Y apareces tú, luz en medio de la oscuridad, calma en mitad del caos. Apareces y el mundo ya se ve de manera diferente. Las ciudades están cerca, las personas son amables, las noches son horas por llenar. Jimmy Hendrix canta de fondo y el incienso me llega en humaradas blancas. Estás ahí, rubio, sonriente, penetrante, dulce, enérgico, inteligente. Estás con todo lo que eres, y yo te acompaño con todo lo que soy. Existimos en todos los tiempos verbales, en todos los estados, en cada momento del día lejos o distantes. Somos corpóreos y etéreos, esquivos y leales. Sigue habiendo siempre algo que decir, siempre algo en qué pensar, un futuro incierto flotando ante nosotros mientras abrazamos al presente llenos de vida y de ganas.
Vacío fértil
Dura con mi persona más cercana. En ese doble vínculo de querer y criticar. Es un peso que sé de dónde viene. Pero nada fácil de dejar. Me avergüenzo cuando entro en este juez externo. Quién me he creído, quién soy. Me enfado duramente si lo veo en otros. Me siento injustamente tratada si lo recibo yo. Qué es esto del juicio? Por qué se me viene que al final no existe en realidad ese juicio final? Moral cristiana de la que reniego y que aborrezco. Contrario a mí valor sobre el respeto, la libertad y la responsabilidad. Decir que no a esto es renunciar. A unas raíces que me sostuvieron mucho tiempo, que creía verdad. El primer juicio es para ellos,y a veces me siento muy mal si le permito entrar. No creo que todo lo hicieran mal, pero a mí me cuesta lo que no les costó a ellos esto de revisarme y cambiar. Siento el peso de la revolución como si fuera el precio a pagar por vivir en la oscuridad cómodamente. Por ser de otra generación, más consciente. Por no p...
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