Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2011

El punto de no retorno

Reflexionar sobre un punto de no retorno. Reflexionar para llevártelo contigo, adonde quiera que vayas en tu próximo paso hacia delante. Soy una persona dinámica, de constantes cambios y movimientos. Tomo mi vida como un tablero de ajedrez en el que mover una pieza significa ganar o no una partida. Pero no hay vencedores, sólo personas que se quedan en el camino o te acompañan. Superaciones y recaídas. Cayendo lentamente de nuevo. Esto no termina, pero a veces creo que soy yo quien se lo busca. Me pregunto cuántos pasos en falso di sin darme cuenta. Cuántas veces meto la pata en el charco, y si responde a un deseo de mojarse por tener alguna sensación aunque sea incómoda. Lo que más miedo me da es dejar de sentir. No poder seguir. No poder volver. Encontrarme en un callejón sin salida aparente. Pero me digo que sólo hay que leer el cartel de exit para encontrar la puerta adecuada, y al cruzarla no mirar más atrás, ni decir adiós por lo que pudiera pasar. Lo que pudiera pasar es mi torm...

Canción. 26 marzo 2011

Cuando la vida se te escapa en una historia, cuando la mente y la memoria no son capaces de olvidar. Cuando te marchas sin decir adiós, sin mirar atrás. Cuando me faltas... El mundo gira sin cesar y todo sigue estando igual. El mismo tú, lo mismo yo, pidiendo a gritos que no me olvides si te vas. Cuando la luna no brilla ya con tanta fuerza. Cuando tropiezas sin poderte levantar. Cuando me vienes como un fantasma a recordar que no hay dos sin tres, ni regreso del final. Cuando me asusta lo que veo que no acaba. Cuando la almohada ya no absorbe tus miradas. Cuando se escapa el suspiro que delata. Cuando el paraguas se cierra y cae la lluvia... Ya sólo puedo echar de menos tus palabras, vaciarme en cada acorde entre tus manos. Desear que tus labios pronuncien una vez más mi nombre en lo que escondes cuando no quieres hablar, donde no puedes callar. Y que vuelvas a decirme que te importo, cada día un poco más, y cada noche es más intenso cada beso que perdimos como un golpe más adentro. F...

127/200

Apareces con el gorro que compramos juntos un día, con tu camisa peculiar al fondo y yo, apoyada en la barra, hago como si no pasara nada. Ya no soy protagonista en esa situación, ni lo soy en tu vida, ni tú en la mía. Pero cómo decirte...siempre me traes a la mente una sensación familiar. Eres de esas personas que no son extrañas ni ajenas cuando ha pasado el tiempo, con quien se engancha fácilmente en una conversación sin finalidad concreta, con quien no se habla del tiempo sino de la vida, sin tener que contar historias de nada. No hace falta que respondas a muchas cosas. Me hice experta en leerlas en tus ojos, que me miraron muchas veces de múltiples formas. Busco el baño y me paras en un pasillo angosto en el que es imposible huir. Me paro a corresponder a los dos besos que me lanzas agarrándome del cuerpo, y sólo puedo sonreírte. Me extiendes el brazo por encima de otros para darme un proyecto vuestro y lo agradezco. La vida está hecha de detalles: el número 127 de una maqueta po...

Días contados

Y sucedió. Y no fue nada especial. Sólo una situación en la que se ponen en juego más cosas de las que queremos creer. Sin compromiso pero comportándonos como lo que no somos. La mente en blanco y tú preguntando "y ahora qué" y yo contestando lo primero que se me viene entre la nada. Para qué negarlo, fue diferente a todas las otras veces en que me he encontrado en algo parecido. Supongo que todo ahora es diferente, o que he aprendido a relativizar, o que el cambio se está produciendo en mí y ya no me juego entera, sino que aprendo a reservar mi propia parcela para mí. Eres el primero que quiere dejar las cosas claras, y quizá tu angustia (o eso que lo hace diferente a otras situaciones de tu vida) haga que te entre de nuevo la duda, y que te vayas más pronto que tarde. De cualquier manera, estará bien. Me preguntas cómo puedo cambiar el chip tan pronto y te digo "porque no hay aún implicación emocional" Me preguntas cómo puedo controlar ciertas cosas y contesto ...

Palabras al miedo

Si crees que te voy a guardar en la mochila como un peso más, estás equivocado. Si piensas que puedes entrar en mi vida y dejarme paralizada, no es cierto. Si tengo que cargar contigo te intentaré tirar en el primer contenedor que encuentre. Porque eres tan demoledor y asfixiante que así no puedo hacerlo. Si tuviera que fijarme en ti una y otra vez, me pasaría lo mismo que hasta ahora: que dejaría de vivir. Algunos pensarán que intentar saltarte sin tomar carrerilla es un salto al vacío arriesgado y peligroso. Pero para dejarme la cabeza no hace falta que estés tú, basta con llegar al muro y liarme a pegarle golpes con lo más valioso que tengo: todo lo gris que hay dentro, a lo que llamaré materia esta vez. He descubierto con asombro que no soy la única que charla de vez en cuando contigo. Que hay muchos que incluso deciden bailar un vals interminable teniéndote de compañera de viaje. Existir existes, y no puedo negarlo. Pero eres transitorio y efímero, un soplo de viento huracanado pa...

La respuesta

Hay una canción de Ray LaMontagne que dice tan solo "El amor no es la respuesta. La respuesta está dentro de ti" Y no hay mucho más que añadir a eso. Mientras la escucho todo tiene un sentido. Encontrarla. En un momento pensé que eras tú la respuesta a mi vida entera. Ahora descubro que me equivocaba, o al menos me equivoqué en ese momento. Porque en el fondo sigo sintiendo que algo de mí hay en ti y que algo de ti hay en mí. Supongo que como con otras personas, nos conformamos de algún modo interno. Y seguirás vivo en la medida en la que te sienta así en la distancia. Supongo que pensé en aquello de que eras el hombre de mi vida, y ahora me planteo la diferencia lingüística y simbólica entre "el amor de mi vida" y "el hombre de mi vida" Te llevarías las manos a los oídos si me escucharas decir esto, o negarías firmemente con la cabeza, lo sé. Pero también sé que llegaste para traer algo, que dejaste un poso importante y que no termina de írseme la idea. ...

Imagino

Imagino sentada tranquilamente en un sillón en la casualidad de que estuvieras en tu casa escuchando en ese mismo momento la misma canción que yo, contribuyendo a la idea de haber sido separados desde niños para juntarnos de algún modo a los veintitantos. Imagino que puedo hacer las mismas cosas que cuando tú estabas sin ti. Desayunar al sol un café y un zumo de naranja con un cigarrillo, poner música en mi ordenador de los artistas que compartíamos, bailar ante una canción con un ritmo que a ti te llevaría a moverte, escribir, pensar, relajarme en una mañana de domingo tras una semana complicada. Imagino que puedo estar sin ti, que puedo ser más allá de ti y de nosotros. Que guardo dentro de mí un núcleo inamovible que descubro con análisis. Me quito aquellas capas de cebolla de las que hablabas, para encontrar la verdad dentro de mí de todo aquello que me ocurrió y de mi forma de tomarlo y de sentirlo. Imagino que ya no estoy dentro de una burbuja rebotando de una pared a otra, sino ...

Te digo

...dedícame una tarde entera. Quiero conocerte, pasar tiempo a tu lado, hablar de todo un poco, coger confianza, abrazarte sin prisas, besarte sin prisas. Te digo buenas noches en pleno despertar del día, cuando recibo tu contacto en mitad de una clase de psicología del lenguaje. Te digo que ha sido un día duro y me llamas y me ves un rato antes de seguir con nuestras vidas independientes. Y me alegro de que estés, aunque a veces sólo quiera estar en silencio. Te digo "quiero que estés ese día", y te estoy diciendo muchas cosas: que tengo miedo pero quiero lanzarme a la piscina, saber si floto en ella, saber cómo nadas tú, a contracorriente, entre lo que yo soy. Te digo en las conversaciones con amigas, en los mensajes escritos con prisa, en el momento antes de dormir. Te digo que me apetece, que sí, que quiero vivir. Que aún no he agotado todo lo que puedo ser y darme y dar, y recibir. Que aún no he tirado la toalla, aunque suela tener ganas. Que pienso en un futuro y te inc...

Si supieran...

Si supieran en qué momento de mi vida personal me encuentro, lo difícil de participar en ciertas dinámicas, de estar activa para ellas, de dejar los problemas detrás de una puerta y dedicarme por completo a lo que hago. Si supieran cómo hago un trabajo mental cada mañana, para poder atender a las clases y conseguir incluso que me gusten o interesen, contestar amablemente cuando no quiero hablar con nadie, sonreír cuando tengo ganas de llorar. Si supieran cómo intento distraerme, los meses que llevo a mis espaldas, la gran pregunta antes de irme a dormir cada noche, la angustia por las pérdidas de personas importantes, la fuente de lágrimas cada martes y jueves durante tres cuartos de hora. Si supieran que todos tenemos problemas, que cada cual le da su importancia y sigue haciendo las cosas lo mejor que sabe o que puede. Si supieran lo difícil que me resulta vivir en algunos momentos...me pregunto qué dirían de mí, qué se preguntarían en su interior, si cambiarían la imagen que tienen,...

Terapia de llanto

Hoy han salido muchas cosas. Menudo día...La verdad es que ya iba con el humor un poco como el tiempo, pero ha sido empezar a hablar y empezar a llorar. Cuando me tumbo en el sofá morado empiezan a caerme las lágrimas en horizontal como si fuera una fuente inagotable de esa solución salina. Una detrás de otra, mientras se remueve en mi mente todo mi pasado, que se actualiza de forma que no me deja respirar bien. Hincho la tripa una y otra vez, tengo ganas de contener la respiración y morir allí mismo, entre tanta mierda que me cae encima de repente, o encogerme hecha un ovillo y gritar "basta" a todo lo que me escucho y lo que soy. Cuando me cuesta tiro de razón, tiro de pensamiento, me intento bloquear a mí misma. Pero no funciona. En ese hilo de pensamiento inconsciente vuelve lo que se intenta reprimir, vuelve la pena y el dolor, mi diálogo interior constante. Y todo está lejos, y roto. Algo se rompió en cada una de las despedidas abruptas de mi historia. Se rompió cuando ...

Carta al silencio

Hola. ¿Cómo estás? ¿va todo bien en tu vida? A mí me va cada día mejor. Me estoy haciendo experta en eso de sobrevivir, de saltar lo emocional para ser funcional desde que te fuiste. No te lo vas a creer pero ahora sé lo que es echarte de menos, y esta vez es cierto. Sé que ya no corresponde a una dificultad para aceptar tu partida, ni a una obsesión autodestructiva. Y lo que siento es tristeza. Si tengo que ponerlo en palabras para poder darle rienda suelta diré que es tu forma de ser la que extraño. Tú cuando te adivinaba sin mí, o tú cuando te contemplaba desde mi individualidad, tú sintiéndote libre, tú en esa forma de ser y de tomar las cosas que me llevó a enamorarme tantas veces. No como pareja. No es eso. Intento no acordarme demasiado de cómo éramos. Me he pasado meses intentando, sin ninguna solución, encontrarnos en recuerdos a ti y a mí, o a nosotros más bien. Desenredar una maraña de dudas y bruma, encontrar la verdad. Pero ahora siento que sólo fue una gran paradoja, y qu...

Continuación de imágenes de ti

No obstante, una cosa no quita la otra...No puedo evitar un nudo en la garganta y una parálisis emocional al descubrirte de nuevo en mi mente. A veces me pregunto si mi mente no estará intentando paralizarte de forma radical y preocupante. Se me cierra el estómago, no tengo hambre. No hay nada que pudiera llenarme más ya. No permito que nada entre, me quedo quieta y silenciosa, como si hubiera perdido la voz, con una tristeza atenazante por dentro, preguntándome qué siento, qué me ocurre de repente, qué pasa contigo, qué pasa conmigo respecto a ti. Surge el miedo, como siempre. Surge el silencio. El silencio. Tú y yo nunca fuimos en las palabras, y por eso ahora sólo puedo callar cuando te siento. Quiero borrar toda la música del mundo, porque eras eso. Y me dan ganas entonces de no volver a hablar nunca, a modo de protesta por tu ausencia. Perder la voz y la razón y terminar de romperme. Pero no puedo. Sé que dentro de un momento volveré a estar en mi humor habitual, gastando bromas y...

Imágenes de ti

Una frase. Una canción. Y desencadena un recuerdo que se encadena a otros que creía sumergidos, olvidados, destruidos. "I love you, I love you, oh brother of mine..." Y ahí estás tú, en una imagen de mi mente. Te veo encima de mí (yo debo estar tumbada en tu cama, en mi colchón original) y tú pronuncias con los labios las dos primeras frases con gesto teatral, esa forma que se te daba tan bien cuando estabas feliz, mientras me miras directamente a los ojos. Y yo río...e impactan en mí hasta quedarse grabadas y ser recuperadas muchos meses después (quizá hace ya más de un año de eso, puede ser, pero aún está. Estaba ahí, oculto por miedo a salir, y hoy ha salido en un segundo, como sales siempre de mí)Luego lo recordé contigo un día, te lo comenté, aquel recuerdo cada vez que escuchaba la canción. Creí que había perdido el CD, pero no lo había buscado en todo este tiempo, y hoy lo encontré buscando otra cosa... Luego estás también en calzoncillos, de pie en medio de tu habitac...

Comienzo ilusorio

Hoy es día de dormir. Me pasa cuando siento que voy dejando atrás un peso mental importante. Ya tengo sueño, pero antes he escuchado una canción que pone en palabras. He pensado en él al hacerlo, y he recibido las suyas desde la distancia cercana de pensarse entre kilómetros... "Puedo llegar hasta ti si cierro los ojos. No hay nadie más por aquí, tan sólo nosotros. Puedo cruzar el jardín de tu alma y espiar lo que nadie más ve. Ya no hace falta fingir, guardar el secreto. Es tan difícil reír llorando por dentro. Sé que una vez escuchaste mi voz en el viento, sin saber si era real o sólo un sueño. Cuando nadie es capaz de convertir el miedo en aire, cuando en vez de sueños sólo hay pesadillas, cuando me pregunto de rodillas... Puedes llegar hasta mí siempre que tú quieras, juega conmigo a romper todas las barreras. Dentro de mí hay lugares que nadie conoce. Nunca es fácil compartir lo que se esconde. Cuando nadie es capaz de convertir el miedo en aire. Cuando en vez de sueños sólo...

Deseo

Me llegan tus palabras sinceras en un jueves por la noche en el que no quiero mirar el reloj. Me da miedo ver que el tiempo pasa, y que yo, paralizada en cierta medida, soy experta en convertir mi deseo en miedo. Qué fácil verlo desde fuera, cuando uno no se juega nada, y convertir una vivencia en risas durante una comida entre amigas. Eso es lo que me gusta de vosotras, que conseguís hacer simple lo que a mí me parece complicado. He adoptado entre vosotras ese rol, que se me ve incluso al caminar solitaria sobre cualquier pavimento sólido. Pero mi mente, la conceis mejor que nadie, funciona de forma distinta. Entendí mejor lo difícil que lo fácil. Quizá porque lo difícil me obligó a intentar entenderlo con más ganas. Pero volviendo a este título lleno de signficado te digo que para mí sí es un salto al vacío y tú te sorprendes. Claro, no me conoces lo suficiente. Me preguntas a qué tengo más miedo, y lo bueno es que hemos generado en un par de horas un espacio lo suficientemente tranq...

SorpresaS

Un viernes, casi por pura casualidad, reapareces en mi vida y te encuentro frente a mí llorando por lo que fuimos. Yo despliego todo mi potencial como psicóloga que resuelve situaciones incómodas y decido poner mi mano sobre la tuya levemente mientras descubro que, pasados los años, ya no siento tus lágrimas. Aquí no hay deberías dubitativos. Simplemente creo que son cosas que pasan, y que el pasado sigue estando donde quedó. Me dices que dolió pensar que yo estaba feliz sin ti. No sé qué responder a eso. De alguna forma es cierto. A veces me cuesta tomar una decisión, pero sé que cuando la tomo es en firme y pocas cosas podrían hacer que moviera unos pilares que me costó ir construyendo. Ahora el café no tiene sal pero tampoco azúcar. Qué quieres que te diga, me acostumbré a tomarlo así y consiguió no amargarme. No creo, y lo digo desde la humildad, que le puedas hablar de dolor a una superviviente y que te crea. Todas las frases están ya demasiado manidas. Y nada me sorprende, a pesa...

Sal en la herida

Duele. Si por un momento despierto y sé algo que tiene que ver contigo. Duele. Si por un momento decido saber de ti voluntariamente, por un hecho concreto. Duele leerte, si eso sucede. Duele verte, si te me apareces en una foto mirando a una Alex que hace tiempo quiero dejar atrás. Duele si llega una canción con el viento que habla del vacío y que se hizo nuestra en la distancia. Si leo unos versos que quisiera compartir...sólo contigo. Duele saber que sólo tú entenderías su magnitud y esas palabras. Duele encontrar palabras más tarde de lo que pudo ser, más tarde del momento en que hubieran venido bien. Todo tú ahora es una búsqueda de palabras y sentido inconsciente. Todo tú eres un intento de olvido, un intento de no sentir, de dejarlo estar. Y me sorprendo con un brazo apoyado en el borde del cristal de un autobús diciéndome a mí misma que no es normal que no duela algo tan grande. Me he dicho tantas veces que no debo reír si tú no estás, que no debo sentir nada más que tu ausenci...

Flexibilidad

Y quién soy yo para juzgar a nadie. Quién me creo si pienso en algún lugar de mí que soy moralmente correcta y que puedo, con mi dedo acusador, dictar sentencia contra alguien y a favor de mí misma. No se trata de eso. En aquello que hago, llamémoslo trabajo porque aunque no cobre por ello ocupa gran parte de mi vida y de mi tiempo, la flexibilidad en el pensamiento es imprescindible. Desde el momento en el que voy conduciendo hacia el lugar y veo una puerta que se cierra y otra que se abre, desde el momento en que trato con personas, no sé lo que va a ocurrir a continuación, con qué me sorprenderán o con quién me encontraré. La duda de quién eres tú se mantiene constantemente en el aire de forma bidireccional, y me ocupo de intentar ganarme la confianza de personas nada acostumbradas a confiar y sí a observar con escrutinio. En ese momento, decía, debo tener presente lo que soy y cómo quiero actuar respecto a otros, como una esencia básica e inamovible que me acompaña dentro y que me ...

Ojos azules 2

Dos veces. Dos negativas. Miedo...joder, otra vez. Pero me queda expresarlo, y lo hago bien. Con calma, con lógica. Temo el resultado. Que digas "me voy" o "no te aguanto"...aquí estoy yo, pero ahora al menos lo sé y lo reconozco. No sé qué me dicen tus ojos. Me preguntas si en la terapia me ayudan a confiar y te digo que al menos me ayudan a saber que no suelo confiar. Supongo que te quedas igual de congelado en esa noche de marzo. Pero eso es lo que hay. Y esto es lo que soy. A veces parecen decirme que eres buena persona, que te quedas por algo. Y yo empeñada en saber por qué, porque me importas y hay mucho más detrás. Otras eres el felino audaz, perspicaz, seductor. Y me gusta contemplarte mientras hago que no te miro, por si acaso crees que te estoy mirando. No quiero que me averigües demasiado, la verdad. Ya he captado tu forma de dejarlo en el misterio, y no estoy para más juegos, pero una partida más sí arriesgo. Alguien me dijo que el que no arriesga no gan...

Buenas

Buenos días. Buenas tardes, Didac. Sé que en algún momento me estarás leyendo con curiosidad, a ver qué tengo que contar. Viniendo en el coche de la cárcel he pensado en ti y he querido hacerte este pequeño guiño que quizá conocemos tú y yo más que nadie. Me he puesto al día con tus escritos, y me han dado ganas de darte un abrazo desde la distancia. Creo que lo que genera esos pensamientos, si me permite, es que sigues sin creer del todo en ti, pequeño cosmos en expansión. No eres el agujero negro, y la inercia te guía y te confunde. Pero ¿sabes? uno siempre puede elegir mantener el equilibrio ante esta ley, y seguir en pie. Lo haces bien solo, pero extrañas compañía. Sólo escucha mi susurro en la distancia. Sólo hazte saber a ti mismo que quizá los demás te recuerden en algún momento de su día como tú a ellos. Y siéntete bien, aunque su mirada no se pose directamente sobre tus ojos cansados de ver o de no ver. La falta de tiempo a veces nos lleva a esto, o más bien el tiempo: a echar...