No ha habido mucha interacción positiva entre nosotros, por no decir ninguna. Como excepción las dos únicas veces que te he visto, en las que ha parecido que podíamos meternos en un paréntesis y ser amables y sinceros el uno con otro. Es una pena. Me indica que hace tiempo que dejaste de estar en todo esto. Que quizá hace tiempo también que dejaste de valorar lo que teníamos. No sé qué ha pasado. Tampoco si algún día lo conseguiré saber, o si no hay respuestas, igual que no hay caminos que parezcan unirnos más. Se acabó la buena energía, el cariño, el cuidar las formas. No hay manera de apelar al respeto. No lo hacemos, ni tú ni yo. No hay manera de apelar al amor. Creo que me quedé sola en esto. No hay tampoco palabras que no sean un "yo te obligo, yo te agobio, yo soy conflictiva, yo no soy..." y me hace pensar en que quizá, aunque me cueste, todo esto murió mucho antes de lo que hubiera esperado y deseado. Me hace pensar en un no definitivo. En un verdadero cierre, en que quieres continuar sin mí, sin mí por completo, de ninguna manera en tu vida, con nada que pueda aportarte. Ya no te interesa. Cómo seguir escribiéndole a una muerte en vida...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita