Intermediarios

Desconfío si te pones en el centro. El único centro de una historia son sólo dos, independientes y con su propio mundo. No hay incursión posible en una unión. Ni es adecuado escuchar lo que no es cierto de ti, lo que dista de la verdad del otro. Sólo de forma directa se entiende la gente. Sólo acudiendo a la fuente se obtiene el agua que sacia la sed.

No quiero más cuidadores, y menos si se autoproclaman, orgullosos, como tal. Me da la sensación de que no quieren que crezca, si crecer significa no necesitarlos. Fomentar la dependecia en una relación es siempre insano. Echarlo después en cara, como si fuera algo tuyo y no suyo, es doblemente innecesario y disfuncional.

No necesito intermediarios. Tengo mi propia forma de llevar lo que me rodea. Las distorsiones cognitivas de la gente ya me trajeron suficientes problemas con otros. Si quieres saber de mí, mírame a los ojos y obtendrás la respuesta que buscabas. Pero no lo hagas por caminos estrechos, ni tires por la calle de en medio. No encontrarás allí lo cierto, ni lo mío, ni lo que tiene que ver contigo. Sólo encontrarás piedras que te harán tropezar una y otra vez. La visión que otros tienen de mí es sólo eso: su visión. Las palabras que otros dicen de mí son sólo eso: sus palabras. Por eso no me importa lo que piensen, y a menudo les dejo en su bendita ignorancia. Si les sirve, no puedo desmontarla. Si escuchan como si fueran verdades, estarán más perdidos que el que las busca dentro. Adelante: distorsiona mi imagen.

Pero quiero hacerte saber algo: lo que haces es inútil. Preocuparte no lleva a nada. Preguntar por mi vida a otros, te dará pocos resultados. Confiar en que esos otros me cuiden en vez de hacerlo yo misma, es poner la confianza en donde no cuadra bien.

Si algún día quiero escuchar algo de ti, te preguntaré directamente. Y me creeré más o menos lo que salga de tu boca, pero al menos será tuyo, y no de otros.

Cómo le gusta a los demás sentirse imprescindibles para mediar. Pero no pienso coronar como rey o reina a quien nada tiene que ver en esto. No me gusta que decidan su papel si yo no se lo he dado. Y menos me gusta que tú contribuyas a endiosar a quien ya se cree un dios entre nosotros.

Entre nosotros no hay nada que no sea distancia o ausencia de palabras. Deja de acortarla y de buscarlas donde no están. No te ayudará a encontrarme, sino a perderte aún más entre tu confusión y tus dudas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita