Me gusta cuando llegas porque apareces de repente avanzando desde el fondo, como si la cosa no fuera contigo hasta llegar a la mesa donde me encuentro. Nunca se sabe, quizá incluso te espere en la calle diez minutos mientras te tomas un café caliente y lees un cómic. O puede que aparezca yo del mismo modo...Todo tú a veces te me figuras como una bonita sorpresa. Me cuesta cuando te vas. Porque significa parar de reir un rato más de esta corta vida, dejar de verte reír a ti desde la espontaneidad y una pequeña complicidad impensable. Porque te largas sin más, sin darme dos besos.Ya te vale, señorito... Lo atribuyo a tu timidez, pero pareces salir huyendo de mi coche para refugiarte en tu espacio habitual. Me cuesta decirte adiós y no saber cuándo volveré a verte. Saber que te has convertido de la noche a la mañana en alguien a quien nombro en mi interior muchas veces al día. Bienvenido.
Cuando te miro me siento una farsante. Siento que finjo desde hace años un papel que no me corresponde: el de sonreír alrededor, beber cervezas e intentar escucharte a ti a través de tus acordes. Nunca he sabido...ni lo sabré. No sé cómo acercarme, ni qué decirte, ni si debería decirte o callar como hasta ahora. Lo único que sé es que llego a casa cansada, pensando en ti. Y que desde entonces no ha habido un solo día que no te haya echado de menos hasta doler muy dentro. Siento que si vas quitando capas (capas que sólo tú podrías quitar) me verás queriéndote aún como el primer día. Y que llevo mi carga en silencio, mostrándome aquí y allá como si no hubieras existido, guardando celosa quizá los recuerdos de ti. Tu sonrisa aún es la mía, y mi felicidad estará donde tú estés. Podré conformarme y seguir si te veo alguna que otra vez, si me encuentro contigo en un gesto. Pero en realidad no hay más que hacer que intentar sobrevivir un día más, adaptarme a tu ausencia otra vez, como si estu...
A Didac le gusta saber que su nombre significa "el instruido". También le hace gracia sentirse intimidado por un momento, pero tiende a recuperar el control con relativa facilidad, desplegando sus comentarios provocativos y una sonrisa...y está todo listo. Le gusta jugar con las palabras y los conceptos, desplegar un amplio abanico de curiosidades y posibilidades, hablar entre líneas, saberse cobarde. Puede esconderse en su mirada, o en su pensamiento distraido. Puede escuchar atentamente, y penetrarte con silencios. Sabe aparentar pero también hablar sinceramente a través de su máscara de autosuficiencia. Didac es divertido y serio. Sorprendente. Si le miras, siempre está dispuesto a mantenerte la mirada. Puede despedazarte un comentario con la facilidad con que un cirujano corta un nervio. Puede hacer que todo parezca más simple de lo que es. Se siente cómodo siendo distinto, comportándose distinto...casi con la finalidad de descolocarte, por si te habías creído por un mome...
Comentarios
Publicar un comentario