Y no me puede doler más que se cierren los ciclos así, estos puntos de inflexión donde pende la vida de hilo y todo viene para irse. Tu inocencia, tu vida, mi historia y mis decisiones entretejidas hasta hoy, el día en que estás para decir adiós a este mundo hostil y ajeno. Y yo me rompo, o se rompe algo de mi contigo. Por qué. No puede ser. Y aquí estoy en esos días raros en los que solo puedo llorar y seguir siendo, más allá del tiempo y los acontecimientos. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7

la varita