Reencuentro

Me quejo de que él siempre aparece en mis sueños a pesar de mi empeño en quitármelo de la cabeza, y esta noche ocurre un milagro: se introduce un nuevo protagonista, que nada tiene que ver con el anterior. Es un viejo conocido que aprece como renovado, y mi deseo hacia él también. Se sitúa en una especie de cubículo de dos por dos en el que parece hacer su vida, y que se llena de repente de muchas mujeres jóvenes que están de fiesta (por fin las fiestas no me despiertan) Entonces yo camino alrededor, escondiéndome de todos ellos, y de vez en cuando él sale directo hacia mí para decirme algo o darme un beso. Uno de esos besos apasionados que sólo existen en los sueños. Camino, me alejo. Camino por las calles empedradas de un pueblo contemplando atardeceres. Vuelvo a ese escenario casi de teatro para encontrarme de nuevo con él. Yo sé que él de alguna manera me desea y compartimos algo, pero ¿qué?

Entonces despierto con la sensación de que ha sido un sueño lleno de erotismo y emoción, y de haber estado acompañada y unida a él durante unas horas (breves pero intensas) en las que ninguno de los dos éramos lo que somos hoy. He podido contar con él a mi manera, y eso me ha hecho sonreír esta mañana.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita