Aquellas pequeñas cosas (a todos a los que os quiero)

En la soledad de mi habitación, en ese momento que una tiene a solas y repasa mentalmente el día y sus sensaciones, se me vienen a los ojos lágrimas de emoción. Ya sabeis que llevo un tiempo estando más sensible a ratos. A otros más "cojonuda", como alguna de vosotras me habeis comentado con cariño y entre risas. Todo forma parte de una etapa en la que empiezo a ver la luz, pero que no ha sido fácil, como bien sabeis.

y he de deciros que vosotros formais una parte importante de ese apoyo, de esa fuerza que me ha tocado sacar de dentro cada mañana para levantarme y tener la esperanza de que todo cambiaría algún día no muy lejano. Formais parte de mi vida, de mi historia, cada uno de forma diferente, individual. Sin vosotros todo hubiera costado un poco más, pero las risas compartidas, la confianza que depositais en mí, el respeto y la aceptación que nos tenemos, la amistad que nos une, me ha hecho romper los muros entre los que me he sentido encerrada para valorar el compartir más que en ningún otro momento.

Sólo quiero daros las gracias. Porque estoy recibiendo una cantidad de cosas que no esperaba de vosotros. Porque confío más en la bondad del ser humano, yo que me he caracterizado durante un tiempo por esa prepotencia como escudo protector. Junto a vosotros he aprendido que una sonrisa lleva a otra sonrisa como respuesta, que una confesión genera otra, que la confianza es una tela que se va entretejiendo con el tiempo y que en los peores momentos (aunque uno tenga que sentirse solo) en realidad no está solo.

Pienso al escribir esto en un mail que me llega de uno de vosotros diciéndome que quiere estar conmigo el día de mi cumpleaños.

Pienso en vosotras, chicas, en los viernes que estamos compartiendo y en que viene otro más, en el que valoro especialmente vuestra compañía. Ya sabeis...yo también pienso "thanks God is friday"!!!

Pienso en ese mail escrito en una operación secreta con el objetivo de que me sienta bien, y me sorprende el bonito atrevimiento del que se considera tímido.

Recuerdo el empezar la mañana con rutas alternativas junto a quien se ha hecho rogar para acudir el sábado, pero que finalmente estará.

Me pruebo un vestido que no esperaba, tan de mi estilo (cómo me habeis captado) de las ocho compañeras con las que trabajo y sonrío ante el detalle.

Pienso en ti mientras lloras un viernes relatándome algo difícil, y me siento afortunada por haber sido yo la persona con quien has decidido compartirlo.

Se me vienen tus lágrimas, pequeña nínfula, mientras pones en palabras, y sólo puedo sentir que siempre estaré ahí y que te ha costado dos años contarlo, pero al final era yo quien estaba escuchando junto a ti.

Recuerdo el abrazo con tu camiseta a rayas, la noticia de que por fin has encontrado a alguien, y se me vienen las noches que dormimos juntos en tiempos difíciles, cuando yo simplemente necesitaba alejarme de todo lo que me estaba rodeando y tú me prestaste tus oídos, tu apoyo, y fuiste el colchón.

Me alegro de verte de nuevo y que hablemos después de unos años separados, que sigamos con las mismas bromas de siempre y saber que vamos a ser ya licenciados. De poder decirte que gracias a ti empecé a escribir hace unos años, y ha sido mi mejor herramienta terapéutica.

Me imagino, chicas, que esteis en mi fiesta hippie y tan sólo vuestra presencia me hace sentir de alguna manera en casa. Habeis estado en todo momento escuchando el relato de toda mi caída, y nunca os habeis asustado como para salir corriendo.

Gracias a todos. Porque para mí, que he tendido a ser más bien antisocial, no hay mayor regalo que saber que estais. Y a todos os llevo conmigo cada uno de estos días, llueva o haga sol, de una manera especial.

A: Sariti, Irene, Inés, Jorge, Diego, Emi, Julia, Olga, Fran, Xavi, Paola, Andrea, Rocío, Sara, Bea, Gari

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita