A veces, cuando quiero pasear, me introduzco en un laberinto con muros de hormigón, y llenos de puertas que conducen a alguna parte. Es un laberinto un tanto extraño, pero siempre encuentras algo en él. Dentro el tiempo no sigue las pautas del reloj. Es un tiempo distinto, etéreo. Más bien flota,y a veces puede ir muy deprisa y otras muy despacio, incluso pararse. Puedes encontrarte caminando kilómetros sin saberlo, pero en él las distancias se miden más bien pasos. Cada ciertos pasos suele haber una puerta. Las puertas tienen letreros, aunque alguna no está etiquetada y sorprende al entrar. Los letreros suelen ser bastante extraños... En una pone "primavera" y el tiempo es cálido, agradable, no tiene techo y el cielo es azul claro, con un gran sol a lo lejos que te alumbra nada más entrar. Las paredes a veces se derriten, y dan paso a una gran explanada verde, donde habitan pequeños bichitos que saltan y vuelan. Se suele ver en ella muchas mariposas blancas que auguran feli...