Quiero creer que es cierto.
Que es posible sentir de nuevo,
el huracán por dentro.
Pero me asusta por momentos
el pensar cuánto tiempo durarán
tus fundamentos.

Si alimento tus deseos
y te digo que me quedo
¿cuánto tiempo?
¿cuántas veces más
hasta cansarte,
o agotarme de llamarte
sin respuestas?

Que lamento,
más que haber perdido
en el camino tu recuerdo,
haber apostado sin remedio,
haberme consumido al esperarte,
como el cigarro entre mis dedos
como la luz de la mirada
que se apaga y que no alcanza
para encender tu adormecida confusión.

Y ahora dile al corazón,
que no hay posible solución
mas que volver a empezar
y jugarse los días al azar,
así, sin más.
Sin añorar
sin apelar a la razón.
Borrando todo con tus pasos.
Rompiendo lazos
que me ataron a una vida
sin sentido ni salida.

Dime que te entienda y que te crea
Que te vea
con un nombre y una voz
Con un tal vez...
dame un por qué
quitarme el disfraz
que me viste,
para ser sólo yo y contigo.
o yo...
contigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita