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Mostrando entradas de febrero, 2014
Il y avait des temps quand nous étions ensemble comme un dieux...est-ce que vous vous souvenez? je me souviens toujours dans cet heure mort, jusqu'à dix heures (c'est l'heure dans laquelle je revis tout à coup) Vous savez...j'habite où les ombres commencent à se promener. C'est pas facile, mais vous restaiez à côté de moi, sans parler, je pouvais sentir votre odeur, et le monde avait du sens.

Te esperaba

Hace frío fuera. Subo la calefacción pero no hay manera. No me entra el calor. Igual hace frío dentro. Igual nieva. No son normales estas temperaturas cambiantes, y deseo sin fuerza que llegue la primavera. No quiero estar aquí, ni ahora, ni sentir el frío. No quiero esto. Quiero aquello. Tan abstracto y sincero como yo. Tan poco claro y directo. Tan enrevesado. Ahora sí noto el calor, aunque me apagues la bombilla. ¿Dónde estabas? Te esperaba.

Sombras

Nos encontramos en aquel lugar. Los dos, de pie, cerca y lejos. En el lugar del abrazo se callaba el amor y el cariño, se buscaba el reencuentro. Me mirabas con tu azul infinito. Eran gélidos tus ojos, como un iceberg que no asoma. No llegaba el deshielo para ti. Al contrario, te empeñabas en acercarte a aquella ventana que dejaba ver el gris y el bajo cero. Yo miraba tu espalda tensarse bajo el jersey. Quería acercarme lentamente, darte un beso en el cuello, como antes, pero ya no era el tiempo. No hacía calor, no brillaba el sol, no era la edad. Todo quedó petrificado entre los dos entonces, como el silencio que expresa, las palabras que se ahogan al hablar, las ausencias a destiempo. Me dejaste allí en pleno abril, y yo solo quería sonreírte, coger tu mano entre las mías, besarte más a fondo, abrazar lo interno. Eras el inalcanzable, el incomprensible. Te dije: "acércate,no me des la espalda" mientras pensaba en el poema de Salinas que tan bien nos explicaba. Callabas, y s...

Aún hoy

Si me ves enamorada no me mires. No lo hagas de cerca. Dame un margen que te explique. Todo cambió, se volvió de pronto fácil. Todo giró por fin mientras tú me sonreías. Todo fue verdad: mi gesto constante, mis ganas de verte, mi distancia infinita, mi mirada fría. Todo fue borrado para volver a ser de nuevo en otros brazos. Todo fue gracias a ti. Un juego complicado y exitoso, y esa oscuridad latente. Todo se mantiene y se ha ido ya. Estoy comprando un billete que no tiene vuelta pero me lleva una y otra vez a los mismos lugares. Lo siento. Tuve que dejarte solo, aunque no pueda vivir sin ti aún hoy y me pese el pensamiento.

Relato de un amor o varios

Cuando te fuiste yo sólo sabía despedirme. Despedirme llorando y con continuidad, en un largo lamento ahogado. Lloraban los días por ti, lloraba mi vida, lloraba en el metro y en cada salida me giraba para decirte adiós con la mano y que me miraras un rato más. Sólo un momento. Sentir que aún estabas a mi lado, que en realidad no te querías ir. Que me querías. Cuando te fuiste visité mil lugares vacíos, ventanas a oscuras, pisos encendidos. Te vi en cada gesto de la gente, en cada rostro enamorado. Te vi llorar también a ti, sin saber que en realidad era cierto que nos estábamos separando. Cuantos ojos más, cuánto rato. La angustia subiendo hasta mi frente, nublando mis ideas. Las manos inertes. No quedaba nada después de ti, y a la nada tuve que darle la bienvenida también. Tumbada por el paso de los años, por el peso de los labios. Tumbada en una cama fría y distante. A kilómetros de ti seguía sintiendo tu cuerpo palpitante, vibrando como un resplandor inexistente. Te esperaba ...