Me pregunto

Se me juntan palabras, ilusiones, ideas, soledad. Se me junta todo, pero más que nada aparece el sol en un horizonte nublado. No fui experta en terminar lo que empecé, ni en responder a preguntas sobre quién eras. Contengo mi intensidad y mis maneras, mi interés y mi impaciencia. Contengo mi ser para que no vuele junto a la idea de ti, junto a la idea de una representación que nunca será igual a la correcta. Pero te imagino, y no puedo evitarlo, como una enredadera llena de flores en esta primavera que no llega. Tus ojos sobre mis palabras, sobre lo que yo soy a través de lo que escribo. Te intento averiguar: tus pasos, tus gestos, tu forma de querer, si en este instante estás solo o acompañado, o en qué piensas. Te intento encontrar en los posos de un café que se quedan en el vaso, como si no fueran nada en realidad. Te intento alcanzar con esa frase de alargar la mano y tocarte, tocar mi fantasma y el tuyo. Esperar que coincidan en un instante mágico. Esperar que se reconozcan como dos viejos amigos. Pero el motor se acelera ante saber que estás, en algún lugar, abriéndote preguntas como yo, o dando respuestas a cosas nimias. Me pregunto hasta dónde llegará, hasta donde llegaré yo en este mayo que comienza. Si seré capaz, si será sólo un sueño, si serás tú o el otro o el de más allá, o solo yo. Si esto es mío o de los dos. Si esto es algo. Si eres el muerto al que tengo ya que empezar a enterrar, en esta sucesión de despedidas y lamentos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita