Adonis
Lo sé, no se me dan bien las sombras. Hubiera deseado hacer algo...perfecto. Encontrar la perfección al menos en la imperfección. Creo que cuando alguien quiere retener algo (un momento, una sensación, una persona...) escribe sobre ello, lo pinta o lo fotografía. En definitiva, convierte en arte algo que no tiene nada de especial. Pero lo especial son los ojos que lo miran, las palabras que utiliza para describirlo, la forma en que lo vivió.
Hoy he hecho mi primer dibujo a carboncillo. Parecía blandito, fácil de difuminar...pero está claro que no nos hemos llevado muy bien entre los dos. Me suele pasar. Comenzamos a discutir "cógeme más suavemente" "difumíname un poco más" El dibujo venga a pedir y yo ya, a la desesperada, he optado porque saliera lo que tuviera que salir. Y ha salido alguien. Un retrato. Un hombre realmente guapo, de esos que una quiere que le acompañen un ratito...un Adonis! (he pensado) pero no era quien tenía que salir. Es la magia de intentar hacer algo artístico. A veces bien, y otras regular, pero al fin y al cabo...algo tuyo.
Yo intentaba retenerlo, hasta emborracharme de la imagen. Intentaba que pudiera ser un regalo (un regalo salido de mis manos y mi mente, no está mal) Al final lo he doblado y ha acabado adornando la parte alta de mi armario. Otra vez será.
Hoy está claro que no puedo retener. No puedo quedarme con ello. No puedo tampoco hacerlo mío. Cosas del destino, quizá.
Hoy he hecho mi primer dibujo a carboncillo. Parecía blandito, fácil de difuminar...pero está claro que no nos hemos llevado muy bien entre los dos. Me suele pasar. Comenzamos a discutir "cógeme más suavemente" "difumíname un poco más" El dibujo venga a pedir y yo ya, a la desesperada, he optado porque saliera lo que tuviera que salir. Y ha salido alguien. Un retrato. Un hombre realmente guapo, de esos que una quiere que le acompañen un ratito...un Adonis! (he pensado) pero no era quien tenía que salir. Es la magia de intentar hacer algo artístico. A veces bien, y otras regular, pero al fin y al cabo...algo tuyo.
Yo intentaba retenerlo, hasta emborracharme de la imagen. Intentaba que pudiera ser un regalo (un regalo salido de mis manos y mi mente, no está mal) Al final lo he doblado y ha acabado adornando la parte alta de mi armario. Otra vez será.
Hoy está claro que no puedo retener. No puedo quedarme con ello. No puedo tampoco hacerlo mío. Cosas del destino, quizá.
Comentarios
Publicar un comentario