Cambio

Lo dije hace años, cuando los españoles no paraban de quejarse de los inmigrantes que venían. Las puertas del país abiertas para quien no podía quedarse en realidad. Me quejé de esas maravillosas frases de mis compatriotas sobre los países de origen de dichas personas, y me di cuenta de esa parte humana que me caracteriza. Me puse en su lugar, y ahora no puedo decir que no siga estando en él. Apuesto por las mezclas, la diversidad, la convivencia y la libertad. Apuesto por el progreso. Y la mezcla es progresar. Dije "España tiende a radicalizarse, y dentro de unos años no me extrañaría que la derecha extrema tomara el poder por mayoría, volviendo con ello a esos tiempos donde los jóvenes se quejaban porque un hombre bajito y acomplejado había decidido gobernarnos a todos, así sin más" Y nadie me escuchó.

Esta mañana me he puesto a analizar después de haber escuchado la radio y estaba contenta. Me siento orgullosa de que la población de mi edad se mueva y se coloque en sol para decir que basta ya de tanta tontería y de meter mano a la democracia. Me siento orgullosa de saber que la gente se queja, y de que UPyD haya conseguido un puesto en el parlamento madrileño, con sus aires nuevos. Soy consciente de que se está produciendo un cambio. Y también apuesto por el cambio, especialmente en lo social (lo personal ahora lo dejaré a un lado)

Pero tiemblo al enterarme de que unas 4.000 personas metieron en un sobre su voto para que un partido radical saliera en la ciudad cultural-patrimonio de la humanidad en la que vivo. Y me pregunto quiénes fueron. Si aquellos que tienden a decir "esto con Franco no pasaba" o los jóvenes, o los de mediana edad. En cualquier caso, me parece una locura. Y recuerdo aquella frase que citaba y me pregunto qué le esperará a mis hijos. Si el cambio, tan ansiado, será para mejor o supondrá un retroceso. Y me digo a mí misma que son tontos. Que quienes estuvieron deberían haber intentado hacerlo mejor. Un poco mejor, hombre, y menos cejas...que las tejas se nos caerán encima algún día y nos llevaremos las manos a la cabeza. De alguna manera eso ha ocurrido. Así que ahora sólo digo que mucho cuidado, y me siento a observar en mi pasividad este cambio histórico social. Y me digo a mí misma que haré todo lo posible porque lo que queda por venir sea mejor. Que me da lo mismo un nombre o un lugar que otro en el continuo. Sólo quiero que quien sea haga lo mejor para todos. Y en todos incluyo a los jóvenes sin vivienda y en paro, a los sin techo, a los inmigrantes y a todo aquel que quiera incluirse. Pero no a la radicalización. Eso no, porque no creo que sea la solución.

Se abre una reflexión para todos, y yo hoy quiero participar en ella a mi manera.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita