Quizá

Estaba cansada. Deseando apoyar la cabeza sobre mi almohada y dormir. Dormir...últimamente le doy la importancia que tiene precisamente por no tener horas para hacerlo, o dedicarlas a otras cosas. Pero me despertaste el cuerpo sobre un asiento de tela inclinado hacia atrás, y no pude más que seguir el deseo que inspirabas. Y así, hora tras hora, nos sorprendimos amaneciendo un nuevo día y yo dije "está amaneciendo" y él quiso olvidar el tiempo. Pero yo, tumbada en aquella cama desconocida aún, me di cuenta de que el tiempo deja huella cuando pasa, y que el miedo no deja de acompañarme. Quizá más que el miedo la duda. Y me escucho pensando si eso será realmente lo que quería. Si mi vida se torció en un momento del camino...pero qué quieres que diga ante eso: que ya es sólo pasado. Y que no puedo hacer más con lo que se escapó de mis manos, lo que está lejos, lo que no es sólo mío. No hay tiempo, sin embargo, para lamentarse más. He decidido simplemente adaptarme por primera vez. Seguir los pasos adonde quiera que me lleven finalmente. Vivir a coste cero. Para mí, con otros al lado y nunca demasiado dentro. Quizá he madurado, quizá he cambiado, quizá no sois más que recuerdos. Quizá nunca existimos de forma tan real como me siento a mí misma ahora. Quizá sólo fue todo un gran espejismo donde no me vi reflejada y que no me calmó la sed. Quizá me dedique a engrosar la lista de nombres a mis espaldas. O quizá quiera quitarme la mochila un momento y descansar. Puede que no seas más que experiencia. O puede que me vea convencida (como tú lo estás) de querer ver amanecer día tras día entre tus sábanas azules y tu sonrisa.

quizá...

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