No sé cuánto tiempo durará. Quizá menos del esperado, o quizá más. De momento, me basta con saber que estás. Pero me quedo con ganas de ti, cuando te miro y veo lo que fuimos. Pareces más joven ahora, como si el mundo te hubiera sonreído con mi partida a medias, y yo sin embargo cuento arrugas y canas en el alma de tanta pérdida sin sentido. Podemos, simplemente, fundirnos en un cuerpo. Pararnos en los besos. Salir por la puerta de atrás a media noche y hacer que mañana sea otro día más de incertidumbre. Me temo que esto no podrá durar para siempre, y llegarán aclaraciones, frases hechas, máscaras, llantos, pasos atrás, y esa duda...esa duda de si quedarnos o no en la decadencia, de si vale la pena seguir con algo que no funcionó. Son muchos peros.
Pero...yo quiero que te quedes un rato más.
Pero...yo quiero que te quedes un rato más.
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