Actos
Qué distancia entre la mirada y los actos. Dicen que si nos fallan los signos, la mirada nunca miente. Tú tenías esa chispa tan de tus ojos cuando estás alegre. Esa curiosidad latente, esa energía. Luego callas con los labios, te tapas los oídos con las manos, contienes los gestos. Sabes hacer eso de ser frío y emocional en distintos momentos. Y eso de salir con el humor cuando te lo dicen. Sabes hacer eso de vendarte también los ojos si no quieres ver. Sabes demasiado, y ese es el problema. Y el mío el no saber. No nos ponemos de acuerdo ni en esto...
Sé que si me alejo vendrás. Cuando la primavera esté asomando a la ventana, para recordarme lo que eras. Para hacerlo presente.
Sé que te resistes a largarte sin más. La huella de unas palabras siempre van detrás de ti, como una sombra. Y vas abriendo puertas sin cerrarlas, abriendo ventanas a las que no te asomas. Entonces yo me pregunto que en qué quedamos, y me siento mareada de tanta vuelta.
Pero no quedamos en nada. Sólo en dejarlo estar. En dejarlo flotar. Y si nos alcanza, haremos que nos pilla por sorpresa. Eso es lo que te engancha a la vida, el no saber. Y lo que más te crispa. Porque en el fondo, cariño, vives en el mundo de la necesidad de tenerlo todo claro. Vives en mundo del control. Te quedas como bloqueado cuando te digo sutilmente que eso es lo que eres, y que yo acepto a medias hasta que me canse. Y entonces saltas con el tiempo...Tu comodín.
Qué fácil escribirlo. Qué complicado vivirlo y actuar en consecuencia.
Sé que si me alejo vendrás. Cuando la primavera esté asomando a la ventana, para recordarme lo que eras. Para hacerlo presente.
Sé que te resistes a largarte sin más. La huella de unas palabras siempre van detrás de ti, como una sombra. Y vas abriendo puertas sin cerrarlas, abriendo ventanas a las que no te asomas. Entonces yo me pregunto que en qué quedamos, y me siento mareada de tanta vuelta.
Pero no quedamos en nada. Sólo en dejarlo estar. En dejarlo flotar. Y si nos alcanza, haremos que nos pilla por sorpresa. Eso es lo que te engancha a la vida, el no saber. Y lo que más te crispa. Porque en el fondo, cariño, vives en el mundo de la necesidad de tenerlo todo claro. Vives en mundo del control. Te quedas como bloqueado cuando te digo sutilmente que eso es lo que eres, y que yo acepto a medias hasta que me canse. Y entonces saltas con el tiempo...Tu comodín.
Qué fácil escribirlo. Qué complicado vivirlo y actuar en consecuencia.
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