Canción. 26 marzo 2011
Cuando la vida se te escapa en una historia,
cuando la mente y la memoria no son capaces de olvidar.
Cuando te marchas sin decir adiós, sin mirar atrás.
Cuando me faltas...
El mundo gira sin cesar
y todo sigue estando igual.
El mismo tú, lo mismo yo,
pidiendo a gritos que no me olvides
si te vas.
Cuando la luna no brilla ya con tanta fuerza.
Cuando tropiezas sin poderte levantar.
Cuando me vienes como un fantasma a recordar
que no hay dos sin tres,
ni regreso del final.
Cuando me asusta lo que veo que no acaba.
Cuando la almohada ya no absorbe tus miradas.
Cuando se escapa el suspiro que delata.
Cuando el paraguas se cierra y cae la lluvia...
Ya sólo puedo echar de menos tus palabras,
vaciarme en cada acorde entre tus manos.
Desear que tus labios pronuncien una vez más mi nombre
en lo que escondes
cuando no quieres hablar,
donde no puedes callar.
Y que vuelvas a decirme
que te importo,
cada día un poco más,
y cada noche es más intenso
cada beso que perdimos
como un golpe más adentro.
Fue tanto intento
que no puedo recordar que te perdí,
si la vida aún me espera en cada esquina.
Y el mundo gira sin cesar
y todo sigue estando igual.
El mismo tú, lo mismo yo,
pidiendo a gritos que no me olvides
si te vas.
Cuando siento que me rompo si te pienso
olvidando cada paso que ayer dimos,
recordando los dos años en que fuimos
como aquel río que nunca llegó al mar.
A.M.A
cuando la mente y la memoria no son capaces de olvidar.
Cuando te marchas sin decir adiós, sin mirar atrás.
Cuando me faltas...
El mundo gira sin cesar
y todo sigue estando igual.
El mismo tú, lo mismo yo,
pidiendo a gritos que no me olvides
si te vas.
Cuando la luna no brilla ya con tanta fuerza.
Cuando tropiezas sin poderte levantar.
Cuando me vienes como un fantasma a recordar
que no hay dos sin tres,
ni regreso del final.
Cuando me asusta lo que veo que no acaba.
Cuando la almohada ya no absorbe tus miradas.
Cuando se escapa el suspiro que delata.
Cuando el paraguas se cierra y cae la lluvia...
Ya sólo puedo echar de menos tus palabras,
vaciarme en cada acorde entre tus manos.
Desear que tus labios pronuncien una vez más mi nombre
en lo que escondes
cuando no quieres hablar,
donde no puedes callar.
Y que vuelvas a decirme
que te importo,
cada día un poco más,
y cada noche es más intenso
cada beso que perdimos
como un golpe más adentro.
Fue tanto intento
que no puedo recordar que te perdí,
si la vida aún me espera en cada esquina.
Y el mundo gira sin cesar
y todo sigue estando igual.
El mismo tú, lo mismo yo,
pidiendo a gritos que no me olvides
si te vas.
Cuando siento que me rompo si te pienso
olvidando cada paso que ayer dimos,
recordando los dos años en que fuimos
como aquel río que nunca llegó al mar.
A.M.A
Comentarios
Publicar un comentario