Compañero

No se trata de que una persona sea o no tu camino. Quizá no estamos destinados a nada, sino que simplemente vamos existiendo para encontrarnos a nosotros mismos, y una parte de nosotros (más o menos grande) va existiendo para los demás. Por eso el escuchar que alguien se va de tu lado para encontrar su camino me parece un concepto erróneo de base. Se puede encontrar ese camino hacia uno mismo igualmente, la idea sería más bien que hay personas que te acompañan en él, que hay personas con quien te encuentras, a quien dejas atrás o que siguen el mismo ritmo que tus pasos. Pero nunca supone una incompatibilidad, ni un bastón sobre el que apoyarse, ni un obstáculo. Sólo es un viajero más que te mira y te dice "hoy hace buen tiempo" y te recuerda de vez en cuando que aunque estés cansado el sol va también contigo cada día, exclusivamente dentro de ti. De eso se trata una amistad, de eso se trata también una pareja. Lo que pasa es que la mirada de la pareja que te acompaña tiene una simbología diferente. De alguna manera te dice: me comprometo a caminar contigo por duro que sea. Te recuerda que llevas agua en la mochila, y que se puede dejar atrás el peso innecesario para continuar. Está a tu lado pero no piensa por ti, ni sigue por ti, ni se para por ti. Si alguno de los dos sigue caminando en algún momento alguien puede apretar el paso hasta alcanzarlo, o quizá escoger un atajo y saber si estará o no.

El compañero es aquel que te pregunta qué tal cuando llegas a casa, o que te da un abrazo en el momento adecuado, y calla cuando no hay nada que decir. Es aquel que comparte algunas de sus cosas contigo, que te las hace saber, que te piensa a veces...pero no el que te carga. El compañero es muchas funciones en una, y tiene su propio sentido en un sentimiento de alegría al verle a tu lado. Se sustenta en lo positivo, no en lo negativo. Se sustenta en el saber la individualidad y en permitir que de vez en cuando surja, cual ramificación, un "nosotros" espontáneo y sincero (pero nunca será el tronco)No es el padre que se queda sin comer para ver cómo te alimentas, sino el que parte el pan en dos partes casi equitativas si te ve con hambre. O el que te ofrece un trago de su botella cuando tienes sed. Es el que no te pide nada a cambio. Sólo que estés mientras quieras estar.

El compañero es el que te acepta por lo que eres, el que respeta lo que eres y el que confía en lo que llegarás a ser, después de ti. Es el que entiende que no se puede cuadrar un círculo, y se mantiene como cuadrado o como círculo. Es el que no quiere fundirse sino multiplicarse. Es la conversación donde nacen ideas, no donde son cuestionadas o aceptadas sin más. Es el igual con igual o distinto sexo, el que te sabe y te conoce más que nadie. El que te confiesa sus secretos y te hace cómplice de ellos. El que se une en la lucha. El que se desarma ante la discusión y se pone a negociar sin dobles juegos. Es el que te recuerda que siempre se puede crecer, y que ese crecimiento es personal. El que te da un consejo pero no te impone. El que te contempla desde lo lejos y no se mete. El que te trata desde la humanidad y te comprende humana.

El compañero es un concepto que escapa a cualquier etiquetación, que atraviesa los distintos niveles que pueden componer una relación. El compañero es de esencia, no de materia.

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