It´s a pity!

Una relación empieza por naturaleza, y se acaba porque uno de los dos lo deja. Ser honesto a uno mismo está muy bien, pero no eres honesto si te olvidas de otras cosas, si sesgas lo vivido a tu favor. Sólo te tapas los ojos, engañándote. Buscas la justificación después, y eso ocurre cuando algo es injustificable. Una relación progresa si dos deciden que lo haga, si se sientan a hablar de los problemas e intentan solucionarlo. No progresa cuando cada uno tira del hilo hacia un lado. Claro, se rompe la cuerda y suele provocar ese efecto látigo que azota fuerte, y joder, menudas marcas deja... Cómo puede progresar algo conjunto si uno de los dos tira la toalla...menuda estupidez.

Las obligaciones, los agobios y las discusiones son naturales en la medida en la que se encuentran en el día a día. Pero no son plato de buen gusto. Para NADIE. Bueno, espera. Me olvidaba de que mi personalidad conflictiva disfruta de lo lindo con todas esas cosas. De hecho, no vivo más que para experientar la tensión, la rabia, la tristeza, la frustración y la decepción que puede generar una discusión...mmm...me va la marcha. Lo prefiero a la tranquilidad, la libertad, la alegría y la risa. Soy así de rara.

Escribo esto únicamente obligada por las circunstancias...claro. Mi voluntad se ha ido de vacaciones hace tiempo. En realidad, todos nos obligan a todo, nos agobian, nos presionan, nos piden cosas ilógicas...el mundo está loco, definitivamente. En realidad, me quedé con el cacho de cuerda que se rompió de tanto tirar y ahora la uso de látigo en mis ratos libres. Utilizo también pistolas para poner en la cabeza de alguien en busca de respuestas. Pero esto sólo lo hago si la situación es muy extrema. Luego el olor a pólvora es difícil de quitar de las manos y la ropa, y mi detergente no es tan potente.

En fin, que disfruto cuando la vida está patas arriba, cuando tengo a alguien a quien presionar para que me conteste a algo sin sentido. Como Maquiavelo disfrutaba de disparar a sus sirvientes cuando les pedía que subieran a arreglar el tejado. Si soy tan sádica no sé qué hago suelta por la calle...ya saben, soy un peligro público. Pero creo que es común en esta tierra que alguien resulte un peligro mayor cuando dice las cosas claramente.

Una lástima.

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