El Edipo en el niño y en la niña
El Edipo en el niño:
El niño está en la etapa fálica del desarrollo, donde obtiene la satisfacción en relación con la madre a través de los genitales. En este momento descubre diferencias anatómicas entre hombres y mujeres, niños y niñas. Se da cuenta de que la niña no tiene pene, y busca una explicación del por qué. Surge con ello la Teoría de la castración: la niña no tiene pene porque se lo han quitado. Entonces siente angustia (Angustia de castración) porque si a la niña le han quitado el pene, si él sigue deseando a la madre para satisfacer sus necesidades, ésta se lo puede quitar a él también. Esto supone un abandono rápido de la madre como objeto de placer, que lleva al final de Complejo de Edipo en el niño. El mismo niño se prohíbe tomar a la madre como objeto libidinal por esa angustia.
¿Qué ocurre con el padre? sabe que debe dejar de desear a la madre, y culpa al padre de esto, porque él tiene lo que la madre desea (y el niño quisiera ser lo que la madre desea, quisiera ser el padre) Se pregunta entonces qué tiene el padre para que la madre lo desee tanto, y no lo desee a él, y se produce una identificación sexual con el padre.
La idea de Lacan del "falo" como símbolo, viene a decir que el niño quiere ser lo que complete a la madre. Desearía una unión simbiótica con ella, en la que ambos se completaran mutuamente, y no les hiciera falta nada más (esto puede verse en el adulto en ciertos tipos de relaciones de pareja) pero esto es mítico, es imposible. Y por eso el niño debe darse cuenta de la imposibilidad de ser él lo que la madre desea (y la madre permitirle desear otras cosas) Entonces llega un punto clave: el niño sabe que el objeto (la madre) no es para él, y que debe perderlo.
El Edipo en la niña:
La diferencia entre niño y niña es que, cuando la niña descubre la diferencia anatómica se da cuenta de que ella no tiene pene y que éste tampoco le va a crecer. Esta diferencia es vivida como una carencia, produciéndose un resentimiento hacia la madre, que no le ha dado lo que debería darle (y al niño sí se lo da) y que encima la ha "hecho como ella" El Edipo se abandona no por angustia sino por decepción hacia la madre. Este abandono es mucho más lento que en el caso del niño. Entonces la niña se dirige hacia el padre, buscando que él la dé aquello que la madre no le ha dado, buscando que la complete, queriendo serlo todo para él. En el momento en que abandona la pretensión de serlo todo para el padre (porque el padre desea a la madre, y no a ella) se identifica con la madre, dándose cuenta de que puede tener cosas como las que ella tiene, convirtiéndose así en posible objeto de deseo de otros hombres.
La idea del falo como símbolo en la niña viene a explicar que ésta quiere colmar al padre, quiere obtener de él lo que le falta. Pero igualmente se da cuenta de que es imposible completarle, y que el objeto (el padre) no es para ella, por lo que debe perderlo.
El niño está en la etapa fálica del desarrollo, donde obtiene la satisfacción en relación con la madre a través de los genitales. En este momento descubre diferencias anatómicas entre hombres y mujeres, niños y niñas. Se da cuenta de que la niña no tiene pene, y busca una explicación del por qué. Surge con ello la Teoría de la castración: la niña no tiene pene porque se lo han quitado. Entonces siente angustia (Angustia de castración) porque si a la niña le han quitado el pene, si él sigue deseando a la madre para satisfacer sus necesidades, ésta se lo puede quitar a él también. Esto supone un abandono rápido de la madre como objeto de placer, que lleva al final de Complejo de Edipo en el niño. El mismo niño se prohíbe tomar a la madre como objeto libidinal por esa angustia.
¿Qué ocurre con el padre? sabe que debe dejar de desear a la madre, y culpa al padre de esto, porque él tiene lo que la madre desea (y el niño quisiera ser lo que la madre desea, quisiera ser el padre) Se pregunta entonces qué tiene el padre para que la madre lo desee tanto, y no lo desee a él, y se produce una identificación sexual con el padre.
La idea de Lacan del "falo" como símbolo, viene a decir que el niño quiere ser lo que complete a la madre. Desearía una unión simbiótica con ella, en la que ambos se completaran mutuamente, y no les hiciera falta nada más (esto puede verse en el adulto en ciertos tipos de relaciones de pareja) pero esto es mítico, es imposible. Y por eso el niño debe darse cuenta de la imposibilidad de ser él lo que la madre desea (y la madre permitirle desear otras cosas) Entonces llega un punto clave: el niño sabe que el objeto (la madre) no es para él, y que debe perderlo.
El Edipo en la niña:
La diferencia entre niño y niña es que, cuando la niña descubre la diferencia anatómica se da cuenta de que ella no tiene pene y que éste tampoco le va a crecer. Esta diferencia es vivida como una carencia, produciéndose un resentimiento hacia la madre, que no le ha dado lo que debería darle (y al niño sí se lo da) y que encima la ha "hecho como ella" El Edipo se abandona no por angustia sino por decepción hacia la madre. Este abandono es mucho más lento que en el caso del niño. Entonces la niña se dirige hacia el padre, buscando que él la dé aquello que la madre no le ha dado, buscando que la complete, queriendo serlo todo para él. En el momento en que abandona la pretensión de serlo todo para el padre (porque el padre desea a la madre, y no a ella) se identifica con la madre, dándose cuenta de que puede tener cosas como las que ella tiene, convirtiéndose así en posible objeto de deseo de otros hombres.
La idea del falo como símbolo en la niña viene a explicar que ésta quiere colmar al padre, quiere obtener de él lo que le falta. Pero igualmente se da cuenta de que es imposible completarle, y que el objeto (el padre) no es para ella, por lo que debe perderlo.
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