"El mismo amor, la misma lluvia"
Son conexiones extrañas, de esas que la mente hace y que yo suelo descubrir aunque intente mirar para otro lado. Una persona se va e inmediatamente te apetece ver a otra. No es casualidad. Hace tiempo que dejé de creer que las casualidades pudieran existir. Me quedo pegada a la ventana, con la cortina corrida, viendo caer la lluvia tontamente. Entonces pienso que llueve sobre mojado. Agua sobre más agua. Qué sinsentido. Sin embargo la vida es así: nada cae por primera vez, sino que cae sobre otras muchas cosas que ya estaban allí antes, y en las que nadie piensa. En una maleta, una camisa se pone sobre otra. En un día de lluvia una gota cae sobre otras muchas. De la misma manera los pensamientos se superponen unos a otros. El nuevo roza con el antiguo en alguna parte de nuestra mente y se tocan, como lo hacen dos amantes. Y acaban siendo uno: una misma agua, un mismo pensamiento, una misma persona. Es difícil que en las sucesiones haya algo que se salga de lo común. Una gota que, por s...