Un lugar

Sigo buscando tu lugar entre palabras y recuerdos. Sigo buscando la forma de poder comunicarte, si es que llega el día, todo lo que llevaba conmigo entonces y poder darte un por qué, una explicación coherente que faltó y se quedó flotando en el silencio. Sigo buscando el momento donde esto no me haga falta. Y cuando no lo necesite, llegará. Me sentiré liberada de una forma u otra, y ya no necesitaré de tu presencia para poder perdonarme y encajar las piezas.

Sigo buscando a qué viniste. Qué pretendías encontrar en mí que no te pude dar, para evitarlo. Qué pretendía encontrar en ti, para no buscarlo más. Qué simbolizábamos el uno para el otro cuando hablábamos de lo natural y del camino. Qué querías decir entre canciones, qué quería inferir yo.

Es cierto: lo idílico no es tan idílico. Cuando se trata de personas, no se debe endiosar nada. Cuando se trata de la tierra, no se puede vivir mucho tiempo entre las nubes. Aceptar que cometíamos errores fue algo que siempre nos costó. Porque queríamos elevarnos de algo que se nos hacía, a cada uno a su manera, insoportable. Prefiero que no haya posibilidad de satisfacer algo que debe permanecer como un momento mítico, porque sólo desde la carencia se puede crear, sólo desde la carencia se puede desear. Lo contrario es agotarse con la historia. Dejar de existir.

Pero sobre todo sigo buscando el lugar que ocupé yo en todo esto. Y entonces tendrá un sentido, sin ti.

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