Debería estar prohibido
Sólo atino a decirle: "debería estar prohibido" mientras contemplo en plena calle y durante unos minutos que se hacen eternos como una madre joven (Cuántos años tendrá? Quizá a esa edad yo no había echado siquiera mi primer polvo...o quizá sí pero no así!) trata a su bebito, que debe tener un año y va llenito de mierda y mocos, como si fuera un juguete que da la lata (recuerdo tener un muñeco de pequeña que se llamaba "babiñám" y que no hacía más que pedir galletas cuando lo activabas en el botón de la espalda. Me generaba tanto estrés su "quiero más, dame más" que tenían que apagármelo al ratito. Ahora me explico ciertas cosas...) Para empezar le grita, le grita mucho y el niño no para de llorar. Y cuando quiere subir y bajar por unas escaleras, explorando el mundo cual niño curioso, la madre le empieza a decir en un tono elevado y exasperante algo así como: "ya verás, te vas a caer, y cuando te caigas te caiste. Y voy a tener que llevarte al hospita...