Entradas

Mostrando entradas de julio, 2014

Tu nuca

Vuelve la cara un momento. Quiero mirarte la nuca. Donde empiezan tus sueños y acaba mi vida. Quiero esconderme de ti, de mí, de todos aquellos que quieran mirarme. Quiero dejar de existir y dejarte existir en un doble giro imposible para ti y para mí. Cogerte por banda...Déjalo. Déjalo. No es momento. Todo pasa. Nada queda. Todo vuelve. Nunca miraré tu nuca.

Podría

Podría engañarte. Decirte que todo va bien. Dejar de soñar, dejar de escuchar canciones en francés. Podría mentirte. Saberte tan simple me hace compleja como la que más, nada más. Podría alejarte. Mirarte a los ojos con este vacío en los míos y hacer que sintieras la distancia como yo, tan dentro, tan fuerte. Podría sentirme mejor. Alzarme hacia el cielo de puntillas y a escondidas, mirar a la luna buscando consuelo, hablar sin parar, fumar sin parar, vivir sin parar. Podría olvidarte. Podrías callarte afuera y adentro. Podrías largarte. Sin más.

Pour oublier je dors

-¿Por qué haces eso? -Para pasar el tiempo Tú y yo y todos los demás Si encendiera una luz quizá me sentiría un poco menos sola. Una bombilla de cuarenta vatios puede hacer que la tarde se encienda. Pero es simple química, física. No eres tú el que le da al pulsador. Es mi pie desnudo y solo que se acerca a la pared, sujetándose en ella, buscando una luz. Al final... Al final somos dos extraños. No sé quién eres. Te miro a los ojos pero no te encuentro. Tú a mí tampoco. Lo sé, tú a mí tampoco. Es que siempre estoy a oscuras, hacia dentro, callada y quieta. Es que los míos, mis ojos, no se encienden con la luz. Tuya y mía y de nadie, y de todo el mundo, al final. Al final pasa el tiempo, como quien no quiere la cosa. Quien no quiere una cosa. Vuelvo a escribir por decir, escribir por pasar el tiempo, por hacer que pase este silencio. Escucharme a través de un espejo, sentada sobre el parquet austero y muerto. Para olvidar duermo cada día. Y olvido también para poder dormir.