Ni más ni menos
Ni más que ayer ni menos que mañana. ¿Contenta? ¿triste? ¿sabia? Han llegado ya las noches de verano, y surcamos una carretera oscura a gran velocidad, descapotados mi pelo quiere volar hacia arriba, como si no existiera la gravedad. Después de haber sentido por fin algo de fresco en mi piel tras un día demasiado caluroso, escucho la versión de una canción ya conocida y no la disfruto. No consigo disfrutarla por el lugar al que me lleva, donde las paredes me aprisionan aún hasta conseguir ahogarme en algunos momentos. Y entonces llega ese momento de la conciencia del paso del tiempo, dejando un sabor agridulce en mi garganta y en mis lágrimas. El pasado, el presente y el futuro hilándose tan fino y a la vez tan separados e irreales todos ellos que no soy capaz de sentirme parte de ninguna historia en concreto pero sí me reconozco en todas ellas llorando y riendo, en ese marco general de los 23, de haber transcurrido al menos 5 años tras los cuales nunca pensé qué querría hacer. Tampoco...