Sueño
Estabas recostado sobre un sofá, con los ojos cerrados y las manos entrelazadas sobre el tronco. Yo me acercaba a ti con la intención de darte un beso y te decía que nos fuéramos a descansar a la habitación con el colchón blanco. Esta habitación era más bien un agujero dentro de una casa, cuya puerta no era más que una cortina transparente corrida hacia un lado, y un colchón de aire y transparente también se situaba a ras de suelo. Entonces entreabrías los ojos y me decías "estoy cansado" y me alejaba al escuchar tu respuesta.
Después una escalera por la que voy descendiendo. Me siguen gatos, muchos gatos. Cientos de ellos a mi alrededor. Se frotan contra mis tobillos y se meten entre mis dos pies, impidiéndome caminar bien. Uno de ellos se enrosca especialmente en mí. Yo quiero que desaparezcan, que me los quiten. Siempre pensé que los gatos son traicioneros, que se muestran cariñosos para meterte el zarpazo después, cuando se han ganado tu simpatía. Había allí otra persona a la que reconzco pero no nombraré. Yo intentaba quitarme a los gatos de encima cuando me dio la noticia. Me dijo "él murió" Y había muerto (esa era mi sensación) hacía mucho tiempo, pero a mí nadie me lo había dicho. Entonces le pregunté, en shock "cómo murió" y la chica contestó: "murió solitario" con una sonrisa, como si fuera la mejor muerte posible para él, en línea con su modo de ser. "Ya pero de qué, cómo" preguntaba con angustia (los gatos aún enredados en mis pies) "De un ictus cerebral" y entonces...Entonces yo estaba envuelta como en una manta pesada y gruesa. Al escuchar sobre su muerte,unido a la sensación de no haberlo sabido antes, me hacía una imagen (la imagen nítida todavía en mi mente) de él en su cama tumbado, muriendo en solitario, con los ojos cerrados. Mi mirada se perdía en el horizonte, como si no pudiera asimilarlo. Cerraba también los ojos y mis rodillas, sin previo aviso, se doblaban como a cámara lenta y caía al suelo, replegada sobre mí misma.
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