Lo siento
Tengo ganas de llorar. Y no me entiendas mal. Es sólo que siento una pena en el pecho, una angustia de la que es difícil hablar. Es sólo que pienso en cómo estarás, y te recuerdo besándome mientras sonríes, cuando yo ya estaba lejos de compartir esa felicidad. Dicen que uno debe mirarse al espejo y decidir, y eso hice. Pero me pregunto qué haces ahora, cómo te sientes, si piensas en mí o me estás olvidando. Si te habrás empapado en algún momento de mis labios, de mi cuerpo, de mi olor y de mi risa. Si echarás de menos mis caricias, la forma en que nos movíamos juntos cuando conseguíamos unirnos en aquella horizontal azul. Me pregunto si te estarás preguntando. Yo no tengo respuestas aún, y quizá nunca las tenga. Por eso quiero decirte que lo siento, que me perdones por huir así, pero necesitaba ver la luz de un nuevo día, y no podía hacerlo contigo de la mano.Me pregunto si conseguirás amar después de unas cuantas, como tuve que hacer yo al final. Si te habré marcado o ayudado a aprender más sobre ti, sobre este circo de las relaciones que no salen bien ni llevan a ninguna parte. Me pregunto si podrás colocarme en un lugar privilegiado en tu recuerdo, un lugar en el que no te haga daño. Si me recordarás más en verano o con el frío del invierno. Si estaré en alguna parte para ti, acompañándote a pesar de mi ausencia. Quisiera que pudieras conseguir hacer con mi imagen todo esto. Interiorizarla, sonreír al pensarla, saber que aprendiste y que lo que te dejé te valió para algo. Que llegues a ser feliz, a acariciar otros cuerpos pudiendo quererlas también, a besar otros cuellos dispuestos a doblarse, a otras mujeres dispuesta a adorarte como tú quisieras, como yo no pude hacerlo. Espero que entiendas que salí corriendo porque no podía quedarme viviendo en la noche, en el reproche de la falta, en el echarte de menos. Porque no podía ser yo a tu lado, sino dejar de ser.Espero que te lleves esta sensación: que aunque ya no pudiera hubo un tiempo en que te quise, en que te imaginé a mi lado, en que estaba dispuesta a construirlo todo contigo. Que si te dije cosas que dolieron sólo fueron para poner delante de ti la verdad que tantos años te empeñaste en negar. Que siempre te acompañé, aún en la distancia, y que lo seguiré haciendo con un nudo en la garganta y con la pena del que reconoce que ninguno pudo ser lo que al otro le hizo feliz. Lo siento, rubio. Seremos felices y podremos compartirlo, quizá, en algún mayo futuro.
Comentarios
Publicar un comentario