Me pregunto...
Por qué ese empeño pesimista en ti. Nadie concede los deseos, pero no está de más pedirlos por si acaso. Nunca te he contado la cantidad de deseos que se me han cumplido...claro. Pídeselos a la luna llena más que a unas velas. A mí me ha hecho más caso, y es que al final es una mera cuestión de que creas. En algo. Pero no en la iglesia, por favor. Mucho tendrías que haber cambiado...
Me pregunto quién está a tu lado y en qué mirada imaginas una vida juntos. A quién le permites quedarse a tu lado. No lo sé. Pero de alguna manera me gustaría formar parte de eso, y acompañarte por los años con ese aire tan cercano y frío que desprendes a la vez. Verte feliz y realizado. Hay cosas que no cambian, así que no es excusa. Y no dejaré de decirte que me importas.
Tampoco creo que haya que manterse estático en tu personalidad. Y me pregunto quién te dijo aquello de que no cambiaras nunca. Lo bueno es cambiar, evolucionar, aprender, crecer, moverse...y la vida es eso, una eterna dinámica de idas y vueltas, de deseos e ilusiones que se cumplen o que te rebotan cuando menos lo esperas y se estrellan contra muros de hormigón. Pero sólo tenemos esto, Didac. Y los años pasan y nosotros decidimos cómo llenarlos en parte. La vida es nuestra mente. Y aunque la tuya esté cerrada, la presiento como algo atormentada. Si yo tuviera que pedir un deseo por ti, querría que estuvieras tranquilo, simplemente.
Me pregunto quién está a tu lado y en qué mirada imaginas una vida juntos. A quién le permites quedarse a tu lado. No lo sé. Pero de alguna manera me gustaría formar parte de eso, y acompañarte por los años con ese aire tan cercano y frío que desprendes a la vez. Verte feliz y realizado. Hay cosas que no cambian, así que no es excusa. Y no dejaré de decirte que me importas.
Tampoco creo que haya que manterse estático en tu personalidad. Y me pregunto quién te dijo aquello de que no cambiaras nunca. Lo bueno es cambiar, evolucionar, aprender, crecer, moverse...y la vida es eso, una eterna dinámica de idas y vueltas, de deseos e ilusiones que se cumplen o que te rebotan cuando menos lo esperas y se estrellan contra muros de hormigón. Pero sólo tenemos esto, Didac. Y los años pasan y nosotros decidimos cómo llenarlos en parte. La vida es nuestra mente. Y aunque la tuya esté cerrada, la presiento como algo atormentada. Si yo tuviera que pedir un deseo por ti, querría que estuvieras tranquilo, simplemente.
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