Vacío

Intentaba escribir algo poético que pudiera explicar algo tan simple como el vacío. Y cuando pensaba en vacío me lo representaba como ese momento. Es el momento a solas de la noche, de meterse bajo un nórdico después de un día de frío. Pero en ese momento el vacío se me aparecía como una fantasía. Una fantasía que ocupaba tu ausencia y la llenaba de ti. Imaginaba que al girarme sobre mi hombro izquierdo ocuparía por fin mi lado de la cama. Y tras de mí, tu cuerpo, tu olor, tu piel, tu aliento en la nuca. Entrelazabas las piernas como lo hacías antaño, y me envolvías con tu brazo fuerte, cogiendo mi mano a la altura del corazón. Yo la llevaba lentamente hacia mi rostro. Siempre tuve que dormir con algo que me rozara el rostro (en otra época que ahora conozco bien, cubría tu ausencia el edredón o la manta) y me encantaba que fuera algo que tuviera vida. Tu mano...esa que recorría rincones ocultos y que acariciaba mejillas y labios, y que rompía objetos, y que rasgaba el aire con miles de movimientos. El vacío era eso. Tener que imaginar ese gesto tan simple. Cuando lo tuve no le di importancia. Más bien te decía "hoy te toca abrazarme a mí" y dormía tranquila. Ahora tengo muchas opciones en que pensar cuando me voy a dormir. Pero si me siento sola hago que vuelvas volando hacia mi lado, hacia tu lado de la cama, y lo vuelvas a ocupar con tu figura y mi deseo. Hago que seas eterno, al menos esa noche.

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