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Mostrando entradas de 2011

Continental

Estoy distraida y apenas noto tu presencia, embaucada por Bucay y sus palabras sobre la pérdida, que llegan tarde. Nadie se percata en mí, que a las diez de la noche leo un libro en un lugar en penumbra donde cuesta distinguir la p de la q cuando no se sabe si girar a la derecha o a la izquierda. Levanto la mirada y te has quedado ahí de pie, parado (no sé si es la sorpresa...) o es que esperas que te dé dos besos gratuitos. Así que yo, que nunca me cansé de besarte ni de que estuvieras cerca, me acerco ahora de nuevo a darte lo que pensé que no esperabas. Dos besos y un qué tal. No está mal para un reencuentro. Charlamos de todo un poco. Nos traen un solo té para dos y nos descoloca a ambos, pero lo echas primero en mi taza, después en la tuya (yo preocupada porque no te llegue. El recipiente parece más pequeño de lo que es...)quiero frenarte y decirte: "deja mi taza vacía, que así está bien" Pero callo mientras tú hablas y te observo desde la distancia de casi un año (no pa...

Dudas

...de hacia dónde va tu vida, del sentido de la gente. Dudas de si él estará mañana, de si tú querrás que esté. Dudas de encontrar algún día el camino, de la música que escuchabas, de las palabras escritas. Dudas de las fotos, de las miradas correspondidas...Dudas de la existencia de un destino. Pero no dudas de ti. Ni dudas que así no eres feliz.

Notas suspendidas

Averiguar lo que tú eras no es fácil. Está condensado en ti todo lo que no pudo ser tramitado, y por eso no me abandonas. Por eso, si en algún momento siento que puedes irte, te agarro con todas mis fuerzas. Porque si te fueras tú se iría quizá mi pasado contigo. Lo que fui, lo que pretendía ser. Lo que me mantuvo en pie. Y acepto la idea de que ya no existes como yo te conocí. Que esa persona murió en algún punto, asfixiado por las circunstancias. Sin embargo, dentro de mí intento encontrarte una y otra vez. Por ver quién quise ser. Por entender algo. Sólo una pequeña parte, sólo entender qué eres, quién eres, quién era yo entonces y quién soy ahora. Nunca se me dio muy bien el juego de las siete diferencias. Cada uno de nosotros parecíamos demasiado iguales. Hubiera querido esa singularidad. Intenté encontrarla brillando, pero las luces de noche se apagan y las bombillas se agotan, y las luces de neón se fundieron en sus propios matices de color. No sé cómo hablarte dentro de mí. No ...

Panta Rey

No sé por qué la risa de un niño me hace sentir que la vida tiene su parte feliz. Cuando me encuentro peor, en esos días de confusión, los niños me alegran el momento. Ante ellos me transformo y vuelvo a mi parte infantil, esa que guardaba la tristeza para cuando fuera mayor. Intento que todo se convierta en una fiesta, que se ilusionen con los pequeños detalles, que aprendan mediante el juego, que consigan apreciarse. Intento decirles que los adultos están para protegerlos, que serán grandes personas y que deberán luchar por ello. Intento que la fantasía se multiplique y que no agoten sus días transparentes con ninguna emoción contradictoria. Si en los cuentos aparecen brujas, prefiero saltarme esa parte porque no sufran. Lo que tenga que venir, irá llegando sin esperarlo. Así que considero un error la forma en la que ahora se acorta la infancia en pos de una moda o de un deseo de crecer. Y menudo error meterse a querer con quince años. Nadie dijo que crecer fuera fácil, y deberían av...

La mujer en la ventana

Todavía soy aquella que dice en las fiestas que tiene 23 y lo hace sonriendo, pero lo cierto es que en las fotos me noto la piel distinta, cambiada, cual serpiente que muda de casa. He ido dejando tantas escamas como espinas, para convertirme en pájaro y rosa, y cumplir aquello de "días de vino y rosas" He perdido capacidad de respirar y a veces me gusta dejar mis pulsaciones al mínimo para notar que, incluso en el peor de los casos, me mantengo con vida. Una pequeña caída y después, arriba. Aún hay días en que me asquea lo que veo a mi alrededor. Gente que viene y que va, que pasa sin ton ni son, que se pegan como lapas y te absorben sin haberlo percibido. Gente que pensará de mí que exploto mi vena paranoica o que soy mala persona, o que me hayan tomado por tonta e intenten ocultar la verdad a unos ojos que todo lo escrutan sin ninguna compasión. Precisamente porque siento dentro más que otros, mis sueños se agitan cuando menos me lo espero y me despierto angustiada por la ...

Ni más ni menos

Ni más que ayer ni menos que mañana. ¿Contenta? ¿triste? ¿sabia? Han llegado ya las noches de verano, y surcamos una carretera oscura a gran velocidad, descapotados mi pelo quiere volar hacia arriba, como si no existiera la gravedad. Después de haber sentido por fin algo de fresco en mi piel tras un día demasiado caluroso, escucho la versión de una canción ya conocida y no la disfruto. No consigo disfrutarla por el lugar al que me lleva, donde las paredes me aprisionan aún hasta conseguir ahogarme en algunos momentos. Y entonces llega ese momento de la conciencia del paso del tiempo, dejando un sabor agridulce en mi garganta y en mis lágrimas. El pasado, el presente y el futuro hilándose tan fino y a la vez tan separados e irreales todos ellos que no soy capaz de sentirme parte de ninguna historia en concreto pero sí me reconozco en todas ellas llorando y riendo, en ese marco general de los 23, de haber transcurrido al menos 5 años tras los cuales nunca pensé qué querría hacer. Tampoco...

Piscina salada

Estamos tumbados al sol. Dentro de poco nos llamarán los pegatinas. Pero se está tan bien así, a tu lado. Me despiertas los instintos más salvajes. Dios mío, tu bañador es horroroso. Cuánto te quieres. Pero quedamos bien en el espejo. Tú abrazado a mí por la espalda, yo riéndome porque siempre estás igual. No se te ocurra bajar así y sepárate de mí, que tus amigos ya se van corriendo de tu casa ante tu aviso de que estamos cansados y yo tengo que aguantar el cachondeo. Los primeros meses. Te pregunto si estaremos así dentro de un año y me dices convencido que mejor. Y yo me río. No puedo parar de reirme contigo. Tengo la teoría de que las avispas van a ti porque por dentro eres tan dulce como la miel. Cariñoso y nervioso. Nos reímos leyendo preguntas y respuestas de adolescentes. A veces parecemos dos niños. Pero estás leyendo y nos reímos. Cada día pienso que hacemos una buena combi. Es todo muy distinto a otras historias. Yo te enseño cosas: el signficado de ciertas palabras, cómo co...

Cepillo de dientes

Así, como quien no quiere la cosa, te acabas de acordar (memoria de pez) de que hoy decidiste porque sí comprar dos cepillos de dientes en vez de uno. "Por cierto, te he comprado un cepillo de dientes, porque como te quedas tantas veces en mi casa, para que tengas uno aquí" Y mis defensas contestan sin hablar "joder, otra vez con los putos cepillos de dientes. Se comienza por eso, luego la toalla para ti, luego las zapatillas...y dos meses después me estás pidiendo que pase menos tiempo en tu casa. Otra vez no" Pero mi cara sólo puede reflejar perplejidad y hago eso...eso de enrollarme como un ovillo sobre mi propio cuerpo, de esconder la cabeza entre las sábanas, como si estuviera cansada. Y tú, que me captas ya todos los gestos de tanto como me miras al día, por pura probabilidad te has dado cuenta de que lo he hecho, eso de esconderme ante algo. Tu cepillo de dientes me da pavor. Y sólo se me ocurre preguntarte el color...¡el color! no vaya a ser que sea verdad e...

Nudo

Me pregunto dónde coño están las puntas de ese nudo. Qué guarda dentro la maraña y por qué vuelve a figurárseme como una enorme bola de hilos enredados, como un grito hacia fuera que sólo se escucha dentro. Hace tiempo que él me dijo que yo era quien estaba rebotando en las paredes opacas de una enorme bola de cristal con un agujero en el techo que no encontraba. Creo que llegué a superar en parte esa imagen de mí, pero vuelven otras a joder con su estacada habitual y yo...yo, como no sé hacerlo de otra forma, me paralizo ante mí misma. Debería pensar...qué fácil decirlo. Tendría que encontrar un hueco para poder reflexionar. Mi pasatiempos favorito ahora parece no llegar nunca, ni encontrar su tiempo necesario (porque pensar no es solamente darle vueltas a la maraña, sino mirarla desde diferentes perspectivas, palparla, olerla, visualizarla en todos sus posibles cambios para encontrar la pista que haga que lo que guarda no estalle) Hace tiempo que las cosas han cambiado demasiado. Y m...

Viajar contigo

Quiero viajar contigo y cuento los días que aún nos quedan con la ilusión de quien estrena nuevo estado y compañía. No quería creerte, pero ahora me descubro echándote el pelo hacia atrás, despejándote los ojos para mirarlos directamente y sonreírles. A ellos, con ellos, a lo que hay dentro. No puedo parar de abrazarte y darte besos, como si fueras un tesoro bienhallado, como si fueras un regalo en Navidad del que nadie te avisó ni lo esperabas. Me dices en voz queda que no nos pasarán todas las cosas que yo llamo mis recuerdos. Te pregunto si te suena extraño todo eso y me contestas que he tenido mala suerte, y que hay cosas que suceden porque otras tienen que venir. Me devuelves a la realidad de una pareja al avisarme de lo malo que vendrá, pero me dices que no me preocupe por ello antes de tiempo, y sobre todo que lo sabremos arreglar. Y puedo dormir en calma. Conmigo misma, con el mundo, contigo, con lo nuestro. Puedo hablar en plural y desear mantenerlo en el tiempo, y apostar arr...

Eclipse lunar

Estás de pie ante mí en la cocina. Me hablas sin parar sobre aspectos de negocios que no consigo entender del todo, pero lo intento. Me distraen tu pelo rubio, tus pies descalzos, tu forma de mover la sartén para que no se queme el contenido, la facilidad con la que echas el aceite en la cazuela mientras haces otras muchas cosas a la vez. Quizá lo más complicado es que estés, después de un momento en que te he soltado a bocajarro tantas cosas sobre cómo me siento. Me distrae tu altura y pienso por un momento que no debo dejarme llevar por esa sensación de desamparo para verte más grande, porque tú eres antes que nada un compañero que se ha cruzado en mi camino sin esperarlo, alguien que me escucha y que me apoya, y a quien yo escucho hablar ilusionado del futuro. Te digo que mi palabra favorita es optimismo, quizá porque la siento tan inalcanzable por momentos, quizá porque la anhelo como a tantas otras cosas que nunca ocurrieron. Pero en ese momento, sentada en una silla blanca que no...

Alfombra

Ya lo intuía, eso de estar quizá metiendo debajo de una alfombra toda la mierda para no verla. Intuía que de algo me estaba defendiendo últimamente, y hoy de repente no puedo parar de llorar con la misma intensidad de hace unos meses. No me concentro estudiando, y casi me veo obligada a paralizarlo todo. Hoy no puedo. Sabía que en ocasiones aún te echaba mucho de menos. Esperaba que no volvieras, demostrarme a mí misma que estabas superado. Pero hoy siento que quizá no pueda superar algo así nunca, y me vengo abajo con toda mi capacidad de seguir adelante. Son malas horas de un domingo que no puedo llenar con nada más que esta sensación de pérdida, soledad y cansancio. Y me resbalan, sin yo quererlo, una detrás de otra por el rostro, el agua salada, los recuerdos, lo que llegué a creer de nosotros, la ilusión, la vida...se me van. Y vuelvo a sentir que no puedo permitírmelo. Me pregunto qué haré. Si caigo de nuevo, cómo lo haré. No puedo una vez más. No puedo. No puedes serme indiferen...

Querer

Quiero decirte algo en la intimidad, muy despacio y con voz queda. Que pienso en ti muy a menudo. Que me cuesta dormir si no es contigo. Que me imagino la risa a tu lado y tiemblo del placer de que haya vuelto. Que tu imagen me acompaña cuando la mente cruza a la esquina contraria a lo que quiero ver. Que llevas poco tiempo y es suficiente. Que quiero que me acompañes muchos jueves. Y bailar en la horizontal como si aprendiéramos ahora. Como si aprendiéramos ahora a hacerlo todo: mirar, reír, llorar, abrazar, enamorarse...Como si nada hubiera existido antes. Y reinventar nuestros nombres para escucharlos con un tono de voz que rompa el silencio que pudiera apoderarse de nosotros y alzarse entre ambos como un muro de hielo e irrompible. Quiero encontrarme en el espejo y dar mil vueltas en tu abrazo sobre el colchón blanco y mullido. Quiero verte serio y cabreado, y confundido. Quiero saludaros a todos. A todos los que seas. Pero sobre todo quiero que te quedes, y hacértelo saber antes d...

Lo que me debí decir entonces...

Octubre Hay una leve luz caída entre las hojas de la tarde. Dame tu mano y cruza de puntillas conmigo para nunca pisarla, para no arder tan tenue en sus dormidas brasas y consumirte lenta en el perfil del aire. José Ángel Valiente
Felicidades y bienvenido. Todo irá bien, ya verás. Al principio quizá te cueste incluso hasta respirar, pero después ya no será nada nuevo. En ocasiones los pulmones se cerrarán de tristeza y acabarán por pararse, junto con tantas otras cosas, por el mero paso de los años. Pero hasta que eso llegue, te tocará vivir mucho. Mucho más de lo que en ocasiones querrás vivir. Y oír, y ver, y caminar. Porque sobre todo en este lado de la vida se camina. Con pasos cansados o enérgicos, encorvado o erguido, pero se camina. Podrás sentarte a descansar si ocurre eso de no poder respirar, hasta que tu cuerpo vuelva a acoger el oxígeno y entonces todo sea un fluir lento de burbujas interiores. Podrás decir mil veces "no", pero la opción que queda es simplemente algo que contemplarás como una alternativa lejana a ti. Pero lo más bonito de todo será que tu existencia hará sonreír a muchas personas. Los primeros tus padres, que aunque te digan que eres feo (tampoco será nuevo. Después habrá q...

Me pregunto...

Por qué ese empeño pesimista en ti. Nadie concede los deseos, pero no está de más pedirlos por si acaso. Nunca te he contado la cantidad de deseos que se me han cumplido...claro. Pídeselos a la luna llena más que a unas velas. A mí me ha hecho más caso, y es que al final es una mera cuestión de que creas. En algo. Pero no en la iglesia, por favor. Mucho tendrías que haber cambiado... Me pregunto quién está a tu lado y en qué mirada imaginas una vida juntos. A quién le permites quedarse a tu lado. No lo sé. Pero de alguna manera me gustaría formar parte de eso, y acompañarte por los años con ese aire tan cercano y frío que desprendes a la vez. Verte feliz y realizado. Hay cosas que no cambian, así que no es excusa. Y no dejaré de decirte que me importas. Tampoco creo que haya que manterse estático en tu personalidad. Y me pregunto quién te dijo aquello de que no cambiaras nunca. Lo bueno es cambiar, evolucionar, aprender, crecer, moverse...y la vida es eso, una eterna dinámica de idas y...

Los Ex

La verdad es que me paro a pensarlo y menuda colección. Estoy un poco harta de los ex. El prefijo ex indica que algo es anterior a, y en este caso, anterior a mi presente. Esto es: pasado. Empiezo a pensar que el pasado debería quedarse donde está y dejar de dar la lata. Al menos en lo que a ellos se refiere. En la actualidad suponen para mí una lista de nombres que engrosan mi ya más que manida sensación de decepción. Dos psicópatas en potencia, por decirlo de algún modo eufemístico. Otro en quien confié y ha resultado ser un inmaduro que no quise ver a tiempo. Y otros tantos sin demasiada importancia que cuando vuelven a la carga no suele ser para nada bueno. Tengo la impresión de haber sido mucho una psicóloga para ellos, intentando dar solución a problemas de los que debían hacerse cargo por sí mismos. Pero yo, en mi vena Teresa de Calcuta he intentado mantenerme en esa fina línea de ser buena persona y escuchar sus penas cuando otras les dejaban, cuando algo no salía bien en sus v...

Me dueles

No sé por qué me dueles cuando me duele el cuerpo. Cargado de repente con toda la tensión posible sobre los hombros y el cuello, como un gran peso. Me dueles en los días de lluvia especialmente, porque sé que era tu tiempo favorito...tan melancólico siempre. Me dueles cuando me duele lo que significa una fecha en concreto. Cuando me siento estresada o ansiosa, y entonces pienso en cómo sería poder descolgar el teléfono y hablar de nada en concreto contigo, escuchar tu voz al otro lado del hilo.

Inconcluso

Una habitación y tú y yo a solas. Puede que intentes arrancarme a mordiscos lo que queda de otros en el salón, y que lances tus chanclas despreocupado por dónde caerán tus pies al intentar encontrarlas, o que las coloques en una puerta para sujetarla antes de que la corriente la cierre de golpe. Puede que me marques con el color morado y que tenga que disimularlo dejándome crecer el pelo o maquillándolo de manera teatral. Puede que un día nos quedemos sin palabras en esa habitación azul, y que pueda significar muchas cosas que no se digan ni se esperen. Puede que mañana hagamos la cena juntos y el amor se vaya construyendo sobre la marcha de un descapotable con un motor fuerte, subiendo cuestas curvadas a gran velocidad, bajándolas lentamente en los atardeceres. Puede que te lleve al lado y nunca dentro. Que me quede y que te vayas. Que me vaya si te quedas. Que cantemos al unísono frases con sentido escuchadas una y otra vez un mismo día sucesivo. Puede que mañana, entre la pasta y el...

Parafraseo

"No quiero expresar lo que siento ahora porque quiero mantenerlo un momento dentro" ¿Cuál es tu nombre? ¿Cuál fue tu juego, pequeño? Si llegaste para llenarlo todo de acordes y después desaparecer dejando en rastro de una melodía que no puedo olvidar fácilmente. Estoy ardiendo ahora entre las sábanas de otro nombre mientras estoy asustada por lo que tú fuiste. Y la gravedad tiende a devolverme a tu vientre. Todo es confusión en mi cabeza, y ya no parece nada que pudiera mantenerse. Una guitarra afinada en sol que acabó desafinada, y un sol mayor sostenido que brilla diferente en junio de otro nuevo año. Y hoy era el nuevo día de mi nueva y mejor vida, pero no te vas. Como el estribillo que se repite en mi cabeza y que no logro recordar con exactitud. Como el viaje a lo místico que acabó por hundirme en la más profunda oscuridad para ser ahora un gato negro de nadie, que camina por la ciudad cruzándose con personas que me reconocen como algo que puede brillar más que ellas mis...

AZul ibiZenco

Bajo la luz de una vela que impregna el aire con olor a mango, la persiana bajada sólo la mitad, y las sábanas recién lavadas, me tumbo contemplando la pared azul ibicenco. Pienso que me gusta ese azul, algo atrevido, en la principal, y en la cantidad de veces que lo veré a partir de ahora. Pienso en cómo lo llamaría yo (¿añil?) en cualquier caso, todo tiene nombre propio ahora, y al final me parece relativo. Me haces cosquillas. Te ha molestado, lo sé. Pero no puedo decirte todo así, de repente. Necesito pensar todavía que me queda espacio para poder echarme atrás si no me convence. Necesito engañarme y no verme en las mismas otra vez, contemplando paredes mientras se dibujan miles de preguntas en ellas. Pero te abrazo desde abajo, y me llega tu olor tibio y tu sonrisa. Te me quedas mirando en silencio y haces un gesto más...aún no sé. No sé qué significa ese, pero ahora quiero averiguarlo. Te separo el pelo de los ojos y los miro directamente, tan cerca. Y de pronto sé que no volveré...

Desastre

Pequeño desastre...te me vienes a la mente y no puedo más que intentar ahuyentarte. Cuántas veces tu rostro será confundido en el camino. Cuántas lágrimas más, en cuantos coches, en cuantos pisos. Desde el primero no podría rebotar y alzarme sobre el cielo que aquel día compartimos. No podrías escucharme llorar. Tienes los oídos cerrados desde hace un tiempo ya. Y sólo quiero pedirte que me dejes disfrutar. Cuando alguien esté a mi lado sonriendo de manera diferente a la tuya, con otro color de ojos, con otro cielo de fondo...que me dejes de cantar en la memoria, de bailar en las salas repletas de gente. Que me dejes de vivir tan dentro. Que te vayas. Sin despedidas. Que simplemente salgas cuando abra la puerta por las mañanas para ventilar la casa. Que no fuiste lo mejor, ni lo único. Pero quisiste ocupar el lugar privilegiado y yo te lo di con tantas ganas de que lo llenaras en verdad que casi me olvidé del resto, que era yo. Y ahora te llevo conmigo. Te llevo al respirar, al cantar,...

Cambio

Lo dije hace años, cuando los españoles no paraban de quejarse de los inmigrantes que venían. Las puertas del país abiertas para quien no podía quedarse en realidad. Me quejé de esas maravillosas frases de mis compatriotas sobre los países de origen de dichas personas, y me di cuenta de esa parte humana que me caracteriza. Me puse en su lugar, y ahora no puedo decir que no siga estando en él. Apuesto por las mezclas, la diversidad, la convivencia y la libertad. Apuesto por el progreso. Y la mezcla es progresar. Dije "España tiende a radicalizarse, y dentro de unos años no me extrañaría que la derecha extrema tomara el poder por mayoría, volviendo con ello a esos tiempos donde los jóvenes se quejaban porque un hombre bajito y acomplejado había decidido gobernarnos a todos, así sin más" Y nadie me escuchó. Esta mañana me he puesto a analizar después de haber escuchado la radio y estaba contenta. Me siento orgullosa de que la población de mi edad se mueva y se coloque en sol par...

Quizá

Estaba cansada. Deseando apoyar la cabeza sobre mi almohada y dormir. Dormir...últimamente le doy la importancia que tiene precisamente por no tener horas para hacerlo, o dedicarlas a otras cosas. Pero me despertaste el cuerpo sobre un asiento de tela inclinado hacia atrás, y no pude más que seguir el deseo que inspirabas. Y así, hora tras hora, nos sorprendimos amaneciendo un nuevo día y yo dije "está amaneciendo" y él quiso olvidar el tiempo. Pero yo, tumbada en aquella cama desconocida aún, me di cuenta de que el tiempo deja huella cuando pasa, y que el miedo no deja de acompañarme. Quizá más que el miedo la duda. Y me escucho pensando si eso será realmente lo que quería. Si mi vida se torció en un momento del camino...pero qué quieres que diga ante eso: que ya es sólo pasado. Y que no puedo hacer más con lo que se escapó de mis manos, lo que está lejos, lo que no es sólo mío. No hay tiempo, sin embargo, para lamentarse más. He decidido simplemente adaptarme por primera ve...

Piernas entrecruzadas

Me enredo. Respirando acelerada a tu lado, a dos centímetros de tu piel. Muñeco, no sé cómo lo has hecho pero yo no soy así...No suelo quedarme a dormir, ni tomar cafés por las mañanas, ni apostar en la ruleta rusa por si la bala me dispara. Pero todo tu cuerpo abraza al mío y de pronto entiendo que todo está bien así, que todo está bien allí, en ese piso silencioso y tranquilo, ordenado y recogido. Todo está bien entre tus sábanas, y mi cabeza descansa apoyada en tu almohada. Dame cinco minutos para entender qué es lo que pasa. Cómo he saltado de una cosa a otra, cómo he sido capaz de dejar estos últimos meses atrás y caminar con paso firme. Cómo apareciste a mi lado. Cómo tus besos son la mezcla de una vida, y eres tantas personas a la vez. Cómo puede ser que todo gire tan deprisa. Me puedo imaginar muchas mañanas, muchas noches más, muchas miradas. Y da miedo pensarlo. Cómo entras de esa manera tan temprana y sorprendente. Cómo te quedas un buen rato, bailando juntos a través del ti...

Sístole y Diástole

Cuando la fantasía se hace real...un paréntesis, nada más. Un instante de comunión con los impulsos, con lo que había de mí tan antiguo y olvidado. "No eres como antes..." y me pregunto cómo era antes. En el fondo no era más que lo que tú querías ver de mí. Pero la fantasía no puede mantenerse. Cae por su propio peso. Demasiado alto, demasiado alegre, demasiado todo. Así que luego el día se convierte en algo extraño. Me siento ya dividida por miles de Alex: la niña, la adulta, la calmada, la sexual, la emocional...y todas dando vueltas a mi alrededor diciéndome sin cesar "elígeme a mí" pero no quiero escucharlas. Sólo necesito dormir. Comer y dormir. Y hacer eso hoy será suficiente. Hay un punto del día de hoy donde siento que llego a una desestructuración. Quizá tengo el inconsciente más abierto, el corazón más abierto, la mente más limpia para lo sucio. Ya no sé. El no sé...viene con frecuencia. La necesidad de seguridad se vuelve ansias de libertad por momentos. ...
Se dirigió hacia su casa. Iba buscando respuestas con unas llaves en la mano. Las cogió uno de esos días que él dormía encerrado por decisión en el cuarto de al lado. Quizá no debería haberlo hecho, eso de cogerlas sin permiso. Le conocía y él no se las hubiera dado. Lo hubiera considerado una falta de respeto de esas en las que tanto le gustaba pronunciarse. Hubiera dicho "entrará en mi intimidad, y todo estará perdido. Se dedicará a romper lo que quede de mí, en un intento de destruir" Ella lo sabía. Pero había querido tenerlas en su poder igualmente. Poco le importaban ya las consideraciones, esas que habían brillado precisamente por su ausencia cuando más las habría necesitado. Así que ahora no tenía miramientos para introducir la llave principal en la puerta blindada y penentrar en su espacio privado. Al final en ese espacio ella había sido, de alguna manera, ella y su sombra. Ella y la marioneta movida por hilos que se hacían llamar amor idílico. Caminando desnuda por a...

Hacer

Haces del miedo la risa, del peligro la experiencia. Haces que todo suene casi casual, improvisado, serio a la vez. Las horas vuelan y la noche desierta nos lleva caminando por sus calles sin parar de hablar. Hay tanto que decir...Y a pesar de que cueste, de que se atraviese el sentimiento en la garganta, de que se mezclen unos cuantos sin avisar cuando te tengo delante gesticulando y riendo, haces que todo sea fácil. Y la vida así se ve desde otra perspectiva. La confianza, la apertura, lo positivo flotando en el aire. Prefiero vivir que escribir, pero no puedo dejar de intentar perfilarte en este pequeño espacio de mi mente por si te vas algún día poder recordarte tal cual fuiste en este mayo distinto a los anteriores. Y decirme a mí misma que todo fue bien después de llegar a creer que se habían perdido muchas cosas de dentro, que ahora me doy cuenta, yo generaba. Empezaban y terminaban en mí, del mismo modo que lo haces tú.
Quiero creer que es cierto. Que es posible sentir de nuevo, el huracán por dentro. Pero me asusta por momentos el pensar cuánto tiempo durarán tus fundamentos. Si alimento tus deseos y te digo que me quedo ¿cuánto tiempo? ¿cuántas veces más hasta cansarte, o agotarme de llamarte sin respuestas? Que lamento, más que haber perdido en el camino tu recuerdo, haber apostado sin remedio, haberme consumido al esperarte, como el cigarro entre mis dedos como la luz de la mirada que se apaga y que no alcanza para encender tu adormecida confusión. Y ahora dile al corazón, que no hay posible solución mas que volver a empezar y jugarse los días al azar, así, sin más. Sin añorar sin apelar a la razón. Borrando todo con tus pasos. Rompiendo lazos que me ataron a una vida sin sentido ni salida. Dime que te entienda y que te crea Que te vea con un nombre y una voz Con un tal vez... dame un por qué quitarme el disfraz que me viste, para ser sólo yo y contigo. o yo... contigo.

Presente

No quiero que pase el tiempo y darme cuenta en algún momento, a modo de insight, de que sigue habiendo un obstáculo emocional dentro de mí con nombre propio. No quiero pensar que lo que tuve puede ser mejor que lo que está por venir. No quiero decirme a mí misma que tal vez vuelva cuando menos lo espere. Y que todo mi mundo entonces me pille temblando ante la novedad, y me lleguen las dudas y las confusiones. Quiero dejar el pasado atrás del todo. Introducirme en la burbuja del presente y no plantearme lo que he ido dejando en el camino. No puedo pensar más en sus ojos. Ni comparar. Necesito ir cerrando etapas, una puerta con la llave echada, blindada. Y que nada pueda traspasarla. No quiero descubrir que no he podido olvidar lo que sentía por alguien cuando comience a sentir cosas nuevas. Ni que la paradoja me persiga donde quiera que vaya, sin acabar, renovándose, haciéndose presente en la ausencia. Tengo miedo de que el pasado me aplaste cuando consiga anclarme en el presente, pudie...
Volviendo a casa tarde, conduciendo por carreteras oscuras, escucho esa canción en la noche del sábado. Se me mezclan los rostros y me doy cuenta...me doy cuenta que hace un tiempo que no estoy atada a nadie.

"Let it be me"

Déjame ser yo mientras río, mientras hablo sin parar o las cervezas se me suben a la cabeza y no digo más que tonterías. Déjame decir intensamente que mi sueño es poder cambiar en algo este mundo, poder ayudar a alguien con lo que soy y conozco. Déjame ponerme esos pantalones con el estampado raro que tanto me gustan, y taparme la boca cuando río a carcajada limpia. Déjame leer todos esos libros de psicoanálisis y dedicarme a ello, o creer que es posible alcanzar la ecuanimidad y felicidad a través del budismo. Déjame quejarme de lo que me parece injusto, y decirte que en ocasiones la vida me ha tratado mal. Poder hablar de la supervivencia del que lucha hasta el final, y de las canciones, los libros y los amores que salvan. Déjame decirte que esto no es tan fácil como me lo pintaron, que la decepción me cayó sobre los hombros cuando menos la esperaba, pero que aún me quedan restos de esperanza para pasar lo que me queda. Y decirte que me vuelvo activa con el sol, y que la lluvia me de...

1 y 1

Jueves cinco de mayo. Antes de irme a dormir. Estoy pensando en ti. Quizá te parezca extraño descubrir que estas palabras no van dirigidas al destinatario de siempre, sino a ti. No me gusta cuando utilizas la palabra comodín y a ratos en estos días se me viene como un eco a los oídos, y pienso que quiero escribirte algo. Siempre tengo algo que decirte. Y esta vez es, simplemente, que no quiero volver a escucharlo, ni en la escena real ni en mi mente. Porque no es cierto. Porque a estas alturas ya deberias saberlo, y no permitir que tu mente lo use de manera inconsciente como una defensa ante mí, como una pregunta en el aire quizá. Eres la persona que siempre responde cuando pregunto si hay alguien más ahí. Y me llega tu voz, o tus palabras escritas, o noto tu presencia. Cuando caminas a mi lado, eso también lo recuerdo. Tú como una figura alta y con presencia propia, con nombre propio desde hace meses. Tú con tu barba, o tu camisa a cuadros y tu pantalón azul oscuro de deporte, tu caza...

Cuando lo oscuro se deja ver claramente

Las personas solemos manejarnos en un marco de actuación más o menos estable, rutinario, conocido. Entonces hablamos de nuestro mundo, o nuestra vida, o nuestro modo de ver ambos. Pero otras veces descubrimos, generalmente a través del boca a boca, todo "otro mundo" que se nos escapa. Un mundo que no habíamos experimentado, ni visto, ni siquiera en muchas ocasiones intuido. Un mundo que, en otras, no queremos ver. Y por eso habita paralelamente al otro, pero por debajo del otro. No me refiero al contraste entre aquel que se acuesta cuando otros cogen el metro para irse a trabajar. Va mucho más allá. Yo diría que es más bien todo un juego de la mente, o la oscuridad que se deja ver con tanta claridad que abruma. Hablo del mundo de las sombras, de lo oculto, de lo no dicho, de lo que constituye socialmente un tabú, de aquello que no nos enseñaron nuestros padres ni nuestros amigos suelen tener entre sus citas habituales. Es aquello de lo que todos quieren saber y nadie sabe, en...

El pulso equivocado

Es doloroso. Contar los episodios de ese tipo. Contar mis emociones a un público silencioso pero sobre todo público. Es más doloroso contármelas pasado el tiempo. Verme a mí misma a modo de imágenes en aquellos derroteros. Verme luchando por nada, quemándome en mi propio sentimiento, helándome al tocarte cuando estabas frío. Y ahora sólo quiero seguir, dejar esto atrás, dejar de pensar que algo debo perdonarme. No creo que hiciera nada mal, al menos no de la forma en la que tú parecías querer hacérmelo ver. Cometí errores, casi de principiante, porque en el amor he sentido tantas veces que es un volver a empezar, volver a iniciar...que olvidaba lo aprendido por la emoción, por la que me dejaba llevar. Y yo era una eterna chica de quince años pidiendo permiso, deseando ser querida, escuchando una y otra vez un "no te quiero" que intentaba asociar con un comentario anterior "creo que me estoy enamorando de ti" y no había nexo. Yo era esa chica asustada, esa chica con ...

La puerta cerrada

No podías entender mi desesperanza, mi angustia. En aquellas noches negras en que surgía, sin verla venir, una discusión entre nosotros, a modo de nube gris, de bloque de hielo que no sabría cuándo romper ni cómo contigo. Te levantabas de tu propia cama y sin decir nada, cogías una manta del armario y te ibas a la habitación de al lado. Yo intentaba que te giraras en algún momento para hablar, aunque a menudo eran las tantas de la madrugada y ambos estábamos muy cansados. Pero no entendía tu huida repentina, tu silencio, el giro de la situación en un momento por algo que se solía quedar a modo de pregunta enorme y con entonación ascendente en mi cabeza, provocándome un llanto imparable, una sensación de desamparo, de no poder decir ni expresar, de no poder darle salida, de no poder hacerme cargo de algo que no entendía. Intentaba detenerte antes de que llegaras a la puerta, con la esperanza de que volvieras a acurrucarte a mi lado y me abrazaras, haciendo que aquella noche no fuera una...

Estoy de vuelta

Tras fantasmas, tras una época oscura donde estaba echándome un pulso a mí misma, preguntándome quién de todos mis yoes ganaría la partida, quién de todos mis fantasmas...estoy de vuelta yo. Y vuelve la tranquilidad de ser, de sentirme tomando decisiones sobre mi vida, de no tener miedo a seguir y a coger las riendas. Algo se ha roto, y algo se está construyendo de nuevo con lo vivido detrás, sin que suponga por fin una carga insoportable. Meses enteros con una obsesión en la cabeza, sin sentir que podía hacer algo por cambiarlo y ahora sé que todo está en mí, que soy yo la única que puede decirse "adelante" y que puede reafirmarse en cada acto, en cada pensamiento. Un nudo tenía que desatarse, y comienza a ir deshilachándose, desenrendándose lentamente, a través de encontrar su sentido y a través de ir dejando atrás imágenes de mí misma que me hicieron daño, corazas, defensas, miedos, preocupaciones, luchas que me iban desgastando. He soltado amarras. Y encuentro grandes ben...

Protesta

Desde que tengo uso de razón de recuerdo protestando por algo. No sé de dónde me vino ese impulso social que me llevó a plantearme seriamente acudir a una manifestación tras otra y añadir a mi discurso habitual la frase de "los jóvenes ahora no luchamos por aquello que nos afecta" o "me hubiera gustado nacer en los 70"...en fin. Esta vez me toca protestar por aquello que yo llamo "intentar poner en contra" o "sacarle los colores de forma rastrera a alguien" Cuando veo una injusticia, algo completamente injustificado hacia una persona que conozco y encima expresada de forma pública, no me callo. No lo hago porque no me parece bien, y porque sé que me gustaría que sacaran la cara por mí si yo estuviera en su posición. Porque estoy harta de tanta tontería, y de tanto intento por manipular y sacar las cosas de quicio, y ponerle la cara colorada a quien hace las cosas como debe hacerlas, ni más ni menos. Así que ya puedes ser quien quieras ser, pero s...

Perfiles psicológicos: la Histeria

Ahí está ella: siempre queriendo seducir por seducir. No sintiéndose satisfecha nunca: ni con su imagen, ni con su valía como mujer. De hecho, no se considera mujer aunque la envidia, a esa idea que tiene de lo que debe ser una mujer (contraria a las características que ella ve en sí misma) Se enfrenta a los demás, siempre con el "no puedo" que no es más que la zancadilla que le sirve como excusa para mantener una queja larga y prolongada, a modo de lamento hacia lo injusto de la vida y de sus relaciones. Aparecerá ante ti con una imagen de seguridad fingida, exagerando sus rasgos femeninos cada vez más, como si eso fuera lo importante. Querrá, sobre todo, que el otro la desee. Sólo por sentirse deseada, para poder decir siempre que no a ese deseo. Para mantener la tensión de la cuerda que la haga situarse en un lugar. Se identificará con todo aquello que pueda, imitará a los demás en su forma de hablar, en sus gestos, en su careta. Intentará mostrar lo que no es, por miedo a...

La bragueta bajada

Estamos reflexionando sobre un tema y Sira quiere dar su opinión. La expone, y una vez terminado el discurso se dirige a su compañera de al lado y le dice: "súbete la bragueta, hermana" Y yo en ese momento tengo ganas de reír a carcajadas y aplaudir a un mismo tiempo. Recuerdo también ese anuncio donde una pareja está cenando y al chico le cae una maceta en la cabeza. La chica le dice tranquilamente: "hazte así" mientras hace un movimiento de alejar algo de la cabeza con la mano. ¿Qué me sorprende de esto? ¿Qué es lo que me hace reír? La claridad. Las personas no estamos muy acostumbradas a que seamos claros en ciertas cosas, y hay una serie de situaciones sociales que nos resultan difíciles de solventar, o en las que preferimos callar por no saber cómo expresarlo abiertamente. La claridad a veces puede ser como un bofetón en la cara, y me hace pensar que quizá solamos vestirnos con máscaras antes de salir de casa, diciéndonos ante el espejo "sí, esta me queda ...

Lo que me salva

Lo que me salva...¿cómo decirlo? quizá no sea el CI, que no suele obrar milagros. Lo que me salva, de alguna manera, es mi capacidad de mantenerme a medias en los peores momentos, de callar cuando siento que puedo explotar, de llorar cuando estoy triste o siento miedo, de girarme hacia mí y preguntarme qué quiero realmente y seguir teniendo fuerzas para querer intentarlo, aunque sea difícil. Lo que me salva es ir poco a poco conociéndome, sintiéndome, identificándome a mí y a mi circunstancia. También tumbarme en un diván y llorar lo que creía que no merecía la pena. Soñar con que todo puede cambiar. Contar con vosotros. Saber que estais al otro lado del teléfono, o en la misma mesa que yo y mis problemas tomando cañas para pasar un buen rato, caminando a mi lado, manteniendo el tipo, hablándome con sinceridad desde lo que cada uno de vosotros sois. Lo que me salva es saber que todo pasa, y esa frase de que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante. Pensar que tengo toda ...

PARANOIA

Una idea. Un segundo. Ya está dentro. Y crece. Está creciendo. No puedes pararla. Todo es cierto, es cierto pero algo...algo no cuadra. Y no sabes si es lo que hay en tu mente o fuera, pero con urgencia quieres que alguien te diga si te estás volviendo loca o si es que ves la realidad de repente, una realidad escondida que se manifiesta en toda su crudeza. No es más que miedo. Un miedo extremo, imposible de controlar. Tu peor pesadilla de pronto ahí, rebotando contra las paredes de tu cráneo una y otra vez, flotando en el líquido raquídeo. Es ridículo. Es ridículo, lo sabes. Y piensas en todos tus antecedentes: alguien en tu familia quizá empezó por eso, por un momento de duda sobre el mundo que le rodeaba mientras intentaba darse una ducha para limpiar lo sucio que había en él. Y si abro la mampara igual todo cambia...y si sigo respirando así estaré hiperventilando y me habré provocado a lo tonto un ataque de pánico, imposible de frenar. Te dices: todo pasa. Todo pasa. No es cierto, n...

Tú.

Tú. No sé cómo expresarlo, pero verte me perturba el pensamiento. Me conduces a fantasear contigo en historias interminables hasta que desapareces de mi vista, con un acercamiento casi casto ahí afuera, pero el roce de tu mano en mi brazo durante un instante y esos besos distintos a los otros, marcados con tus labios en mi rostro, a modo de sello que perdura unas cuantas horas más...esos besos me hacen tiritar por dentro, querer seguirte en secreto por las calles a las que tú me llevaras, y cambiar el curso de la historia, convirtíendome en tu amante o en el motivo de tu risa, de tus miradas, de tu cuerpo. Me estoy volviendo loca, me digo. Y por eso le doy rienda suelta aquí, en este pequeño espacio. Aquí puedo decirme a mí misma que quiero una escena de película contigo como protagonista. Puedo decirme que ardo en un deseo físico y mental de tu cuerpo y tu sentido del humor. Que intento no mirarte demasiado para que no se me note. Pero cuánto querría un momento a solas, en una casa va...