Estoy esperando bajo el sol. Tengo buenas sensaciones de domingo. Te veo aparecer en tu coche, con la ventanilla bajada y me saludas con el brazo de tu tatuaje. Llevas el pelo más largo y te has hecho una coleta. Gafas de sol y una camisa oscura. Pareces un motero sin moto, y esa imagen me resulta familiar y a la vez extraña. No me cuesta saludarte pero no sé ya quién eres. Sólo me gusta tu nueva imagen. Es fácil empezar a hablar cuando piensas que tienes frente a ti a esa persona con la que has compartido casi dos años de tu vida, casi a diario. Esa persona a la que le has contado tus pensamientos inconfesables, tus mayores temores, tus ideas de vida. Me he desnudado ante ti muchas veces, pero ahora estoy frente a un desconocido que conozco demasiado bien, y sólo puedo ser yo misma, espontánea y sonreírte. Porque una sonrisa, casi por reflejo, genera otra si te están mirando. Me cuentas y te veo tan...cambiado, tan bien. Estás bien sin mí y yo me alegro. Ambos hemos avanzado por nuestros caminos, que siento en paralelo y distantes a un mismo tiempo. Cómo decirte entonces lo que han sido todos estos meses. No hay espacio para ello, si todo es tan nuevo y positivo. No puedo abrirme, y queda en un nivel superficial. Una de esas tantas interacciones que ya me he acostumbrado a tener. Aunque quisiera encontrarte, el que fuiste ya no existe. Ya no está más que en mi recuerdo, algo distorsionado,seguro. Y ahora pensarás en que las palabras se las lleva el viento, y que conmigo el viento debe soplar rápido. Yo sólo...me siento tranquila cuando estás. Me siento cómoda paseando sin ninguna dirección concreta, sin tener que pensar demasiado, sin tener que explicar ciertas cosas.
Lo siento. Al final acabo metiendo la pata porque el que no te necesite no significa que no te eche de menos. Y estoy teniendo un día de perros. Me pregunto si tú lo llevarás mejor que yo. Y me sigue faltando la respuesta.
Lo siento. Al final acabo metiendo la pata porque el que no te necesite no significa que no te eche de menos. Y estoy teniendo un día de perros. Me pregunto si tú lo llevarás mejor que yo. Y me sigue faltando la respuesta.
Comentarios
Publicar un comentario