traspasarlos de una en otra. Pienso: qué horror si mi novio me llamara igual que a la anterior, y a la anterior a la anterior...y así por los siglos de los siglos...al final casi tendría que llamarme mamá, y pretendo que incluso en mi estado esa palabra no se repita hacia mí (lo estoy viendo venir y no resulta halagüeño) Supongo que me entendeis en esto. Aunque no estoy segura de que todos nos paremos a pensarlo ante una nueva relación. Tendemos a lo ya conocido, lo familiar...el cereb...