Renacer

Nos miramos a los ojos y lo volví a ver: ese renacer que tantas veces nos ha acompañado después de habernos perdido. No puede venir un día sin sol después de haberle dado un significado a todo esto.

Me dices que formo una gran parte de lo que hay contenido en un cd, y entonces yo sé que lo sabes igual que yo, que en el fondo sigo estando como el poso en el café, en cada uno de tus días y especialmente en ayer. Me dices que quién sabe si mañana no volveremos a significar algo, que debes reconocer que la soledad te está matando. Y esas palabras en inglés me llegan directamente a mí,como un mensaje encriptado, que estoy apoyada en mi mano en una segunda fila sin poder salir de la elevación en lo abstracto, conteniendo unas lágrimas por nosotros. En aquella sala se escucha un secreto a voces, que nadie capta. No hay persona que sepa cuántas mañanas y tardes pasé viéndote rasgar las cuerdas, cómo me inundaba ese aire de tu garganta, cuántos títulos les puse a esas melodías. Nadie sabe que yo te miré por primera vez a través de esas dos canciones con las que abres la actuación, ni cómo me gustaba escucharte cantar liberado, ni cuántos coros preparamos para no dejar de cantar juntos. No puedo más que sonreirte si veo el mar tan cerca de mí, y contemplarlo en su plenitud, sentir la gravedad que ejerce sobre la luna, y mirar hacia el horizonte de un mañana.

Llega un adiós que se cuela entre otras muchas palabras, como quien no quiere la cosa. Comienza de repente y yo, que me conozco esa forma de decir tan tuya, entiendo entonces muchas cosas que se callan. Me tuve que ir. Me levanté de mi butaca al aplaudir y salí corriendo de la sala por no mostrar lo evidente. Acompasando mis pasos te escuché al fondo decir "perdón, me he distraido" Estabas viéndome alejarme. Siempre distrae cuando alguien sale de tu vida, sale del momento huyendo. Pensaste que me había ido, pero siempre vuelvo, y tu sonrisa me dio la bienvenida. Fue un gesto entre nosotros, como cuando nos sacábamos la lengua. Algo aparentemente sin significado que pasa desapercibido. Pero no para mí. No para ti. Tuve que salir a hacer que cada órgano de mi cuerpo volviera a su sitio, que el corazón bajara el ritmo, que las piernas dejaran de temblar, que mi mente controlara una emoción que amenazaba con estallar.

Tu música, la había olvidado, sigue siendo esa cura. Un manto de protección a modo de capa, donde yo puedo existir sin ser corpórea. Es la vía de canalización para mi esencia. Tu voz llega donde otros no llegan. He vivido dos meses sin ella, y al sentirla me he dado cuenta de que la echaba de menos.

Creo que, como dijiste una vez, el cierre de una etapa significa sólo la apertura de otra. Creo que nos veremos cerrar y abrir muchas veces más. Sé que llegará ese café, y me lo haces saber convencido. Sé que necesitas esto, que necesito esto. Que sólo podemos ser si nos sabemos siendo. Sé que cuando tú y yo nos miramos el universo se para. Es algo que se escapa de la lógica. Y que nos seguimos llevando más que a nadie. Sé que hay un futuro, y que nuestro momento aún está por llegar.

Había olvidado que me acompañas también en la distancia. Que tu música es lo que no se pierde con el tiempo, lo que gana en fuerza y energía.

Bienvenido al renacimiento de lo nuevo. Tómate tu tiempo para caminar, y nos encontraremos antes o después en los mismos pasos. Cuando tenga que ser.

Que la música siga sonando.

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