Entradas

Mostrando entradas de junio, 2011

Ni más ni menos

Ni más que ayer ni menos que mañana. ¿Contenta? ¿triste? ¿sabia? Han llegado ya las noches de verano, y surcamos una carretera oscura a gran velocidad, descapotados mi pelo quiere volar hacia arriba, como si no existiera la gravedad. Después de haber sentido por fin algo de fresco en mi piel tras un día demasiado caluroso, escucho la versión de una canción ya conocida y no la disfruto. No consigo disfrutarla por el lugar al que me lleva, donde las paredes me aprisionan aún hasta conseguir ahogarme en algunos momentos. Y entonces llega ese momento de la conciencia del paso del tiempo, dejando un sabor agridulce en mi garganta y en mis lágrimas. El pasado, el presente y el futuro hilándose tan fino y a la vez tan separados e irreales todos ellos que no soy capaz de sentirme parte de ninguna historia en concreto pero sí me reconozco en todas ellas llorando y riendo, en ese marco general de los 23, de haber transcurrido al menos 5 años tras los cuales nunca pensé qué querría hacer. Tampoco...

Piscina salada

Estamos tumbados al sol. Dentro de poco nos llamarán los pegatinas. Pero se está tan bien así, a tu lado. Me despiertas los instintos más salvajes. Dios mío, tu bañador es horroroso. Cuánto te quieres. Pero quedamos bien en el espejo. Tú abrazado a mí por la espalda, yo riéndome porque siempre estás igual. No se te ocurra bajar así y sepárate de mí, que tus amigos ya se van corriendo de tu casa ante tu aviso de que estamos cansados y yo tengo que aguantar el cachondeo. Los primeros meses. Te pregunto si estaremos así dentro de un año y me dices convencido que mejor. Y yo me río. No puedo parar de reirme contigo. Tengo la teoría de que las avispas van a ti porque por dentro eres tan dulce como la miel. Cariñoso y nervioso. Nos reímos leyendo preguntas y respuestas de adolescentes. A veces parecemos dos niños. Pero estás leyendo y nos reímos. Cada día pienso que hacemos una buena combi. Es todo muy distinto a otras historias. Yo te enseño cosas: el signficado de ciertas palabras, cómo co...

Cepillo de dientes

Así, como quien no quiere la cosa, te acabas de acordar (memoria de pez) de que hoy decidiste porque sí comprar dos cepillos de dientes en vez de uno. "Por cierto, te he comprado un cepillo de dientes, porque como te quedas tantas veces en mi casa, para que tengas uno aquí" Y mis defensas contestan sin hablar "joder, otra vez con los putos cepillos de dientes. Se comienza por eso, luego la toalla para ti, luego las zapatillas...y dos meses después me estás pidiendo que pase menos tiempo en tu casa. Otra vez no" Pero mi cara sólo puede reflejar perplejidad y hago eso...eso de enrollarme como un ovillo sobre mi propio cuerpo, de esconder la cabeza entre las sábanas, como si estuviera cansada. Y tú, que me captas ya todos los gestos de tanto como me miras al día, por pura probabilidad te has dado cuenta de que lo he hecho, eso de esconderme ante algo. Tu cepillo de dientes me da pavor. Y sólo se me ocurre preguntarte el color...¡el color! no vaya a ser que sea verdad e...

Nudo

Me pregunto dónde coño están las puntas de ese nudo. Qué guarda dentro la maraña y por qué vuelve a figurárseme como una enorme bola de hilos enredados, como un grito hacia fuera que sólo se escucha dentro. Hace tiempo que él me dijo que yo era quien estaba rebotando en las paredes opacas de una enorme bola de cristal con un agujero en el techo que no encontraba. Creo que llegué a superar en parte esa imagen de mí, pero vuelven otras a joder con su estacada habitual y yo...yo, como no sé hacerlo de otra forma, me paralizo ante mí misma. Debería pensar...qué fácil decirlo. Tendría que encontrar un hueco para poder reflexionar. Mi pasatiempos favorito ahora parece no llegar nunca, ni encontrar su tiempo necesario (porque pensar no es solamente darle vueltas a la maraña, sino mirarla desde diferentes perspectivas, palparla, olerla, visualizarla en todos sus posibles cambios para encontrar la pista que haga que lo que guarda no estalle) Hace tiempo que las cosas han cambiado demasiado. Y m...

Viajar contigo

Quiero viajar contigo y cuento los días que aún nos quedan con la ilusión de quien estrena nuevo estado y compañía. No quería creerte, pero ahora me descubro echándote el pelo hacia atrás, despejándote los ojos para mirarlos directamente y sonreírles. A ellos, con ellos, a lo que hay dentro. No puedo parar de abrazarte y darte besos, como si fueras un tesoro bienhallado, como si fueras un regalo en Navidad del que nadie te avisó ni lo esperabas. Me dices en voz queda que no nos pasarán todas las cosas que yo llamo mis recuerdos. Te pregunto si te suena extraño todo eso y me contestas que he tenido mala suerte, y que hay cosas que suceden porque otras tienen que venir. Me devuelves a la realidad de una pareja al avisarme de lo malo que vendrá, pero me dices que no me preocupe por ello antes de tiempo, y sobre todo que lo sabremos arreglar. Y puedo dormir en calma. Conmigo misma, con el mundo, contigo, con lo nuestro. Puedo hablar en plural y desear mantenerlo en el tiempo, y apostar arr...

Eclipse lunar

Estás de pie ante mí en la cocina. Me hablas sin parar sobre aspectos de negocios que no consigo entender del todo, pero lo intento. Me distraen tu pelo rubio, tus pies descalzos, tu forma de mover la sartén para que no se queme el contenido, la facilidad con la que echas el aceite en la cazuela mientras haces otras muchas cosas a la vez. Quizá lo más complicado es que estés, después de un momento en que te he soltado a bocajarro tantas cosas sobre cómo me siento. Me distrae tu altura y pienso por un momento que no debo dejarme llevar por esa sensación de desamparo para verte más grande, porque tú eres antes que nada un compañero que se ha cruzado en mi camino sin esperarlo, alguien que me escucha y que me apoya, y a quien yo escucho hablar ilusionado del futuro. Te digo que mi palabra favorita es optimismo, quizá porque la siento tan inalcanzable por momentos, quizá porque la anhelo como a tantas otras cosas que nunca ocurrieron. Pero en ese momento, sentada en una silla blanca que no...

Alfombra

Ya lo intuía, eso de estar quizá metiendo debajo de una alfombra toda la mierda para no verla. Intuía que de algo me estaba defendiendo últimamente, y hoy de repente no puedo parar de llorar con la misma intensidad de hace unos meses. No me concentro estudiando, y casi me veo obligada a paralizarlo todo. Hoy no puedo. Sabía que en ocasiones aún te echaba mucho de menos. Esperaba que no volvieras, demostrarme a mí misma que estabas superado. Pero hoy siento que quizá no pueda superar algo así nunca, y me vengo abajo con toda mi capacidad de seguir adelante. Son malas horas de un domingo que no puedo llenar con nada más que esta sensación de pérdida, soledad y cansancio. Y me resbalan, sin yo quererlo, una detrás de otra por el rostro, el agua salada, los recuerdos, lo que llegué a creer de nosotros, la ilusión, la vida...se me van. Y vuelvo a sentir que no puedo permitírmelo. Me pregunto qué haré. Si caigo de nuevo, cómo lo haré. No puedo una vez más. No puedo. No puedes serme indiferen...

Querer

Quiero decirte algo en la intimidad, muy despacio y con voz queda. Que pienso en ti muy a menudo. Que me cuesta dormir si no es contigo. Que me imagino la risa a tu lado y tiemblo del placer de que haya vuelto. Que tu imagen me acompaña cuando la mente cruza a la esquina contraria a lo que quiero ver. Que llevas poco tiempo y es suficiente. Que quiero que me acompañes muchos jueves. Y bailar en la horizontal como si aprendiéramos ahora. Como si aprendiéramos ahora a hacerlo todo: mirar, reír, llorar, abrazar, enamorarse...Como si nada hubiera existido antes. Y reinventar nuestros nombres para escucharlos con un tono de voz que rompa el silencio que pudiera apoderarse de nosotros y alzarse entre ambos como un muro de hielo e irrompible. Quiero encontrarme en el espejo y dar mil vueltas en tu abrazo sobre el colchón blanco y mullido. Quiero verte serio y cabreado, y confundido. Quiero saludaros a todos. A todos los que seas. Pero sobre todo quiero que te quedes, y hacértelo saber antes d...

Lo que me debí decir entonces...

Octubre Hay una leve luz caída entre las hojas de la tarde. Dame tu mano y cruza de puntillas conmigo para nunca pisarla, para no arder tan tenue en sus dormidas brasas y consumirte lenta en el perfil del aire. José Ángel Valiente
Felicidades y bienvenido. Todo irá bien, ya verás. Al principio quizá te cueste incluso hasta respirar, pero después ya no será nada nuevo. En ocasiones los pulmones se cerrarán de tristeza y acabarán por pararse, junto con tantas otras cosas, por el mero paso de los años. Pero hasta que eso llegue, te tocará vivir mucho. Mucho más de lo que en ocasiones querrás vivir. Y oír, y ver, y caminar. Porque sobre todo en este lado de la vida se camina. Con pasos cansados o enérgicos, encorvado o erguido, pero se camina. Podrás sentarte a descansar si ocurre eso de no poder respirar, hasta que tu cuerpo vuelva a acoger el oxígeno y entonces todo sea un fluir lento de burbujas interiores. Podrás decir mil veces "no", pero la opción que queda es simplemente algo que contemplarás como una alternativa lejana a ti. Pero lo más bonito de todo será que tu existencia hará sonreír a muchas personas. Los primeros tus padres, que aunque te digan que eres feo (tampoco será nuevo. Después habrá q...

Me pregunto...

Por qué ese empeño pesimista en ti. Nadie concede los deseos, pero no está de más pedirlos por si acaso. Nunca te he contado la cantidad de deseos que se me han cumplido...claro. Pídeselos a la luna llena más que a unas velas. A mí me ha hecho más caso, y es que al final es una mera cuestión de que creas. En algo. Pero no en la iglesia, por favor. Mucho tendrías que haber cambiado... Me pregunto quién está a tu lado y en qué mirada imaginas una vida juntos. A quién le permites quedarse a tu lado. No lo sé. Pero de alguna manera me gustaría formar parte de eso, y acompañarte por los años con ese aire tan cercano y frío que desprendes a la vez. Verte feliz y realizado. Hay cosas que no cambian, así que no es excusa. Y no dejaré de decirte que me importas. Tampoco creo que haya que manterse estático en tu personalidad. Y me pregunto quién te dijo aquello de que no cambiaras nunca. Lo bueno es cambiar, evolucionar, aprender, crecer, moverse...y la vida es eso, una eterna dinámica de idas y...

Los Ex

La verdad es que me paro a pensarlo y menuda colección. Estoy un poco harta de los ex. El prefijo ex indica que algo es anterior a, y en este caso, anterior a mi presente. Esto es: pasado. Empiezo a pensar que el pasado debería quedarse donde está y dejar de dar la lata. Al menos en lo que a ellos se refiere. En la actualidad suponen para mí una lista de nombres que engrosan mi ya más que manida sensación de decepción. Dos psicópatas en potencia, por decirlo de algún modo eufemístico. Otro en quien confié y ha resultado ser un inmaduro que no quise ver a tiempo. Y otros tantos sin demasiada importancia que cuando vuelven a la carga no suele ser para nada bueno. Tengo la impresión de haber sido mucho una psicóloga para ellos, intentando dar solución a problemas de los que debían hacerse cargo por sí mismos. Pero yo, en mi vena Teresa de Calcuta he intentado mantenerme en esa fina línea de ser buena persona y escuchar sus penas cuando otras les dejaban, cuando algo no salía bien en sus v...

Me dueles

No sé por qué me dueles cuando me duele el cuerpo. Cargado de repente con toda la tensión posible sobre los hombros y el cuello, como un gran peso. Me dueles en los días de lluvia especialmente, porque sé que era tu tiempo favorito...tan melancólico siempre. Me dueles cuando me duele lo que significa una fecha en concreto. Cuando me siento estresada o ansiosa, y entonces pienso en cómo sería poder descolgar el teléfono y hablar de nada en concreto contigo, escuchar tu voz al otro lado del hilo.

Inconcluso

Una habitación y tú y yo a solas. Puede que intentes arrancarme a mordiscos lo que queda de otros en el salón, y que lances tus chanclas despreocupado por dónde caerán tus pies al intentar encontrarlas, o que las coloques en una puerta para sujetarla antes de que la corriente la cierre de golpe. Puede que me marques con el color morado y que tenga que disimularlo dejándome crecer el pelo o maquillándolo de manera teatral. Puede que un día nos quedemos sin palabras en esa habitación azul, y que pueda significar muchas cosas que no se digan ni se esperen. Puede que mañana hagamos la cena juntos y el amor se vaya construyendo sobre la marcha de un descapotable con un motor fuerte, subiendo cuestas curvadas a gran velocidad, bajándolas lentamente en los atardeceres. Puede que te lleve al lado y nunca dentro. Que me quede y que te vayas. Que me vaya si te quedas. Que cantemos al unísono frases con sentido escuchadas una y otra vez un mismo día sucesivo. Puede que mañana, entre la pasta y el...

Parafraseo

"No quiero expresar lo que siento ahora porque quiero mantenerlo un momento dentro" ¿Cuál es tu nombre? ¿Cuál fue tu juego, pequeño? Si llegaste para llenarlo todo de acordes y después desaparecer dejando en rastro de una melodía que no puedo olvidar fácilmente. Estoy ardiendo ahora entre las sábanas de otro nombre mientras estoy asustada por lo que tú fuiste. Y la gravedad tiende a devolverme a tu vientre. Todo es confusión en mi cabeza, y ya no parece nada que pudiera mantenerse. Una guitarra afinada en sol que acabó desafinada, y un sol mayor sostenido que brilla diferente en junio de otro nuevo año. Y hoy era el nuevo día de mi nueva y mejor vida, pero no te vas. Como el estribillo que se repite en mi cabeza y que no logro recordar con exactitud. Como el viaje a lo místico que acabó por hundirme en la más profunda oscuridad para ser ahora un gato negro de nadie, que camina por la ciudad cruzándose con personas que me reconocen como algo que puede brillar más que ellas mis...