La casa 2 (fantasía inacabada)

Y lanzarme a esa calle..."caminante, no hay camino; se hace camino al andar..."y entrar en el edificio y encontrar mi casa. La puerta se abre con un chirrido, una puerta pesada y contundente pero blanca. Los suelos de madera que cruje a cada pisada. He vuelto aquí para encontrarme. En otro momento, en esta fantasía, había alguien sentado en el sofá con quien leía unas notas. Es como un sueño que mi mente genera para hacerme sentir bien si afuera todo es oscuridad. Vuelvo al piso. No hay nadie ahora. En la habitación donde estaba mi despacho hay una mesa vacía. Miro en los cajones. En uno de ellos hay un sobre blanco. Al abrirlo contiene simplemente "tú" No hay música ni plantas. Sólo silencio. Me toco la cara que está cambiando, tengo arrugas y en el espejo soy joven. Tiro de la piel hacia un lado, y sale como una máscara de maquillaje que esconde. Quiero verme sin nada. Quiero verme. Pero sólo hay piel. Tendría que abrirme en canal, con un corte de arriba a abajo desde la garganta hasta el vientre. Quiero hacerlo, y mi cuerpo derepente está desnudo, y en mi mano hay un cuchillo. Podría utilizarlo de múltiples formas. Pero no lo dirijo hacia mi brazo, o hacia mis piernas. Va directo a la garganta. Quiero abrirla para escuchar mi voz, porque quiero saber cómo suena. Porque estoy muda y no puedo hablar, pero pienso que al dejarlo al aire algo sonará. Una melodía, quizá. Y sí, la melodía es dulce y embriagadora, y llena la habitación. No es un grito, son compases y notas. Ahora sé que mi voz es musical, que dentro de mí hay notas que suenan. Suenan como el canto de un pájaro. Sigo bajando el cuchillo. Me encuentro con costillas a modo de escudo, pero tengo que romperlas para verme el corazón. Ahora lo veo: es rojo y grande, y tiene un pulso fuerte y acompasado...

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