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Fuimos palabras

Si quieres saber me encontrarás aquí.  Pero no, tú no quieres ver. Sabes y no te das cuenta de lo poco que sabes de eso de relacionarse. Crees que lo sabes todo. Yo a estas alturas no sé nada.  Para ti todo fueron conceptos. Fuimos palabras.  Fuimos decepción y distancia.  Amor mal gestionado. Huracán, intensidad, espectacular, vendaval, Fantasía, deseo, cuerpos, mentiras, culpa, vergüenzas ajenas, magia, mentes, dementes, dependientes.  Actos que nunca llegaron. Notas en la almohada.  Dureza, guerra fría, armas en alza, balas que alcanzan.  Orgullo, arrogancia, coraza.  Fuimos gilipollas. ¿Ya te has dado cuenta?  Fuimos un imposible de sostener. Lo noto en mis brazos y en mi alma.  Lo noto en la ausencia. Retirada. Mi defensa.  Fuimos palabras, no realidad.  "Lo siento. Gracias. Cómo estás. Adiós. Tuyo siempre" Dolor. Exceso.  Y ahora solo pienso en estas: superarte, seguir, volver a mi, ser yo, sin ti, aceptación. 

Duelo por ti

 Mi mente es un lugar lleno de habitaciones. Abro una de ellas y es pequeña, está en penumbra, una persiana que se cierra demasiado y hay oscuridad. Pero puedo ver ese sillón marrón y estás recostado sobre un brazo, los ojos cerrados. Pareces dormir pero no. Tú ya estás muerto. Te has muerto así, en la quietud de una habitación oscura. Sin decidir abrir la ventana (el sonido de la persiana de mi habitación cuando te quedabas y era medio día y así sabía que te habías despertado, saldrías al salón adormilado y me dirías Buenos días y te abrazaría, oliendo el calor de tu pijama. Comenzaría el día)  Pero ahora estás en esa habitación extraña que también compone mi mente. Y estás muerto. Ya no te mueves, no me miras, no dices nada.  Camino sobre mis pasos y cierro la puerta. Ya lo he visto, lo que eres, cómo estás en mí (quizá por fin. Duele el porqué) y cojo una llave antigua y metálica, pesada, y decido cerrar con doble vuelta para no entrar más ahí. 

No soy "nadie"

 Todas las cosas de las que no nos damos cuenta y aparecen con los años cuando menos lo esperas. Se abre el dolor profundo dentro en un instante.  "Cómo que J y N?¿Y quién más?" Dices en el vídeo. Y se desvía la atención al bigote manchado de batido. También yo. También yo la desvío.  También yo me desvíe de lo evidente.  "Nadie" respondo ante el corte repentino del vídeo. Y luego viene... Aquí está todo... Yo.  También estaba yo. Y no lo vi. Tú lo viste y luego lo dejaste de ver. Qué pasó con la claridad del inicio? Qué pasó?  Una vida entera pasó entre tu y yo.  Demasiadas cosas.  El infierno en el día dos.  No. No quiero volver ahí nunca más.  Tú ya no estás. A ella no la quiero más.  Y yo estoy. Yo soy.  No soy "nadie". 

Amanecerá

Algún día amanecerá y tú ya no serás el mismo. Te miraré a los ojos que me cambiaron y me preguntaré adónde te has ido.  Ese día ambos volveremos a nacer. Yo en mi mirada hacia mi, tú en la tuya propia. Y ambos en la del otro. 

Siete esquinas,7

 Habítate en silencio en aquel piso al que ibas a entender algo de ti. Habitado siempre de fantasmas que transitaban habitaciones vacías, no fuiste capaz de no dejar entrar a nadie, de quedarte observando en silencio cómo la luz entraba y se reflejaba en aquella planta. El espejo que preside la sala con marco dorado, hoy solo te refleja a ti.  ¿Quieres mirar o quieres huir? ¿Encontrarás hostilidad o una sonrisa?  ¿Serás capaz de ver pasar la vida tras de ti y tener ganas aún de quedarte a observar qué hay detrás?  Quizá hoy la pregunta es para ti. Dile un sí quiero. Ponle la misma ilusión que le regalaste a otros. Hazlo por ti. Sigue un poco, solo un poco. Nada fue hecho para transitar sin cierto dolor.  Esa casa está hecha en realidad de tu olor y de tu esencia, y quieres estar tranquila allí. 

Vacío fértil

 Dura con mi persona más cercana. En ese doble vínculo de querer y criticar. Es un peso que sé de dónde viene. Pero nada fácil de dejar.  Me avergüenzo cuando entro en este juez externo. Quién me he creído, quién soy. Me enfado duramente si lo veo en otros. Me siento injustamente tratada si lo recibo yo.  Qué es esto del juicio? Por qué se me viene que al final no existe en realidad ese juicio final? Moral cristiana de la que reniego y que aborrezco. Contrario a mí valor sobre el respeto, la libertad y la responsabilidad. Decir que no a esto es renunciar. A unas raíces que me sostuvieron mucho tiempo, que creía verdad.  El primer juicio es para ellos,y a veces me siento muy mal si le permito entrar. No creo que todo lo hicieran mal, pero a mí me cuesta lo que no les costó a ellos esto de revisarme y cambiar.  Siento el peso de la revolución como si fuera el precio a pagar por vivir en la oscuridad cómodamente. Por ser de otra generación, más consciente. Por no p...