Cambio

Me dices que no te hubiera conocido si eso no me hubiera pasado. No es una tontería. La vida es una concatenación de casualidades, de hechos que se entrelazan. Yo te respondo que no tiene nada que ver. Pero ahora que me paro a pensarlo quizá lleves razón. Lo que pasa es que me aferro todavía a ese punto de lo que no me tenía que haber pasado. Yo tenía tan claro mi destino. Eso me pasa, no es la primera vez, por aferrarme a una idea sin contemplar otras alternativas. Eso me pasa por querer mantenerme a flote en una tabla, y pensar que es la última oportunidad, LA oportunidad para mí. Algo así no me permite abrir los ojos a otras tantas cosas, y quitarse la venda es una cuestión de poco a poco.

Nunca me gustaron los cambios, he de reconocerlo. Y vinieron demasiados, muy rápidos, mientras le suplicaba a "algo" que dejara de girar por un momento y me permitiera el tiempo necesario para hacerme a la idea. Pero eso es el tiempo: no da tregua. También llevaba razón él cuando me decía "no hay tiempo para dudar, no hay tiempo para tener miedo" Quizá tampoco hay tiempo para echarse atrás. Quizá hay personas que no quieren dar pasos hacia el pasado. Yo siempre he pensado que en el pasado se encontraban muchas claves, y no he desechado la posibilidad de coger unos guantes de goma y ponerme a remover. También es cierto que el pasado puede jugar en mi contra, y dejarme atascada en una oleada de confusión. Me empeño tanto en cerrar...y en realidad empiezo a pensar que nada se cierra eternamente, sino que todo vuelve, como decía Nietzsche, de alguna manera, igual que la moda.

Acepto de buen grado vestirme con ropas que recuerdan a los setenta, y no acepto por otra parte que todo sea una posible reactualización de lo ya experimentado, un "lo mismo" aunque con matices diferentes.

Señor Didac, no sé quién eres todavía. Puede que nunca lo sepa del todo, porque los papeles van cambiando a medida que nosotros cambiamos. Pero lo cierto es que te pienso más de lo que me gustaría, y te extraño más de lo que creía que te extrañaría cuando no estás. Tengo que reconocerlo, entre otras tantas cosas que empiezo a escuchar de mí misma.

Nunca pensé que sobrevivieran los más fuertes, como decía Darwin, sino más bien lo interpreté como que sobreviven quienes se adaptan, y esto es lo que me gusta de su teoría. Me cuesta adaptarme. Pero en la vida se imponen ciertas cosas, y esta es una de ellas. Funcionalidad. Adaptación. Supervivencia. Vivir. Cambios.

Más me vale empezar a acostumbrarme a ello.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita