Viaje al centro de mí misma

Llevo varios años interesada por el yoga, no tanto como práctica física sino como filosofía de la mente. Cuando estuve practicándolo me resultó difícil, pero conseguí llegar a sentir unidos la mente y el cuerpo, y en mis últimas sesiones las emociones aparecían casi sin ser esperadas, sorprendiéndome. Con ninguna otra cosa en mi vida he logrado llegar a tener sensaciones más intensas conmigo misma. Es un viaje más allá, al centro de todo, que comienza por el adiestramiento del cuerpo, por la resistencia corporal que es inevitablemente resistencia de la mente.

Lo abandoné como abandono todo, con las excusas de siempre: requiere tiempo, dinero, esfuerzo, constancia...Sin embargo vuelve a surgir en mí esa inquietud que no se olvida, la de seguir conociéndome. Y leo sobre el silencio, sobre encontrarse con Dios en el vacío, sobre que Dios habita en uno mismo, sobre estados de conciencia que es posible alcanzar mediante la meditación y sigo pensando: "yo quiero"

No sé por dónde empezar. No sé si es descabellado pensar en hacer un viaje a un ashram, a la India, para experimentarme a mí misma en la soledad de otro país y en la soledad del sacrificio y el adiestramiento de los pensamientos. Sólo sé que desde que descubrí esta inquietud, me ha acompañado siempre, y no puedo negarla aunque por temporadas parezca calmarme un poco. Es como una puerta que, una vez abierta, uno no puede cerrar. Simplemente no puede mirar hacia otro lado.

Quiero moverme, quiero encontrar, quiero superarme e ir más allá, experimentar nuevas sensaciones, experimentar la quietud, la ecuanimidad, la calma. Encontrar mi núcleo inamovible, enfrentarme a mis emociones más profundas, saber qué es estar en silencio. Quiero doblegarme al poder que existe dentro de mí misma. Sentir esa "luz azul" en mi mente, esa energía.

No quiero llevar una vida convencional. No siento que sea como todos los demás, ni tampoco que sea diferente. Sólo sé que pertenezco a esa corriente de gente que quiere llegar al núcleo de todo, que quiere encontrar su espiritualidad. Y el mundo de alrededor ahora se me queda corto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita