Cajas de cartón
Decías "construyendo un ataúd" y me hace pensar que los muertos pueden, a veces, removerse en sus tumbas e incluso levantarse a saludar. En otras ocasiones se produce ese último estertor, un mero acto reflejo del cuerpo, que sorprende tanto a los que están alrededor, observando en vivo la muerte. Sí, fue una de las mejores cosas que escribiste, pero también sabías hablar muy bien sin letras y a través de la niebla decías cosas sin decir, sacabas secretos a la luz. Creo que lo que más daño hace es lo no dicho, sin embargo. Lo que de niños nos niegan, la información que intenta esconderse. Al final todo sale, y más tarde o más temprano se abre la caja de Pandora con todos aquellos felices días manchados por motas de polvo, como las gotas azules que aparecían inexplicablemente en tu rostro y que te empeñabas en limpiar. Supongo que me hace gracia: ahora han salido muchas más. Lo descubrí al abrir mi propia caja, donde guardo miles de muñecos de cera, donde nos guardo a nosotros. La abrí en pleno ataque de nostalgia para intentar averiguar qué decían tus ojos en aquel momento, qué no encontraba ya en su brillo o en su ausencia. Pero si algo estoy aprendiendo es que no hay respuestas categóricas, sino que todo es de alguna forma a medias, aunque a veces el tiempo descubra lo que nosotros por nosotros mismos no pudimos descubrir... un día.
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