Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2014

No entendéis nada

No entendéis nada. Los que os dedicáis a criticar sin saber, a juzgar a la ligera, a opinar según vuestro único punto de vista. Los que no sois capaces de empatizar. Los que no os conmovéis con cosas que a otros nos parten el alma. No entendéis nada. Los que nunca dudáis, los que pensáis que la vida será como vuestro antiguo proyecto. Los que esperais encontrar aún a la pareja perfecta. Los que creeis que el amor existe para siempre, o que aún existe el trabajo hecho a vuestra medida. Los que intentais convencer de lo contrario, los que decís "soy el mismo de siempre". Los que no llorais nunca. Los que pensais que un paso anterior a tener hijos debe ser firmar un papel que no vale para mucho. Los que os gastais un pastón en un televisor último modelo, y aparcais el coche ocupando dos sitios para que no os lo rocen. Los que amueblais la casa antes de tener las llaves. Los que hablais de edad para referiros a tal o cual persona. Los que lo pasais bien emborrachándoos hasta las ...

Yoga

Hace muchos, muchos años (aunque no los suficientes para olvidarlos) tuve una profesora de gimnasia en el colegio que me desanimó completamente a intentar siquiera practicar ningún deporte. Desmotivar es muy fácil, y hoy he conseguido perdonarlo por varios motivos. El principal: la superación personal y la erradicación total de la autolamentación. Lo fácil es no informarme sobre cómo conseguir que un niño ame aquello que hace, se le dé mejor o peor. Hacer que la palabra equipo no tenga sentido porque rompes con una regla fundamental en el deporte que es la de ayudarse unos a otros y apoyarse en los compañeros. Lo fácil es creerse superior en un aspecto y olvidarse de que el deporte surge en nuestra sociedad como una práctica que enseña múltiples valores, una actitud ante la vida, ante la propia salud y el propio cuerpo. Siempre pensé que quizá era sólo que no había encontrado mi deporte. Y hoy lo tengo claro. Cuando uno descubre algo que le gusta y se le da bien, y supera sus límites ...

TODO

Los muertos no necesitan aspirina o tristeza supongo, pero quizás necesitan lluvia, zapatos no pero un lugar donde caminar, cigarrillos no, nos dicen, pero un lugar donde arder. O nos dicen: espacio y un lugar para volar, da igual. Los muertos no me necesitan. Ni los vivos. Pero quizás los muertos se necesitan unos a otros. En realidad, quizás necesitan todo lo que nosotros necesitamos y necesitamos tanto... Si sólo supiéramos qué es. Probablemente es todo y probablemente todos moriremos tratando de conseguirlo o moriremos porque no lo conseguimos. Espero que cuando yo esté muerto comprendáis que conseguí tanto como pude. Charles Buckowski

Algo de mí

Todo cambió aquel año. Lo recuerdo al leer esa carta que Teresa escribe a Regina en "Mientras vivimos". Hay momentos que cambian una vida. Un instante, mi favorito. Un punto de inflexión. Siempre vuelvo a ti con la curiosidad de una niña pequeña que pide permiso para poder entrar. Siempre llamo a la puerta de lo que fuimos. Siempre tengo algo que decir, que añadir al montón de palabras sin sentido que a estas alturas ya te habré escrito y repetido. Pero es que todo cambió aquel año. Mi vida por completo dio un giro difícil de asimilar mientras tú te alejabas y cogías un ascensor que te elevaba lento. Extraña forma de vida, como dice la canción, era entonces la mía, y lo sigue siendo en cierto sentido. En algún sentido difícil de encontrar. No sé por qué te escribo, por qué te pienso, por qué te miro...si estás tan lejos ya de ser algo de mí.