Esgrima

Mide la fuerza del contrario. Aprovecha el equilibrio y el desequilibrio. No te acerques demasiado. Utiliza espadas que no cortan, cuya punta redonda rebota sobre el traje que protege. Pon una red en tu cara y observa desde el interior lo que hay fuera. Siente tu cuerpo de pluma moverse esquivando el ataque. No permitas que te vean demasiado. No permitas que averiguen tu estrategia. Viste de blanco lo que eres, y no cierres los ojos si no quieres ver que has perdido. Manten alerta los sentidos, porque ellos te salvarán de la derrota. No flaquees, no dudes, no te dejes derrumbar. Ninguna batalla, aunque simulada, fue un juego sin sentido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita