...Sueño nocturno

Se me viene al recuerdo mientras fumo el segundo cigarro de la mañana, a solas. Sonrío. Estaba pensando: "me gustaría que me echaran las cartas, a ver qué va a ser de mi vida, ahora que la siento tan parada" y entonces vino, como arte de magia (pero siempre estuvo allí)

Estaba en un local casi en ruinas. Lleno de gente que iba a venía. Organizaban un espectáculo. Algo que no sé qué era. Había puertas de colores (morada, verde botella...) y detrás varias adivinas. Yo pensaba "¿cuál me da más buena sensación?" "ninguna. Todas son adivinas de poca monta, de estas que te sacan el dinero con decirte un par de cosas, así que no pienso pagar para saber" Y entonces me iba por el pasillo pero me salía al encuentro una mujer rubia, bajita, una de esas adivinas pero sin consulta propia e insistía en leerme (¿la mano? ¿las cartas?) Me mostraba reticente, pero me paraba casi por curiosidad. "A ver qué es capaz de decirme...y cuánto querrá que le pague después" La avisaba: no pienso pagarte nada, no quiero pagar. Y me decía algo. No sé bien qué. Algo de un cambio...un gran cambio complicado. Lo más interesante era que yo rompía a llorar como una niña, con hipidos incluidos y no podía parar. Ángel estaba por allí, yendo y viniendo, ajeno a todo (formaba parte de la comitiva de organización y ya tenía suficiente) Me preguntaba a mí misma por qué me había dicho tan poca cosa, y por qué me echaba a llorar de esa manera con dos palabras. Le preguntaba: "ya, pero luego, ¿qué? ¿qué pasará en el futuro?" y no había respuesta.

Después, en el mismo sueño pero más adelante, había un gran escenario metálico con muchas personas subidas en él. Y un director, un hombre con barba blanca que me miraba llegar dubitativa y me decía desde lejos (mientras los otros se movían estilo contemporáneo. También estaba Ángel, a lo lejos, haciendo figuritas con cara inexpresiva) "dime, ¿con qué te sientes identificada en la pareja: egoísmo, independencia, deseo...?" Yo contestaba, casi sin dudarlo: "deseo" y pensaba en todo lo que doy (desear ser deseada, desear agradar, desear al otro como persona y en un sentido físico...) Entonces decía: "muy bien, pasa aquí. Tú representarás el deseo" Y me decía a mí misma que no iba a poder ("¿cómo se representa el deseo con el cuerpo? Yo no soy nada expresiva, no sabría moverme como lo hacen los demás...No quiero participar en esto") Y entonces me preguntaba qué estaría representando Ángel con sus movimientos, qué habría elegido ser de la pareja, con qué se sentiría identificado. Parecía cumplir su papel (cualquiera que fuera) a la perfección. Pensando se me ocurrían formas, después de haberme negado por inepta. Pensaba en contorsiones perfectas, que podría intentar hacer y así participar en el espectáculo. Era una parte preciosa del sueño, en la que me preguntaban por algo tan anodino como eso...¿con qué te sientes identificada en la pareja? Mi mente funcionaba en el sueño pensando constantemente, algo que no suele ocurrirme, de modo pregunta-respuesta y autodiálogo.

Después yo estaba con él, con ese que siempre aparece en los sueños de mis peores días. Esta vez no sólo éramos amigos para saldar mi cuenta y sanar mi herida, sino que nos habíamos comprometido, casado. íbamos en una gran furgoneta (más gente otra vez) y teníamos que celebrar la noche de bodas, pero yo no encontraba lugar para hacerlo fuera de la vista de los demás y buscaba un lugar discreto, con sombras. Pero siempre alguien nos seguía, como si no pudiera haber intimidad. Así que al final casi me resistía a ello y me decía que no podía ser, a pesar de mi deseo de acostarme con él en cualquier lugar. Pensaba que al menos estábamos unidos, y yo era feliz en sus brazos morenos.

Son sueños...pero me gusta saber qué son en realidad cuando he tenido un día revuelto.

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