Te propongo...

Te propongo que te gires, que lo intentes. Que intentes mirarme de frente, y adivinar en las arrugas de mi joven rostro los años pasados. Te propongo que me leas, que te interese lo que soy. Te propongo que me inundes hasta que diga basta. Que me hagas temblar, que me beses lento. Te propongo que no hables, que digas con la piel lo que no puedes expresar con tus palabras. Te propongo que me des la espalda después, sólo para susurrarme aquello de que el tiempo...Y que me aceptes, como yo logro aceptarte. Con todos mis errores, con todas mis sonrisas, con mis miles de formas de acariciarte el alma, cuando consigues abrirla.

Te propongo un paseo, una cena, una copa, un café que quema. Volver al inicio, retroceder por una sola vez, y que me llenes. Los huecos que puedas, los días que quieras, el tiempo que queda. Que aproveches los minutos a mi lado, los años de cambio, la eterna incomprensión como un regalo. Que acortemos distancias, que me lleves a la cama y te dejes abrazar por la ilusión de despertar mañana entre mis sábanas.

Te propongo que no mientas, que hagas y deshagas, que te acerques y te alejes, que respires tu aire. Que te descalces al entrar, que te desvistas para mí, que mires a otros sitios. Que me digas un no sé, que dudes si estoy cerca, que lo dejes estar.

Te propongo que seas simplemente tú, y que me dejes ser. Te propongo, sin condiciones aparentes, sin obligaciones, sin lazos demasiado fuertes, sin arrepentirse, con nuestras contradicciones y nuestras discusiones, y los miedos que puedan ir surgiendo...Te propongo, quien quiera que seas

que te quedes desde tu libertad.

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