La bragueta bajada
Estamos reflexionando sobre un tema y Sira quiere dar su opinión. La expone, y una vez terminado el discurso se dirige a su compañera de al lado y le dice: "súbete la bragueta, hermana" Y yo en ese momento tengo ganas de reír a carcajadas y aplaudir a un mismo tiempo.
Recuerdo también ese anuncio donde una pareja está cenando y al chico le cae una maceta en la cabeza. La chica le dice tranquilamente: "hazte así" mientras hace un movimiento de alejar algo de la cabeza con la mano.
¿Qué me sorprende de esto? ¿Qué es lo que me hace reír? La claridad. Las personas no estamos muy acostumbradas a que seamos claros en ciertas cosas, y hay una serie de situaciones sociales que nos resultan difíciles de solventar, o en las que preferimos callar por no saber cómo expresarlo abiertamente. La claridad a veces puede ser como un bofetón en la cara, y me hace pensar que quizá solamos vestirnos con máscaras antes de salir de casa, diciéndonos ante el espejo "sí, esta me queda especialmente bien" que nos hacen complicado llegar al otro y fácil mantenernos dentro de nosotros mismos sin correr riesgos. Hay muchos tipos de claridad, y el límite de aquello que se puede o no decir no creo que sea tanto la educación social, sino más bien el respeto. Pero es ésta una palabra con tantas acepciones como personas, con tantos límites como puntos de vista. Yo abogo por ser clara sin traspasar el límite de hacer que el otro se sienta ridiculizado ante otros, ni herido en su persona. Para ello quizá haga falta, junto con cierta educación y respeto hacia el otro, cierta capacidad de observación del carácter de cada uno. No le digas a una persona nerviosa que se relaje, ni le digas a un tímido que se lance. Tampoco se te ocurra decirle a una barbie que tiene caspa en la cabeza, o a una mujer que parece que se le van a salir las tetas del escote...Pero esto es casi cuestión de intuición. Hay personas que, para mi gusto, se pasan con la claridad y la utilizan como arma arrojadiza, su forma de defensa, casi hiriente. Suelen ser las que se vanaglorian de serlo en todas las situaciones (cuando más bien lo digno de admirar es la capacidad de adaptarse al otro y a la situación) y añaden, como coletilla "yo soy así" Uff...malo.
Pero sigo pensando en mi interior que si todos fueramos un poquito más claros en lo que pensamos, sentimos, consideramos o no apropiado...la comunicación sería más fluida y fácil.
"Mi libertad termina donde comienza la libertad del otro" Y a veces es un margen amplio donde podemos aprender a desenvolvernos con naturalidad y espontaneidad.
Recuerdo también ese anuncio donde una pareja está cenando y al chico le cae una maceta en la cabeza. La chica le dice tranquilamente: "hazte así" mientras hace un movimiento de alejar algo de la cabeza con la mano.
¿Qué me sorprende de esto? ¿Qué es lo que me hace reír? La claridad. Las personas no estamos muy acostumbradas a que seamos claros en ciertas cosas, y hay una serie de situaciones sociales que nos resultan difíciles de solventar, o en las que preferimos callar por no saber cómo expresarlo abiertamente. La claridad a veces puede ser como un bofetón en la cara, y me hace pensar que quizá solamos vestirnos con máscaras antes de salir de casa, diciéndonos ante el espejo "sí, esta me queda especialmente bien" que nos hacen complicado llegar al otro y fácil mantenernos dentro de nosotros mismos sin correr riesgos. Hay muchos tipos de claridad, y el límite de aquello que se puede o no decir no creo que sea tanto la educación social, sino más bien el respeto. Pero es ésta una palabra con tantas acepciones como personas, con tantos límites como puntos de vista. Yo abogo por ser clara sin traspasar el límite de hacer que el otro se sienta ridiculizado ante otros, ni herido en su persona. Para ello quizá haga falta, junto con cierta educación y respeto hacia el otro, cierta capacidad de observación del carácter de cada uno. No le digas a una persona nerviosa que se relaje, ni le digas a un tímido que se lance. Tampoco se te ocurra decirle a una barbie que tiene caspa en la cabeza, o a una mujer que parece que se le van a salir las tetas del escote...Pero esto es casi cuestión de intuición. Hay personas que, para mi gusto, se pasan con la claridad y la utilizan como arma arrojadiza, su forma de defensa, casi hiriente. Suelen ser las que se vanaglorian de serlo en todas las situaciones (cuando más bien lo digno de admirar es la capacidad de adaptarse al otro y a la situación) y añaden, como coletilla "yo soy así" Uff...malo.
Pero sigo pensando en mi interior que si todos fueramos un poquito más claros en lo que pensamos, sentimos, consideramos o no apropiado...la comunicación sería más fluida y fácil.
"Mi libertad termina donde comienza la libertad del otro" Y a veces es un margen amplio donde podemos aprender a desenvolvernos con naturalidad y espontaneidad.
Comentarios
Publicar un comentario