Días contados
Y sucedió. Y no fue nada especial. Sólo una situación en la que se ponen en juego más cosas de las que queremos creer. Sin compromiso pero comportándonos como lo que no somos. La mente en blanco y tú preguntando "y ahora qué" y yo contestando lo primero que se me viene entre la nada. Para qué negarlo, fue diferente a todas las otras veces en que me he encontrado en algo parecido. Supongo que todo ahora es diferente, o que he aprendido a relativizar, o que el cambio se está produciendo en mí y ya no me juego entera, sino que aprendo a reservar mi propia parcela para mí. Eres el primero que quiere dejar las cosas claras, y quizá tu angustia (o eso que lo hace diferente a otras situaciones de tu vida) haga que te entre de nuevo la duda, y que te vayas más pronto que tarde. De cualquier manera, estará bien. Me preguntas cómo puedo cambiar el chip tan pronto y te digo "porque no hay aún implicación emocional" Me preguntas cómo puedo controlar ciertas cosas y contesto "simplemente, haciéndolo" y todo es más cierto que cualquier otra cosa que pueda decirte sobre mí, o sobre aquello que pienso, o sobre lo que quiero o espero. Sólo puedo decir que no quiero más cargas en mi vida, que no quiero problemas. Tú te dedicas simplemente a darme besos en el cuello y decirme que soy más guapa de cerca, a comportarte cariñosamente mientras miro hacia otra parte y me sorprende tu actitud y lo que leo en tu mirada. Te dedicas a preguntarme si algo es lícito conmigo o no, y yo me río. Me desconciertas sólo hasta donde quiero que lo hagas. Me siento manejándome sin más complicaciones, y eso me permite estar así contigo, como si no pasara nada en realidad.
Supongo que me acostumbré a perder, y a una cierta intensidad ante la que acabé anestesiada. Supongo que me escudo en la libertad de decidir a cada instante. Supongo que tenemos los días contados, y que lo sé, y eso me hace estar tranquila. Todavía me siento a veces en tierra de nadie. Todavía hay días donde noto ausencias insustituibles. Todavía mi pensamiento vuela hacia otra parte distinta de tus ojos. Pero eso sólo lo sabemos en verdad dos personas. Y todo está bien así.
Supongo que me acostumbré a perder, y a una cierta intensidad ante la que acabé anestesiada. Supongo que me escudo en la libertad de decidir a cada instante. Supongo que tenemos los días contados, y que lo sé, y eso me hace estar tranquila. Todavía me siento a veces en tierra de nadie. Todavía hay días donde noto ausencias insustituibles. Todavía mi pensamiento vuela hacia otra parte distinta de tus ojos. Pero eso sólo lo sabemos en verdad dos personas. Y todo está bien así.
Comentarios
Publicar un comentario